طه ١
tta-ha
1. Ta’. Ha’.
سورة طه
Aquí está la sura Taha («Ta-Ha») transliterada: cada una de sus 135 aleyas en árabe, luego en letras latinas (una palabra latina por cada palabra árabe) y traducida al español. Inicie la recitación: cada palabra se ilumina en el momento en que se pronuncia.
Leer sin transliteración Escuchar la sura Taha Rabbi ishrah li sadri: la súplica de Musa transliteradaRabbi zidni ’ilma (Señor, acrecienta mi conocimiento) transliterada
Las letras con una barra (ā, ī, ū) son largas, ʿ indica la letra ʿayn, ḥ, ṣ, ḍ, ṭ, ẓ las letras enfáticas. Pasa el cursor o toca una palabra árabe para ver su sentido.
Reglas del tayuid
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bis'mi l-lahi l-raḥmāni l-raḥīmi
طه ١
tta-ha
1. Ta’. Ha’.
مَآ أَنزَلْنَا عَلَيْكَ ٱلْقُرْءَانَ لِتَشْقَىٰٓ ٢
mā anzalnā ʿalayka l-qur'āna litashqā
2. No te he revelado el Corán para que te agobie,
إِلَّا تَذْكِرَةً لِّمَن يَخْشَىٰ ٣
illā tadhkiratan liman yakhshā
3. sino que es una exhortación para quienes tienen temor [de Dios].
تَنزِيلًا مِّمَّنْ خَلَقَ ٱلْأَرْضَ وَٱلسَّمَٰوَٰتِ ٱلْعُلَى ٤
tanzīlan mimman khalaqa l-arḍa wal-samāwāti l-ʿulā
4. [El Corán] fue revelado por Quien creó la Tierra y los altos cielos;
ٱلرَّحْمَٰنُ عَلَى ٱلْعَرْشِ ٱسْتَوَىٰ ٥
al-raḥmānu ʿalā l-ʿarshi is'tawā
5. el Compasivo, que se elevó sobre el Trono1.
[1] El Trono es la creación más grande y colosal. Dios ha mencionado, en siete oportunidades en el Corán, Su establecimiento sobre el Trono. Dios nos informa que el Trono tiene portadores, y que estos piden perdón por los creyentes. Esto refuta la opinión de quienes afirmaron que el Trono representa la Soberanía o el dominio de Dios. Nosotros ignoramos cómo Dios se ha establecido sobre Su Trono, porque ignoramos cómo es la esencia misma de nuestro Señor, pero sabemos el significado lingüístico de la palabra “establecerse” (istaua إستوى) en el idioma árabe. Cuando los árabes utilizan el vocablo istawa seguido de la preposición ‘ala, expresan cuatro posibles significados: establecerse, subirse, elevarse y ascender, tal como lo afirmó Ibn Al-Qaiim. Abu Al-Hasan Al-Ash‘ari narró que fue la secta Mu‘tazilah la primera en interpretar la frase “Luego, se elevó sobre el Trono” (57:4) como “tomó mando del Trono”. Quien interprete esta frase coránica de esta manera debe saber que sus predecesores son precisamente la secta Mu‘tazilah. Ibn Al-‘Arabi dijo: “Él se encuentra sobre Su Trono, tal como nos ha informado”. Este le respondió: “¡Ibn Al-‘Arabi! Significa que ha tomado el dominio del Trono (istaula إستولى)”. Pero Ibn Al-‘Arabi le dijo: “¿Cómo puedes decir eso? Los árabes no dicen que alguien ha tomado el dominio de algo (istaula) a menos que se lo haya arrebatado a un adversario, y solo quien vence es aquel que toma dominio de aquello por lo que luchaba”. El exégeta Al-Qurtubi dijo: “Las primeras generaciones (As-Salaf) no negaban la dirección (elevada en que se encuentra Dios), pero tampoco utilizaban esa palabra. Sino que afirmaban todo esto de la misma forma que Dios o Su Profeta lo habían descrito. Ninguno de ellos negó que Dios se hubiese elevado sobre Su Trono en realidad (y no metafóricamente), y solamente ignoraban cómo se elevó, porque sabían que ello es inalcanzable para la mente humana. Dijo el Imam Málik: “La palabra establecerse (istiwa‘) es conocida (en su significado lingüístico), el cómo es desconocido, creer en ello es una obligación, pero preguntar sobre ello es una innovación. Esta misma frase fue pronunciada por Umm Salamah (esposa del Profeta), y eso es para nosotros suficiente”. (Tafsir Al-Qurtubi, 2/219)
لَهُۥ مَا فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَمَا فِى ٱلْأَرْضِ وَمَا بَيْنَهُمَا وَمَا تَحْتَ ٱلثَّرَىٰ ٦
lahu mā fī l-samāwāti wamā fī l-arḍi wamā baynahumā wamā taḥta l-tharā
6. A Él pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra, lo que existe entre ellos y lo que hay bajo la tierra.
وَإِن تَجْهَرْ بِٱلْقَوْلِ فَإِنَّهُۥ يَعْلَمُ ٱلسِّرَّ وَأَخْفَى ٧
wa-in tajhar bil-qawli fa-innahu yaʿlamu l-sira wa-akhfā
7. Dios conoce lo que pronuncias en voz alta, las confidencias que dices en voz baja y lo que está aún más oculto [los pensamientos].
ٱللَّهُ لَآ إِلَٰهَ إِلَّا هُوَ لَهُ ٱلْأَسْمَآءُ ٱلْحُسْنَىٰ ٨
al-lahu lā ilāha illā huwa lahu l-asmāu l-ḥus'nā
8. ¡Dios! No hay más divinidad que Él. A Él pertenecen los nombres [y los atributos] más sublimes.
وَهَلْ أَتَىٰكَ حَدِيثُ مُوسَىٰٓ ٩
wahal atāka ḥadīthu mūsā
9. ¿Conoces la historia de Moisés?
إِذْ رَءَا نَارًا فَقَالَ لِأَهْلِهِ ٱمْكُثُوٓا۟ إِنِّىٓ ءَانَسْتُ نَارًا لَّعَلِّىٓ ءَاتِيكُم مِّنْهَا بِقَبَسٍ أَوْ أَجِدُ عَلَى ٱلنَّارِ هُدًى ١٠
idh raā nāran faqāla li-ahlihi um'kuthū innī ānastu nāran laʿallī ātīkum min'hā biqabasin aw ajidu ʿalā l-nāri hudan
10. Cuando vio un fuego y dijo a su familia: “Permanezcan aquí, pues he visto un fuego y tal vez pueda traerles una brasa encendida1 o encuentre junto al fuego quién pueda indicarnos [el camino]”.
[1] Para alumbrarse o calentarse.
فَلَمَّآ أَتَىٰهَا نُودِىَ يَٰمُوسَىٰٓ ١١
falammā atāhā nūdiya yāmūsā
11. Cuando llegó a él, una voz lo llamó: “¡Oh, Moisés!
إِنِّىٓ أَنَا۠ رَبُّكَ فَٱخْلَعْ نَعْلَيْكَ إِنَّكَ بِٱلْوَادِ ٱلْمُقَدَّسِ طُوًى ١٢
innī anā rabbuka fa-ikh'laʿ naʿlayka innaka bil-wādi l-muqadasi ṭuwan
12. Yo soy tu Señor; quítate las sandalias, pues estás en el valle sagrado de Tuwa1,
[1] El valle de Tuwa se encuentra en el Sinaí, aunque algunos eruditos lo ubican alternativamente junto al monte Al-Lawz en Madian, en la zona noroeste de Arabia Saudita.
وَأَنَا ٱخْتَرْتُكَ فَٱسْتَمِعْ لِمَا يُوحَىٰٓ ١٣
wa-anā ikh'tartuka fa-is'tamiʿ limā yūḥā
13. Y Yo te he elegido; escucha lo que voy a revelarte.
إِنَّنِىٓ أَنَا ٱللَّهُ لَآ إِلَٰهَ إِلَّآ أَنَا۠ فَٱعْبُدْنِى وَأَقِمِ ٱلصَّلَوٰةَ لِذِكْرِىٓ ١٤
innanī anā l-lahu lā ilāha illā anā fa-uʿ'bud'nī wa-aqimi l-ṣalata lidhik'rī
14. Yo soy Al-lah, y no hay más divinidad que Yo. Adórame solo a Mí y haz la oración para recordarme.
إِنَّ ٱلسَّاعَةَ ءَاتِيَةٌ أَكَادُ أُخْفِيهَا لِتُجْزَىٰ كُلُّ نَفْسٍۭ بِمَا تَسْعَىٰ ١٥
inna l-sāʿata ātiyatun akādu ukh'fīhā lituj'zā kullu nafsin bimā tasʿā
15. El Día de la Resurrección es indubitable, y nadie salvo Dios sabe cuándo llegará. Ese día cada alma recibirá la recompensa o el castigo que se merezca por sus obras.
فَلَا يَصُدَّنَّكَ عَنْهَا مَن لَّا يُؤْمِنُ بِهَا وَٱتَّبَعَ هَوَىٰهُ فَتَرْدَىٰ ١٦
falā yaṣuddannaka ʿanhā man lā yu'minu bihā wa-ittabaʿa hawāhu fatardā
16. No te dejes seducir por quienes no creen en la resurrección y siguen sus pasiones, porque serás de los que pierdan.
وَمَا تِلْكَ بِيَمِينِكَ يَٰمُوسَىٰ ١٧
wamā til'ka biyamīnika yāmūsā
17. ¿Qué es lo que tienes en tu diestra? ¡Oh, Moisés!”
قَالَ هِىَ عَصَاىَ أَتَوَكَّؤُا۟ عَلَيْهَا وَأَهُشُّ بِهَا عَلَىٰ غَنَمِى وَلِىَ فِيهَا مَـَٔارِبُ أُخْرَىٰ ١٨
qāla hiya ʿaṣāya atawakka-u ʿalayhā wa-ahushu bihā ʿalā ghanamī waliya fīhā maāribu ukh'rā
18. Respondió: “Es mi bastón. Me sirve de apoyo, y con él vareo los árboles para que mi ganado coma [de su follaje]; además de otros usos”.
قَالَ أَلْقِهَا يَٰمُوسَىٰ ١٩
qāla alqihā yāmūsā
19. Dijo [Dios]: “Arrójalo, ¡Oh, Moisés!”
فَأَلْقَىٰهَا فَإِذَا هِىَ حَيَّةٌ تَسْعَىٰ ٢٠
fa-alqāhā fa-idhā hiya ḥayyatun tasʿā
20. Lo arrojó, y este se convirtió en una serpiente que reptaba.
قَالَ خُذْهَا وَلَا تَخَفْ سَنُعِيدُهَا سِيرَتَهَا ٱلْأُولَىٰ ٢١
qāla khudh'hā walā takhaf sanuʿīduhā sīratahā l-ūlā
21. Dijo [Dios]: “Recógela y no temas, pues la volveré a su forma original.
وَٱضْمُمْ يَدَكَ إِلَىٰ جَنَاحِكَ تَخْرُجْ بَيْضَآءَ مِنْ غَيْرِ سُوٓءٍ ءَايَةً أُخْرَىٰ ٢٢
wa-uḍ'mum yadaka ilā janāḥika takhruj bayḍāa min ghayri sūin āyatan ukh'rā
22. Introduce tu mano en tu costado y saldrá blanca, resplandeciente, sin defecto alguno. Ese será otro milagro.
لِنُرِيَكَ مِنْ ءَايَٰتِنَا ٱلْكُبْرَى ٢٣
linuriyaka min āyātinā l-kub'rā
23. Te he mostrado algunos de Mis mayores milagros.
ٱذْهَبْ إِلَىٰ فِرْعَوْنَ إِنَّهُۥ طَغَىٰ ٢٤
idh'hab ilā fir'ʿawna innahu ṭaghā
24. Ve ante el Faraón, pues se ha extralimitado”.
قَالَ رَبِّ ٱشْرَحْ لِى صَدْرِى ٢٥
qāla rabbi ish'raḥ lī ṣadrī
25. Dijo [Moisés]: “¡Señor mío! Abre mi corazón [y dame valor],
وَيَسِّرْ لِىٓ أَمْرِى ٢٦
wayassir lī amrī
26. facilita mi misión,
وَٱحْلُلْ عُقْدَةً مِّن لِّسَانِى ٢٧
wa-uḥ'lul ʿuq'datan min lisānī
27. suelta el nudo que hay en mi lengua1
[1] Para poder expresarse con elocuencia y argumentos convincentes.
يَفْقَهُوا۟ قَوْلِى ٢٨
yafqahū qawlī
28. para que comprendan mis palabras,
وَٱجْعَل لِّى وَزِيرًا مِّنْ أَهْلِى ٢٩
wa-ij'ʿal lī wazīran min ahlī
29. [¡Señor!] Designa a alguien de mi familia para que me ayude1
[1] En la transmisión del Mensaje.
هَٰرُونَ أَخِى ٣٠
hārūna akhī
30. ¡Que sea mi hermano Aarón!,
ٱشْدُدْ بِهِۦٓ أَزْرِى ٣١
ush'dud bihi azrī
31. para que con él me sienta fortalecido,
وَأَشْرِكْهُ فِىٓ أَمْرِى ٣٢
wa-ashrik'hu fī amrī
32. y asócialo en mi misión1
[1] Es decir, te pido que lo nombres Profeta y Mensajero.
كَىْ نُسَبِّحَكَ كَثِيرًا ٣٣
kay nusabbiḥaka kathīran
33. para que Te glorifiquemos
وَنَذْكُرَكَ كَثِيرًا ٣٤
wanadhkuraka kathīran
34. y Te recordemos mucho.
إِنَّكَ كُنتَ بِنَا بَصِيرًا ٣٥
innaka kunta binā baṣīran
35. Tú bien ves que necesitamos de Ti”.
قَالَ قَدْ أُوتِيتَ سُؤْلَكَ يَٰمُوسَىٰ ٣٦
qāla qad ūtīta su'laka yāmūsā
36. Dijo [Dios]: “Te ha sido concedido lo que pides, ¡Oh, Moisés!
وَلَقَدْ مَنَنَّا عَلَيْكَ مَرَّةً أُخْرَىٰٓ ٣٧
walaqad manannā ʿalayka marratan ukh'rā
37. Ya te había agraciado anteriormente,
إِذْ أَوْحَيْنَآ إِلَىٰٓ أُمِّكَ مَا يُوحَىٰٓ ٣٨
idh awḥaynā ilā ummika mā yūḥā
38. cuando le inspiré a tu madre:
أَنِ ٱقْذِفِيهِ فِى ٱلتَّابُوتِ فَٱقْذِفِيهِ فِى ٱلْيَمِّ فَلْيُلْقِهِ ٱلْيَمُّ بِٱلسَّاحِلِ يَأْخُذْهُ عَدُوٌّ لِّى وَعَدُوٌّ لَّهُۥ وَأَلْقَيْتُ عَلَيْكَ مَحَبَّةً مِّنِّى وَلِتُصْنَعَ عَلَىٰ عَيْنِىٓ ٣٩
ani iq'dhifīhi fī l-tābūti fa-iq'dhifīhi fī l-yami falyul'qihi l-yamu bil-sāḥili yakhudh'hu ʿaduwwun lī waʿaduwwun lahu wa-alqaytu ʿalayka maḥabbatan minnī walituṣ'naʿa ʿalā ʿaynī
39. “Deposítalo en un cesto y déjalo en el río, que la corriente lo llevará hasta una orilla donde será recogido por un enemigo Mío y suyo [el Faraón]”. Desperté cariño hacia ti [entre los que te encontraron], para que crecieras educado bajo Mi observación y cuidado.
إِذْ تَمْشِىٓ أُخْتُكَ فَتَقُولُ هَلْ أَدُلُّكُمْ عَلَىٰ مَن يَكْفُلُهُۥ فَرَجَعْنَٰكَ إِلَىٰٓ أُمِّكَ كَىْ تَقَرَّ عَيْنُهَا وَلَا تَحْزَنَ وَقَتَلْتَ نَفْسًا فَنَجَّيْنَٰكَ مِنَ ٱلْغَمِّ وَفَتَنَّٰكَ فُتُونًا فَلَبِثْتَ سِنِينَ فِىٓ أَهْلِ مَدْيَنَ ثُمَّ جِئْتَ عَلَىٰ قَدَرٍ يَٰمُوسَىٰ ٤٠
idh tamshī ukh'tuka fataqūlu hal adullukum ʿalā man yakfuluhu farajaʿnāka ilā ummika kay taqarra ʿaynuhā walā taḥzana waqatalta nafsan fanajjaynāka mina l-ghami wafatannāka futūnan falabith'ta sinīna fī ahli madyana thumma ji'ta ʿalā qadarin yāmūsā
40. Cuando tu hermana, que seguía tus rastros, le dijo [al Faraón]: ‘¿Acaso quieres que te indique a alguien que puede encargarse de cuidarlo1?’ Y así te devolví a tu madre para que se tranquilizara y no estuviera triste. [También te concedí una gracia] cuando [involuntariamente] mataste a un hombre [del pueblo del Faraón] y te salvé de que tomaran represalias contra ti. Te he probado con pruebas difíciles. Luego permaneciste unos años en Madián2 y ahora has regresado aquí, tal como estaba decretado, ¡Oh, Moisés!
[1] Cuando la esposa del Faraón lo adoptó, trajo numerosas nodrizas para que amamantaran al recién nacido, pero este las rechazó a todas, hasta que fue sugerida su propia madre que, naturalmente, no fue rechazada, y así Moisés creció seguro bajo los cuidados de su propia madre, en la casa del Faraón.
[2] Madián es una zona montañosa de la región de Hiyaz, en Arabia Saudita, que se extiende por la costa del mar Rojo y del golfo de ‘Aqaba hasta llegar a la frontera jordana.
وَٱصْطَنَعْتُكَ لِنَفْسِى ٤١
wa-iṣ'ṭanaʿtuka linafsī
41. Te he elegido [para que seas Mi Mensajero].
ٱذْهَبْ أَنتَ وَأَخُوكَ بِـَٔايَٰتِى وَلَا تَنِيَا فِى ذِكْرِى ٤٢
idh'hab anta wa-akhūka biāyātī walā taniyā fī dhik'rī
42. Vayan tú y tu hermano acompañados de Mis milagros, y no descuiden Mi recuerdo.
ٱذْهَبَآ إِلَىٰ فِرْعَوْنَ إِنَّهُۥ طَغَىٰ ٤٣
idh'habā ilā fir'ʿawna innahu ṭaghā
43. Preséntense ante el Faraón, pues se ha extralimitado,
فَقُولَا لَهُۥ قَوْلًا لَّيِّنًا لَّعَلَّهُۥ يَتَذَكَّرُ أَوْ يَخْشَىٰ ٤٤
faqūlā lahu qawlan layyinan laʿallahu yatadhakkaru aw yakhshā
44. pero háblenle cortésmente, para hacerlo entrar en razón o sienta temor de Dios”.
قَالَا رَبَّنَآ إِنَّنَا نَخَافُ أَن يَفْرُطَ عَلَيْنَآ أَوْ أَن يَطْغَىٰ ٤٥
qālā rabbanā innanā nakhāfu an yafruṭa ʿalaynā aw an yaṭghā
45. Dijeron: “¡Señor nuestro! Tenemos temor de que nos castigue con violencia y opresión”.
قَالَ لَا تَخَافَآ إِنَّنِى مَعَكُمَآ أَسْمَعُ وَأَرَىٰ ٤٦
qāla lā takhāfā innanī maʿakumā asmaʿu wa-arā
46. Dijo [Dios]: “No tengan miedo, pues Yo estoy con ustedes escuchando y observando todo.
فَأْتِيَاهُ فَقُولَآ إِنَّا رَسُولَا رَبِّكَ فَأَرْسِلْ مَعَنَا بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ وَلَا تُعَذِّبْهُمْ قَدْ جِئْنَٰكَ بِـَٔايَةٍ مِّن رَّبِّكَ وَٱلسَّلَٰمُ عَلَىٰ مَنِ ٱتَّبَعَ ٱلْهُدَىٰٓ ٤٧
fatiyāhu faqūlā innā rasūlā rabbika fa-arsil maʿanā banī is'rāīla walā tuʿadhib'hum qad ji'nāka biāyatin min rabbika wal-salāmu ʿalā mani ittabaʿa l-hudā
47. Vayan ante él y díganle: ‘Somos Mensajeros enviados por tu Señor, para que dejes ir con nosotros a los Hijos de Israel y no los tortures más. Hemos venido con un milagro de tu Señor. Quien siga la guía estará a salvo.
إِنَّا قَدْ أُوحِىَ إِلَيْنَآ أَنَّ ٱلْعَذَابَ عَلَىٰ مَن كَذَّبَ وَتَوَلَّىٰ ٤٨
innā qad ūḥiya ilaynā anna l-ʿadhāba ʿalā man kadhaba watawallā
48. Nos ha sido revelado que solamente quien desmienta y rechace [el Mensaje] será castigado’”.
قَالَ فَمَن رَّبُّكُمَا يَٰمُوسَىٰ ٤٩
qāla faman rabbukumā yāmūsā
49. Dijo [el Faraón]: “Respóndeme, ¡Oh, Moisés! ¿Y quién es su Señor?”
قَالَ رَبُّنَا ٱلَّذِىٓ أَعْطَىٰ كُلَّ شَىْءٍ خَلْقَهُۥ ثُمَّ هَدَىٰ ٥٠
qāla rabbunā alladhī aʿṭā kulla shayin khalqahu thumma hadā
50. Dijo [Moisés]: “Nuestro Señor es Quien creó todo con una naturaleza particular, y luego lo encamina [para que cumpla su destino]”.
قَالَ فَمَا بَالُ ٱلْقُرُونِ ٱلْأُولَىٰ ٥١
qāla famā bālu l-qurūni l-ūlā
51. Entonces, preguntó [el Faraón]: “¿Cuál fue el destino de las generaciones anteriores?”
قَالَ عِلْمُهَا عِندَ رَبِّى فِى كِتَٰبٍ لَّا يَضِلُّ رَبِّى وَلَا يَنسَى ٥٢
qāla ʿil'muhā ʿinda rabbī fī kitābin lā yaḍillu rabbī walā yansā
52. Dijo [Moisés]: “Solo mi Señor lo sabe, y Él lo tiene registrado todo en un Libro. Mi Señor no se equivoca nunca ni se olvida de nada.
ٱلَّذِى جَعَلَ لَكُمُ ٱلْأَرْضَ مَهْدًا وَسَلَكَ لَكُمْ فِيهَا سُبُلًا وَأَنزَلَ مِنَ ٱلسَّمَآءِ مَآءً فَأَخْرَجْنَا بِهِۦٓ أَزْوَٰجًا مِّن نَّبَاتٍ شَتَّىٰ ٥٣
alladhī jaʿala lakumu l-arḍa mahdan wasalaka lakum fīhā subulan wa-anzala mina l-samāi māan fa-akhrajnā bihi azwājan min nabātin shattā
53. Él nos dispuso la Tierra como un lecho [propicio para habitarlo] y nos trazó en ella caminos, e hizo descender agua del cielo para que con ella broten diferentes plantas.
كُلُوا۟ وَٱرْعَوْا۟ أَنْعَٰمَكُمْ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَـَٔايَٰتٍ لِّأُو۟لِى ٱلنُّهَىٰ ٥٤
kulū wa-ir'ʿaw anʿāmakum inna fī dhālika laāyātin li-ulī l-nuhā
54. Coman de ellas y apacienten sus ganados. En esto hay signos para los dotados de entendimiento.
مِنْهَا خَلَقْنَٰكُمْ وَفِيهَا نُعِيدُكُمْ وَمِنْهَا نُخْرِجُكُمْ تَارَةً أُخْرَىٰ ٥٥
min'hā khalaqnākum wafīhā nuʿīdukum wamin'hā nukh'rijukum tāratan ukh'rā
55. De ella [la tierra] los he creado, a ella los haré retornar [cuando mueran], y de ella los haré surgir nuevamente [el Día de la Resurrección]”.
وَلَقَدْ أَرَيْنَٰهُ ءَايَٰتِنَا كُلَّهَا فَكَذَّبَ وَأَبَىٰ ٥٦
walaqad araynāhu āyātinā kullahā fakadhaba wa-abā
56. Le mostré [al Faraón] todos Mis milagros1, pero los desmintió y se rehusó creer.
[1] Con los que había enviado a Moisés.
قَالَ أَجِئْتَنَا لِتُخْرِجَنَا مِنْ أَرْضِنَا بِسِحْرِكَ يَٰمُوسَىٰ ٥٧
qāla aji'tanā litukh'rijanā min arḍinā bisiḥ'rika yāmūsā
57. Dijo [el Faraón]: “¡Oh, Moisés! ¿Acaso viniste a expulsarnos de nuestra tierra con tu hechicería?
فَلَنَأْتِيَنَّكَ بِسِحْرٍ مِّثْلِهِۦ فَٱجْعَلْ بَيْنَنَا وَبَيْنَكَ مَوْعِدًا لَّا نُخْلِفُهُۥ نَحْنُ وَلَآ أَنتَ مَكَانًا سُوًى ٥٨
falanatiyannaka bisiḥ'rin mith'lihi fa-ij'ʿal baynanā wabaynaka mawʿidan lā nukh'lifuhu naḥnu walā anta makānan suwan
58. Nosotros te traeremos una hechicería igual que la tuya, solo fija un día para que tú y nosotros nos encontremos en un lugar y que nadie falte”.
قَالَ مَوْعِدُكُمْ يَوْمُ ٱلزِّينَةِ وَأَن يُحْشَرَ ٱلنَّاسُ ضُحًى ٥٩
qāla mawʿidukum yawmu l-zīnati wa-an yuḥ'shara l-nāsu ḍuḥan
59. Dijo [Moisés]: “Nuestra cita será el día de la fiesta, cuando la gente se congregue a la media mañana”.
فَتَوَلَّىٰ فِرْعَوْنُ فَجَمَعَ كَيْدَهُۥ ثُمَّ أَتَىٰ ٦٠
fatawallā fir'ʿawnu fajamaʿa kaydahu thumma atā
60. Entonces el Faraón se retiró y se dedicó a reclutar hechiceros. Luego, el día de la cita, concurrió.
قَالَ لَهُم مُّوسَىٰ وَيْلَكُمْ لَا تَفْتَرُوا۟ عَلَى ٱللَّهِ كَذِبًا فَيُسْحِتَكُم بِعَذَابٍ وَقَدْ خَابَ مَنِ ٱفْتَرَىٰ ٦١
qāla lahum mūsā waylakum lā taftarū ʿalā l-lahi kadhiban fayus'ḥitakum biʿadhābin waqad khāba mani if'tarā
61. Moisés les dijo [a los hechiceros]: “¡Ay de ustedes! No inventen mentiras contra Dios1, pues los aniquilará con Su castigo: Los que inventan mentiras acerca de Dios serán los perdedores”.
[1] La mentira de hacer creer a la gente que pueden crear.
فَتَنَٰزَعُوٓا۟ أَمْرَهُم بَيْنَهُمْ وَأَسَرُّوا۟ ٱلنَّجْوَىٰ ٦٢
fatanāzaʿū amrahum baynahum wa-asarrū l-najwā
62. Entonces, [los hechiceros] debatieron entre ellos acerca de Moisés, y deliberaron secretamente.
قَالُوٓا۟ إِنْ هَٰذَٰنِ لَسَٰحِرَٰنِ يُرِيدَانِ أَن يُخْرِجَاكُم مِّنْ أَرْضِكُم بِسِحْرِهِمَا وَيَذْهَبَا بِطَرِيقَتِكُمُ ٱلْمُثْلَىٰ ٦٣
qālū in hādhāni lasāḥirāni yurīdāni an yukh'rijākum min arḍikum bisiḥ'rihimā wayadhhabā biṭarīqatikumu l-muth'lā
63. Dijeron: “Estos son solo dos hechiceros que con su magia quieren expulsarlos de su tierra y acabar con sus nobles costumbres.
فَأَجْمِعُوا۟ كَيْدَكُمْ ثُمَّ ٱئْتُوا۟ صَفًّا وَقَدْ أَفْلَحَ ٱلْيَوْمَ مَنِ ٱسْتَعْلَىٰ ٦٤
fa-ajmiʿū kaydakum thumma i'tū ṣaffan waqad aflaḥa l-yawma mani is'taʿlā
64. [Oh, hechiceros de Egipto,] Decidan su plan a seguir, y luego acudan como un solo cuerpo: pues, ¡quien sea superior hoy, ha de conseguir prosperidad!”
قَالُوا۟ يَٰمُوسَىٰٓ إِمَّآ أَن تُلْقِىَ وَإِمَّآ أَن نَّكُونَ أَوَّلَ مَنْ أَلْقَىٰ ٦٥
qālū yāmūsā immā an tul'qiya wa-immā an nakūna awwala man alqā
65. Dijeron: “¡Oh, Moisés! ¿Arrojas tú o lo hacemos nosotros primero?”
قَالَ بَلْ أَلْقُوا۟ فَإِذَا حِبَالُهُمْ وَعِصِيُّهُمْ يُخَيَّلُ إِلَيْهِ مِن سِحْرِهِمْ أَنَّهَا تَسْعَىٰ ٦٦
qāla bal alqū fa-idhā ḥibāluhum waʿiṣiyyuhum yukhayyalu ilayhi min siḥ'rihim annahā tasʿā
66. Dijo [Moisés]: “Arrojen ustedes primero”. Entonces arrojaron sus cuerdas y varas, y por el hechizo que habían empleado, estas parecían moverse [como si fueran verdaderas serpientes].
فَأَوْجَسَ فِى نَفْسِهِۦ خِيفَةً مُّوسَىٰ ٦٧
fa-awjasa fī nafsihi khīfatan mūsā
67. [Al ver esto,] Moisés sintió temor en su interior,
قُلْنَا لَا تَخَفْ إِنَّكَ أَنتَ ٱلْأَعْلَىٰ ٦٨
qul'nā lā takhaf innaka anta l-aʿlā
68. pero le dije: “No tengas temor, porque tú serás el vencedor.
وَأَلْقِ مَا فِى يَمِينِكَ تَلْقَفْ مَا صَنَعُوٓا۟ إِنَّمَا صَنَعُوا۟ كَيْدُ سَٰحِرٍ وَلَا يُفْلِحُ ٱلسَّاحِرُ حَيْثُ أَتَىٰ ٦٩
wa-alqi mā fī yamīnika talqaf mā ṣanaʿū innamā ṣanaʿū kaydu sāḥirin walā yuf'liḥu l-sāḥiru ḥaythu atā
69. Arroja lo que tienes en tu diestra, que anulará lo que ellos hicieron, pues solo se trata de una hechicería, y los hechiceros jamás han de triunfar”.
فَأُلْقِىَ ٱلسَّحَرَةُ سُجَّدًا قَالُوٓا۟ ءَامَنَّا بِرَبِّ هَٰرُونَ وَمُوسَىٰ ٧٠
fa-ul'qiya l-saḥaratu sujjadan qālū āmannā birabbi hārūna wamūsā
70. Los hechiceros [al percibir que el milagro que acompañaba a Moisés no era magia] se postraron y exclamaron: “Creemos en el Señor de Aarón y Moisés”.
قَالَ ءَامَنتُمْ لَهُۥ قَبْلَ أَنْ ءَاذَنَ لَكُمْ إِنَّهُۥ لَكَبِيرُكُمُ ٱلَّذِى عَلَّمَكُمُ ٱلسِّحْرَ فَلَأُقَطِّعَنَّ أَيْدِيَكُمْ وَأَرْجُلَكُم مِّنْ خِلَٰفٍ وَلَأُصَلِّبَنَّكُمْ فِى جُذُوعِ ٱلنَّخْلِ وَلَتَعْلَمُنَّ أَيُّنَآ أَشَدُّ عَذَابًا وَأَبْقَىٰ ٧١
qāla āmantum lahu qabla an ādhana lakum innahu lakabīrukumu alladhī ʿallamakumu l-siḥ'ra fala-uqaṭṭiʿanna aydiyakum wa-arjulakum min khilāfin wala-uṣallibannakum fī judhūʿi l-nakhli walataʿlamunna ayyunā ashaddu ʿadhāban wa-abqā
71. Dijo [el Faraón enfurecido]: “¿Acaso van a creer en él sin que yo se los haya autorizado? Seguramente él es su maestro que les ha enseñado la magia. Ordenaré que se les ampute la mano y el pie opuestos, y luego los haré clavar sobre troncos de palmera. Así sabrán quién es el que puede infligir el castigo más severo y duradero”.
قَالُوا۟ لَن نُّؤْثِرَكَ عَلَىٰ مَا جَآءَنَا مِنَ ٱلْبَيِّنَٰتِ وَٱلَّذِى فَطَرَنَا فَٱقْضِ مَآ أَنتَ قَاضٍ إِنَّمَا تَقْضِى هَٰذِهِ ٱلْحَيَوٰةَ ٱلدُّنْيَآ ٧٢
qālū lan nu'thiraka ʿalā mā jāanā mina l-bayināti wa-alladhī faṭaranā fa-iq'ḍi mā anta qāḍin innamā taqḍī hādhihi l-ḥayata l-dun'yā
72. Dijeron: “No antepondremos nuestra lealtad a ti a los milagros evidentes que hemos presenciado, y [menos aún] a Quien nos creó. Haz pues con nosotros lo que has decidido; tú solo puedes condenarnos en esta vida.
إِنَّآ ءَامَنَّا بِرَبِّنَا لِيَغْفِرَ لَنَا خَطَٰيَٰنَا وَمَآ أَكْرَهْتَنَا عَلَيْهِ مِنَ ٱلسِّحْرِ وَٱللَّهُ خَيْرٌ وَأَبْقَىٰٓ ٧٣
innā āmannā birabbinā liyaghfira lanā khaṭāyānā wamā akrahtanā ʿalayhi mina l-siḥ'ri wal-lahu khayrun wa-abqā
73. Creemos en nuestro Señor, para que nos perdone nuestros pecados y los hechizos que nos obligaste a hacer. La recompensa de Dios es mejor y más duradera”.
إِنَّهُۥ مَن يَأْتِ رَبَّهُۥ مُجْرِمًا فَإِنَّ لَهُۥ جَهَنَّمَ لَا يَمُوتُ فِيهَا وَلَا يَحْيَىٰ ٧٤
innahu man yati rabbahu muj'riman fa-inna lahu jahannama lā yamūtu fīhā walā yaḥyā
74. Quien se presente ante su Señor siendo culpable1 tendrá el Infierno como castigo, en el que no podrá morir [para librarse del tormento] ni vivir [sin padecerlo].
[1] De rechazar el mensaje de monoteísmo enseñado por los Profetas.
وَمَن يَأْتِهِۦ مُؤْمِنًا قَدْ عَمِلَ ٱلصَّٰلِحَٰتِ فَأُو۟لَٰٓئِكَ لَهُمُ ٱلدَّرَجَٰتُ ٱلْعُلَىٰ ٧٥
waman yatihi mu'minan qad ʿamila l-ṣāliḥāti fa-ulāika lahumu l-darajātu l-ʿulā
75. En cambio, quien se presente ante su Señor creyendo en Él y habiendo obrado rectamente, obtendrá los más altos grados [en el Paraíso].
جَنَّٰتُ عَدْنٍ تَجْرِى مِن تَحْتِهَا ٱلْأَنْهَٰرُ خَٰلِدِينَ فِيهَا وَذَٰلِكَ جَزَآءُ مَن تَزَكَّىٰ ٧٦
jannātu ʿadnin tajrī min taḥtihā l-anhāru khālidīna fīhā wadhālika jazāu man tazakkā
76. Morarán eternamente en los Jardines del Edén, bajo los cuales corren ríos. Esa será la recompensa de quienes se purifiquen1.
[1] De la idolatría y los pecados.
وَلَقَدْ أَوْحَيْنَآ إِلَىٰ مُوسَىٰٓ أَنْ أَسْرِ بِعِبَادِى فَٱضْرِبْ لَهُمْ طَرِيقًا فِى ٱلْبَحْرِ يَبَسًا لَّا تَخَٰفُ دَرَكًا وَلَا تَخْشَىٰ ٧٧
walaqad awḥaynā ilā mūsā an asri biʿibādī fa-iḍ'rib lahum ṭarīqan fī l-baḥri yabasan lā takhāfu darakan walā takhshā
77. Le ordené a Moisés: “Sal por la noche con Mis siervos, y abre [por Mi voluntad] el mar dejándoles un camino de tierra firme [por donde puedan huir], y no tengan temor de que los alcancen ni tampoco de morir ahogados”.
فَأَتْبَعَهُمْ فِرْعَوْنُ بِجُنُودِهِۦ فَغَشِيَهُم مِّنَ ٱلْيَمِّ مَا غَشِيَهُمْ ٧٨
fa-atbaʿahum fir'ʿawnu bijunūdihi faghashiyahum mina l-yami mā ghashiyahum
78. Cuando el Faraón y su ejército siguieron [a los creyentes], el mar se los tragó.
وَأَضَلَّ فِرْعَوْنُ قَوْمَهُۥ وَمَا هَدَىٰ ٧٩
wa-aḍalla fir'ʿawnu qawmahu wamā hadā
79. El Faraón, en lugar de guiar a su pueblo, lo llevó al extravío.
يَٰبَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ قَدْ أَنجَيْنَٰكُم مِّنْ عَدُوِّكُمْ وَوَٰعَدْنَٰكُمْ جَانِبَ ٱلطُّورِ ٱلْأَيْمَنَ وَنَزَّلْنَا عَلَيْكُمُ ٱلْمَنَّ وَٱلسَّلْوَىٰ ٨٠
yābanī is'rāīla qad anjaynākum min ʿaduwwikum wawāʿadnākum jāniba l-ṭūri l-aymana wanazzalnā ʿalaykumu l-mana wal-salwā
80. ¡Oh, Hijos de Israel! [Recuerden cuando] los salvé de sus enemigos, los cité en la ladera derecha del monte [para que pudieran presenciar Mis milagros], y les envié el maná y las codornices.
كُلُوا۟ مِن طَيِّبَٰتِ مَا رَزَقْنَٰكُمْ وَلَا تَطْغَوْا۟ فِيهِ فَيَحِلَّ عَلَيْكُمْ غَضَبِى وَمَن يَحْلِلْ عَلَيْهِ غَضَبِى فَقَدْ هَوَىٰ ٨١
kulū min ṭayyibāti mā razaqnākum walā taṭghaw fīhi fayaḥilla ʿalaykum ghaḍabī waman yaḥlil ʿalayhi ghaḍabī faqad hawā
81. Coman de las cosas buenas que les he proveído, pero no se extralimiten, pues Mi ira recaería sobre ustedes. Aquel sobre quien caiga Mi ira será un desdichado.
وَإِنِّى لَغَفَّارٌ لِّمَن تَابَ وَءَامَنَ وَعَمِلَ صَٰلِحًا ثُمَّ ٱهْتَدَىٰ ٨٢
wa-innī laghaffārun liman tāba waāmana waʿamila ṣāliḥan thumma ih'tadā
82. Yo soy Perdonador con quienes se arrepienten, creen, obran rectamente y se encaminan [por el sendero recto].
وَمَآ أَعْجَلَكَ عَن قَوْمِكَ يَٰمُوسَىٰ ٨٣
wamā aʿjalaka ʿan qawmika yāmūsā
83. [Cuando Moisés se presentó a la cita, Dios le dijo:] “¡Oh, Moisés! ¿Qué te ha urgido a presentarte dejando atrás a tu pueblo1?”
[1] Ver Corán 2:51. Esto ocurre cuando Moisés acude al encuentro con su Señor y permanece allí 40 días y 40 noches.
قَالَ هُمْ أُو۟لَآءِ عَلَىٰٓ أَثَرِى وَعَجِلْتُ إِلَيْكَ رَبِّ لِتَرْضَىٰ ٨٤
qāla hum ulāi ʿalā atharī waʿajil'tu ilayka rabbi litarḍā
84. Dijo: “Ellos vienen detrás mío; solo me adelanté para complacerte, ¡Señor mío!”
قَالَ فَإِنَّا قَدْ فَتَنَّا قَوْمَكَ مِنۢ بَعْدِكَ وَأَضَلَّهُمُ ٱلسَّامِرِىُّ ٨٥
qāla fa-innā qad fatannā qawmaka min baʿdika wa-aḍallahumu l-sāmiriyu
85. Dijo [Dios]: “He puesto a prueba a tu pueblo después de que los dejaste, y el Samirí1 los extravió”.
[1] El personaje mencionado como As-Samirí no debe identificarse con el samaritano histórico conocido por fuentes bíblicas y posteriores, ya que dicho grupo surge varios siglos después de la época de Moisés. En árabe, samirí puede funcionar como un gentilicio o nombre de pertenencia, pero las fuentes clásicas no ofrecen certeza sobre el origen exacto del personaje. Los comentaristas del Corán discrepan acerca de su procedencia, coincidiendo, no obstante, en que se trata de una figura concreta del relato mosaico y no de una referencia a un grupo histórico posterior. El Samirí aparece en la historia de Moisés para mostrar que la idolatría y la desviación no nacen solo de la ignorancia o de enemigos externos, sino también de la manipulación interna de lo sagrado. Su figura permite explicar cómo una comunidad, que ha sido testigo de signos extraordinarios, puede desviarse rápidamente cuando surge un liderazgo ilegítimo, que ofrece certezas inmediatas en lugar de paciencia y fidelidad.
فَرَجَعَ مُوسَىٰٓ إِلَىٰ قَوْمِهِۦ غَضْبَٰنَ أَسِفًا قَالَ يَٰقَوْمِ أَلَمْ يَعِدْكُمْ رَبُّكُمْ وَعْدًا حَسَنًا أَفَطَالَ عَلَيْكُمُ ٱلْعَهْدُ أَمْ أَرَدتُّمْ أَن يَحِلَّ عَلَيْكُمْ غَضَبٌ مِّن رَّبِّكُمْ فَأَخْلَفْتُم مَّوْعِدِى ٨٦
farajaʿa mūsā ilā qawmihi ghaḍbāna asifan qāla yāqawmi alam yaʿid'kum rabbukum waʿdan ḥasanan afaṭāla ʿalaykumu l-ʿahdu am aradttum an yaḥilla ʿalaykum ghaḍabun min rabbikum fa-akhlaftum mawʿidī
86. Cuando Moisés regresó ante su pueblo enojado y triste, les dijo: “¡Oh, pueblo mío! ¿Acaso su Señor no les ha hecho una promesa hermosa? ¿Acaso les parece que me ausenté por mucho tiempo? ¿Acaso quieren que la ira de su Señor se desate sobre ustedes, y por ello quebrantaron la promesa que me hicieron?”
قَالُوا۟ مَآ أَخْلَفْنَا مَوْعِدَكَ بِمَلْكِنَا وَلَٰكِنَّا حُمِّلْنَآ أَوْزَارًا مِّن زِينَةِ ٱلْقَوْمِ فَقَذَفْنَٰهَا فَكَذَٰلِكَ أَلْقَى ٱلسَّامِرِىُّ ٨٧
qālū mā akhlafnā mawʿidaka bimalkinā walākinnā ḥummil'nā awzāran min zīnati l-qawmi faqadhafnāhā fakadhālika alqā l-sāmiriyu
87. Dijeron: “No quebrantamos la promesa que te hicimos intencionalmente, sino que cuando arrojamos al fuego las joyas del pueblo [del Faraón] que teníamos en nuestro poder, el Samirí también las arrojó,
فَأَخْرَجَ لَهُمْ عِجْلًا جَسَدًا لَّهُۥ خُوَارٌ فَقَالُوا۟ هَٰذَآ إِلَٰهُكُمْ وَإِلَٰهُ مُوسَىٰ فَنَسِىَ ٨٨
fa-akhraja lahum ʿij'lan jasadan lahu khuwārun faqālū hādhā ilāhukum wa-ilāhu mūsā fanasiya
88. y fundió las joyas dándoles la forma de un becerro que emitía un sonido como un mugido1, y entonces exclamaron: ‘Esta es nuestra divinidad y la de Moisés, pero Moisés la ha olvidado’”.
[1] El becerro de oro tenía unos agujeros, al pasar el viento por ellos emitía un ruido similar al mugido, y los israelitas lo consideraron milagroso.
أَفَلَا يَرَوْنَ أَلَّا يَرْجِعُ إِلَيْهِمْ قَوْلًا وَلَا يَمْلِكُ لَهُمْ ضَرًّا وَلَا نَفْعًا ٨٩
afalā yarawna allā yarjiʿu ilayhim qawlan walā yamliku lahum ḍarran walā nafʿan
89. ¿Acaso no vieron que no podía hablarles, y no podía dañarlos ni beneficiarlos?
وَلَقَدْ قَالَ لَهُمْ هَٰرُونُ مِن قَبْلُ يَٰقَوْمِ إِنَّمَا فُتِنتُم بِهِۦ وَإِنَّ رَبَّكُمُ ٱلرَّحْمَٰنُ فَٱتَّبِعُونِى وَأَطِيعُوٓا۟ أَمْرِى ٩٠
walaqad qāla lahum hārūnu min qablu yāqawmi innamā futintum bihi wa-inna rabbakumu l-raḥmānu fa-ittabiʿūnī wa-aṭīʿū amrī
90. Pero antes [que regresara Moisés] Aarón les había advertido: “¡Oh, pueblo mío! Se los está poniendo a prueba con eso. Su verdadero Señor es el Compasivo, síganme y obedezcan mis órdenes”1.
[1] La Biblia culpa a Aarón por este acto de idolatría, mientras que el Corán lo libera de esa acusación. Ver Éxodo 32 1-5.
قَالُوا۟ لَن نَّبْرَحَ عَلَيْهِ عَٰكِفِينَ حَتَّىٰ يَرْجِعَ إِلَيْنَا مُوسَىٰ ٩١
qālū lan nabraḥa ʿalayhi ʿākifīna ḥattā yarjiʿa ilaynā mūsā
91. Respondieron: “No dejaremos de postrarnos ante él hasta que vuelva Moisés”.
قَالَ يَٰهَٰرُونُ مَا مَنَعَكَ إِذْ رَأَيْتَهُمْ ضَلُّوٓا۟ ٩٢
qāla yāhārūnu mā manaʿaka idh ra-aytahum ḍallū
92. Dijo [Moisés]: “¡Oh, Aarón! ¿Qué te impidió, cuando viste que se desviaban,
أَلَّا تَتَّبِعَنِ أَفَعَصَيْتَ أَمْرِى ٩٣
allā tattabiʿani afaʿaṣayta amrī
93. buscarme [para informarme lo sucedido]? ¿Es que desobedeciste mi orden [de velar por ellos]?”
قَالَ يَبْنَؤُمَّ لَا تَأْخُذْ بِلِحْيَتِى وَلَا بِرَأْسِىٓ إِنِّى خَشِيتُ أَن تَقُولَ فَرَّقْتَ بَيْنَ بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ وَلَمْ تَرْقُبْ قَوْلِى ٩٤
qāla yabna-umma lā takhudh biliḥ'yatī walā birasī innī khashītu an taqūla farraqta bayna banī is'rāīla walam tarqub qawlī
94. Dijo [Aarón]: “¡Oh, hermano mío! No me recrimines agarrándome por la barba y la cabeza. Tuve miedo de que [si los dejaba para salir a buscarte] me dijeras: ‘Lo que has hecho es causar la discordia y la división entre los Hijos de Israel [al haberte ausentado], y no has cumplido con lo que te ordené’”.
قَالَ فَمَا خَطْبُكَ يَٰسَٰمِرِىُّ ٩٥
qāla famā khaṭbuka yāsāmiriyyu
95. Dijo [Moisés]: “Y tú, Samirí, ¿qué has hecho?”
قَالَ بَصُرْتُ بِمَا لَمْ يَبْصُرُوا۟ بِهِۦ فَقَبَضْتُ قَبْضَةً مِّنْ أَثَرِ ٱلرَّسُولِ فَنَبَذْتُهَا وَكَذَٰلِكَ سَوَّلَتْ لِى نَفْسِى ٩٦
qāla baṣur'tu bimā lam yabṣurū bihi faqabaḍtu qabḍatan min athari l-rasūli fanabadhtuhā wakadhālika sawwalat lī nafsī
96. Dijo: “Vi algo que ellos no pudieron ver. Entonces tomé un puñado de tierra de las huellas que dejó el mensajero1 y lo arrojé [sobre las joyas cuando se fundían]. Así me lo sugirió mi alma”.
[1] Según algunos exégetas, se refiere al ángel Gabriel.
قَالَ فَٱذْهَبْ فَإِنَّ لَكَ فِى ٱلْحَيَوٰةِ أَن تَقُولَ لَا مِسَاسَ وَإِنَّ لَكَ مَوْعِدًا لَّن تُخْلَفَهُۥ وَٱنظُرْ إِلَىٰٓ إِلَٰهِكَ ٱلَّذِى ظَلْتَ عَلَيْهِ عَاكِفًا لَّنُحَرِّقَنَّهُۥ ثُمَّ لَنَنسِفَنَّهُۥ فِى ٱلْيَمِّ نَسْفًا ٩٧
qāla fa-idh'hab fa-inna laka fī l-ḥayati an taqūla lā misāsa wa-inna laka mawʿidan lan tukh'lafahu wa-unẓur ilā ilāhika alladhī ẓalta ʿalayhi ʿākifan lanuḥarriqannahu thumma lanansifannahu fī l-yami nasfan
97. Dijo [Moisés]: “Aléjate de nosotros; tu castigo en esta vida será que digas: ‘No se me acerquen’ [y vivirás solo], pero te aguarda una cita ineludible [el Día del Juicio]. Observa [lo que haremos con] lo que consideraste tu divinidad, y a lo cual has adorado: Lo quemaremos y esparciremos sus restos en el mar.
إِنَّمَآ إِلَٰهُكُمُ ٱللَّهُ ٱلَّذِى لَآ إِلَٰهَ إِلَّا هُوَ وَسِعَ كُلَّ شَىْءٍ عِلْمًا ٩٨
innamā ilāhukumu l-lahu alladhī lā ilāha illā huwa wasiʿa kulla shayin ʿil'man
98. Tu única divinidad es Dios. No existe nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Él, y todo lo abarca con Su conocimiento”.
كَذَٰلِكَ نَقُصُّ عَلَيْكَ مِنْ أَنۢبَآءِ مَا قَدْ سَبَقَ وَقَدْ ءَاتَيْنَٰكَ مِن لَّدُنَّا ذِكْرًا ٩٩
kadhālika naquṣṣu ʿalayka min anbāi mā qad sabaqa waqad ātaynāka min ladunnā dhik'ran
99. Así es como te he revelado [¡Oh, Mujámmad!] las historias de quienes te precedieron1, porque te he concedido el Mensaje2.
[1] La historia de Moisés y Aarón.
[2] El Sagrado Corán.
مَّنْ أَعْرَضَ عَنْهُ فَإِنَّهُۥ يَحْمِلُ يَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ وِزْرًا ١٠٠
man aʿraḍa ʿanhu fa-innahu yaḥmilu yawma l-qiyāmati wiz'ran
100. Quien se aparte de él, llevará una pesada carga el Día del Juicio,
خَٰلِدِينَ فِيهِ وَسَآءَ لَهُمْ يَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ حِمْلًا ١٠١
khālidīna fīhi wasāa lahum yawma l-qiyāmati ḥim'lan
101. que cargará por toda la eternidad. ¡Qué pésima carga tendrán que soportar el Día de la Resurrección!
يَوْمَ يُنفَخُ فِى ٱلصُّورِ وَنَحْشُرُ ٱلْمُجْرِمِينَ يَوْمَئِذٍ زُرْقًا ١٠٢
yawma yunfakhu fī l-ṣūri wanaḥshuru l-muj'rimīna yawma-idhin zur'qan
102. Ese día, cuando la trompeta sea soplada, reuniré a los culpables, y sus miradas estarán ensombrecidas.
يَتَخَٰفَتُونَ بَيْنَهُمْ إِن لَّبِثْتُمْ إِلَّا عَشْرًا ١٠٣
yatakhāfatūna baynahum in labith'tum illā ʿashran
103. Se susurrarán unos a otros, y algunos dirán: “Solo permanecimos [en la vida mundanal] diez días”.
نَّحْنُ أَعْلَمُ بِمَا يَقُولُونَ إِذْ يَقُولُ أَمْثَلُهُمْ طَرِيقَةً إِن لَّبِثْتُمْ إِلَّا يَوْمًا ١٠٤
naḥnu aʿlamu bimā yaqūlūna idh yaqūlu amthaluhum ṭarīqatan in labith'tum illā yawman
104. Y otros, los más sensatos, dirán: “Solo permanecimos un día.” Bien sé lo que dicen.
وَيَسْـَٔلُونَكَ عَنِ ٱلْجِبَالِ فَقُلْ يَنسِفُهَا رَبِّى نَسْفًا ١٠٥
wayasalūnaka ʿani l-jibāli faqul yansifuhā rabbī nasfan
105. Te preguntan [¡Oh, Mujámmad!] qué ocurrirá con las montañas [el Día del Juicio]. Diles: “Mi Señor las reducirá a polvo,
فَيَذَرُهَا قَاعًا صَفْصَفًا ١٠٦
fayadharuhā qāʿan ṣafṣafan
106. y las convertirá en inmensas llanuras.
لَّا تَرَىٰ فِيهَا عِوَجًا وَلَآ أَمْتًا ١٠٧
lā tarā fīhā ʿiwajan walā amtan
107. No habrá valles ni colinas”.
يَوْمَئِذٍ يَتَّبِعُونَ ٱلدَّاعِىَ لَا عِوَجَ لَهُۥ وَخَشَعَتِ ٱلْأَصْوَاتُ لِلرَّحْمَٰنِ فَلَا تَسْمَعُ إِلَّا هَمْسًا ١٠٨
yawma-idhin yattabiʿūna l-dāʿiya lā ʿiwaja lahu wakhashaʿati l-aṣwātu lilrraḥmāni falā tasmaʿu illā hamsan
108. Ese día todos acudirán al llamado del [ángel] pregonero, y nadie errará el camino; las voces callarán ante el Misericordioso, y solo se oirá el sonido de sus pasos.
يَوْمَئِذٍ لَّا تَنفَعُ ٱلشَّفَٰعَةُ إِلَّا مَنْ أَذِنَ لَهُ ٱلرَّحْمَٰنُ وَرَضِىَ لَهُۥ قَوْلًا ١٠٩
yawma-idhin lā tanfaʿu l-shafāʿatu illā man adhina lahu l-raḥmānu waraḍiya lahu qawlan
109. Entonces, ninguna intercesión será aceptada, salvo la de quien el Misericordioso quiera y sus palabras le sean aceptadas.
يَعْلَمُ مَا بَيْنَ أَيْدِيهِمْ وَمَا خَلْفَهُمْ وَلَا يُحِيطُونَ بِهِۦ عِلْمًا ١١٠
yaʿlamu mā bayna aydīhim wamā khalfahum walā yuḥīṭūna bihi ʿil'man
110. Dios bien conoce el pasado y el futuro, mientras que ellos nunca podrán alcanzar este conocimiento.
وَعَنَتِ ٱلْوُجُوهُ لِلْحَىِّ ٱلْقَيُّومِ وَقَدْ خَابَ مَنْ حَمَلَ ظُلْمًا ١١١
waʿanati l-wujūhu lil'ḥayyi l-qayūmi waqad khāba man ḥamala ẓul'man
111. [El Día del Juicio] todos los rostros se humillarán ante Dios, el Viviente, Quien se basta a Sí mismo y se ocupa de toda la creación. Estarán condenados al castigo quienes sean culpables de injustica [idolatría].
وَمَن يَعْمَلْ مِنَ ٱلصَّٰلِحَٰتِ وَهُوَ مُؤْمِنٌ فَلَا يَخَافُ ظُلْمًا وَلَا هَضْمًا ١١٢
waman yaʿmal mina l-ṣāliḥāti wahuwa mu'minun falā yakhāfu ẓul'man walā haḍman
112. En cambio, el creyente que haya obrado rectamente no ha de temer que lo traten injustamente ni lo priven de la recompensa [de sus buenas obras].
وَكَذَٰلِكَ أَنزَلْنَٰهُ قُرْءَانًا عَرَبِيًّا وَصَرَّفْنَا فِيهِ مِنَ ٱلْوَعِيدِ لَعَلَّهُمْ يَتَّقُونَ أَوْ يُحْدِثُ لَهُمْ ذِكْرًا ١١٣
wakadhālika anzalnāhu qur'ānan ʿarabiyyan waṣarrafnā fīhi mina l-waʿīdi laʿallahum yattaqūna aw yuḥ'dithu lahum dhik'ran
113. He revelado el Corán en idioma árabe, y expuse en él toda clase de advertencias para que tengan temor de Dios o los haga reflexionar.
فَتَعَٰلَى ٱللَّهُ ٱلْمَلِكُ ٱلْحَقُّ وَلَا تَعْجَلْ بِٱلْقُرْءَانِ مِن قَبْلِ أَن يُقْضَىٰٓ إِلَيْكَ وَحْيُهُۥ وَقُل رَّبِّ زِدْنِى عِلْمًا ١١٤
fataʿālā l-lahu l-maliku l-ḥaqu walā taʿjal bil-qur'āni min qabli an yuq'ḍā ilayka waḥyuhu waqul rabbi zid'nī ʿil'man
114. ¡Exaltado sea Dios! El único Soberano real. No te adelantes [¡Oh, Mujámmad!] a repetir lo que te es revelado del Corán hasta que [el ángel Gabriel] concluya [de recitarlo], y di: “¡Señor mío! Acrecienta mi conocimiento”.
وَلَقَدْ عَهِدْنَآ إِلَىٰٓ ءَادَمَ مِن قَبْلُ فَنَسِىَ وَلَمْ نَجِدْ لَهُۥ عَزْمًا ١١٥
walaqad ʿahid'nā ilā ādama min qablu fanasiya walam najid lahu ʿazman
115. Ya antes había tomado un compromiso de Adán [de no prestarse a los susurros del demonio], pero lo olvidó [y comió del árbol prohibido], no tuvo una resolución firme.
وَإِذْ قُلْنَا لِلْمَلَٰٓئِكَةِ ٱسْجُدُوا۟ لِـَٔادَمَ فَسَجَدُوٓا۟ إِلَّآ إِبْلِيسَ أَبَىٰ ١١٦
wa-idh qul'nā lil'malāikati us'judū liādama fasajadū illā ib'līsa abā
116. [Recuerda] cuando dije a los ángeles: “¡Hagan una reverencia ante Adán!” Todos la hicieron excepto Iblís1.
[1] El demonio, que no era un ángel, sino un yinn. Ver Corán 18:50.
فَقُلْنَا يَٰٓـَٔادَمُ إِنَّ هَٰذَا عَدُوٌّ لَّكَ وَلِزَوْجِكَ فَلَا يُخْرِجَنَّكُمَا مِنَ ٱلْجَنَّةِ فَتَشْقَىٰٓ ١١٧
faqul'nā yāādamu inna hādhā ʿaduwwun laka walizawjika falā yukh'rijannakumā mina l-janati fatashqā
117. Dije: “¡Oh, Adán! Este [el demonio] es un enemigo para ti y para tu esposa; que no los haga expulsar del Paraíso pues serás un desdichado.
إِنَّ لَكَ أَلَّا تَجُوعَ فِيهَا وَلَا تَعْرَىٰ ١١٨
inna laka allā tajūʿa fīhā walā taʿrā
118. En el Paraíso no padecerás hambre ni te faltará con qué cubrir tu desnudez,
وَأَنَّكَ لَا تَظْمَؤُا۟ فِيهَا وَلَا تَضْحَىٰ ١١٩
wa-annaka lā taẓma-u fīhā walā taḍḥā
119. ni tampoco sufrirás sed ni calor”.
فَوَسْوَسَ إِلَيْهِ ٱلشَّيْطَٰنُ قَالَ يَٰٓـَٔادَمُ هَلْ أَدُلُّكَ عَلَىٰ شَجَرَةِ ٱلْخُلْدِ وَمُلْكٍ لَّا يَبْلَىٰ ١٢٠
fawaswasa ilayhi l-shayṭānu qāla yāādamu hal adulluka ʿalā shajarati l-khul'di wamul'kin lā yablā
120. Pero el demonio lo sedujo diciéndole: “¡Oh, Adán! ¿Quieres que te indique el árbol de la inmortalidad y el poder eterno?”
فَأَكَلَا مِنْهَا فَبَدَتْ لَهُمَا سَوْءَٰتُهُمَا وَطَفِقَا يَخْصِفَانِ عَلَيْهِمَا مِن وَرَقِ ٱلْجَنَّةِ وَعَصَىٰٓ ءَادَمُ رَبَّهُۥ فَغَوَىٰ ١٢١
fa-akalā min'hā fabadat lahumā sawātuhumā waṭafiqā yakhṣifāni ʿalayhimā min waraqi l-janati waʿaṣā ādamu rabbahu faghawā
121. Cuando ambos comieron del árbol, advirtieron su desnudez y comenzaron a cubrirse con hojas del Paraíso. Adán desobedeció a su Señor y cometió un pecado.
ثُمَّ ٱجْتَبَٰهُ رَبُّهُۥ فَتَابَ عَلَيْهِ وَهَدَىٰ ١٢٢
thumma ij'tabāhu rabbuhu fatāba ʿalayhi wahadā
122. Más tarde, su Señor lo eligió [como Profeta], lo perdonó y lo guió.
قَالَ ٱهْبِطَا مِنْهَا جَمِيعًۢا بَعْضُكُمْ لِبَعْضٍ عَدُوٌّ فَإِمَّا يَأْتِيَنَّكُم مِّنِّى هُدًى فَمَنِ ٱتَّبَعَ هُدَاىَ فَلَا يَضِلُّ وَلَا يَشْقَىٰ ١٢٣
qāla ih'biṭā min'hā jamīʿan baʿḍukum libaʿḍin ʿaduwwun fa-immā yatiyannakum minnī hudan famani ittabaʿa hudāya falā yaḍillu walā yashqā
123. Dijo [Dios]: “¡Desciendan del Paraíso [y habiten la Tierra]! Serán enemigos unos de otros. Cuando les llegue de Mí una guía, quienes sigan Mi guía no se extraviarán [en esta vida] ni serán desdichados [en el más allá].
وَمَنْ أَعْرَضَ عَن ذِكْرِى فَإِنَّ لَهُۥ مَعِيشَةً ضَنكًا وَنَحْشُرُهُۥ يَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ أَعْمَىٰ ١٢٤
waman aʿraḍa ʿan dhik'rī fa-inna lahu maʿīshatan ḍankan wanaḥshuruhu yawma l-qiyāmati aʿmā
124. Pero quien se aleje de Mi recuerdo [Mi religión] llevará una vida de tribulación, y el Día del Juicio lo resucitaré ciego.
قَالَ رَبِّ لِمَ حَشَرْتَنِىٓ أَعْمَىٰ وَقَدْ كُنتُ بَصِيرًا ١٢٥
qāla rabbi lima ḥashartanī aʿmā waqad kuntu baṣīran
125. Y entonces dirá: ‘¡Señor mío! ¿Por qué me has resucitado ciego, si antes veía?’”
قَالَ كَذَٰلِكَ أَتَتْكَ ءَايَٰتُنَا فَنَسِيتَهَا وَكَذَٰلِكَ ٱلْيَوْمَ تُنسَىٰ ١٢٦
qāla kadhālika atatka āyātunā fanasītahā wakadhālika l-yawma tunsā
126. Dirá [Dios]: “Así como cuando te llegaron Mis signos los ignoraste, hoy tú serás ignorado”.
وَكَذَٰلِكَ نَجْزِى مَنْ أَسْرَفَ وَلَمْ يُؤْمِنۢ بِـَٔايَٰتِ رَبِّهِۦ وَلَعَذَابُ ٱلْـَٔاخِرَةِ أَشَدُّ وَأَبْقَىٰٓ ١٢٧
wakadhālika najzī man asrafa walam yu'min biāyāti rabbihi walaʿadhābu l-ākhirati ashaddu wa-abqā
127. Así voy a retribuir a quienes se extralimitaron y no creyeron en los signos de su Señor. Pero el castigo de la otra vida será aún más severo y duradero.
أَفَلَمْ يَهْدِ لَهُمْ كَمْ أَهْلَكْنَا قَبْلَهُم مِّنَ ٱلْقُرُونِ يَمْشُونَ فِى مَسَٰكِنِهِمْ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَـَٔايَٰتٍ لِّأُو۟لِى ٱلنُّهَىٰ ١٢٨
afalam yahdi lahum kam ahlaknā qablahum mina l-qurūni yamshūna fī masākinihim inna fī dhālika laāyātin li-ulī l-nuhā
128. ¿Acaso no se les ha evidenciado [a quienes rechazan este Mensaje] cuántas civilizaciones destruí, cuando pasan junto a sus ruinas? En ello hay signos para los dotados de entendimiento.
وَلَوْلَا كَلِمَةٌ سَبَقَتْ مِن رَّبِّكَ لَكَانَ لِزَامًا وَأَجَلٌ مُّسَمًّى ١٢٩
walawlā kalimatun sabaqat min rabbika lakāna lizāman wa-ajalun musamman
129. De no ser porque tu Señor ha decretado [retrasarles el castigo hasta el Día del Juicio a quienes te desmientan] y ha prefijado para cada ser su plazo [de vida durante la cual puede arrepentirse], ya los habría aniquilado.
فَٱصْبِرْ عَلَىٰ مَا يَقُولُونَ وَسَبِّحْ بِحَمْدِ رَبِّكَ قَبْلَ طُلُوعِ ٱلشَّمْسِ وَقَبْلَ غُرُوبِهَا وَمِنْ ءَانَآئِ ٱلَّيْلِ فَسَبِّحْ وَأَطْرَافَ ٱلنَّهَارِ لَعَلَّكَ تَرْضَىٰ ١٣٠
fa-iṣ'bir ʿalā mā yaqūlūna wasabbiḥ biḥamdi rabbika qabla ṭulūʿi l-shamsi waqabla ghurūbihā wamin ānāi al-layli fasabbiḥ wa-aṭrāfa l-nahāri laʿallaka tarḍā
130. Ten paciencia ante sus injurias, y glorifica con alabanzas a tu Señor antes de la salida del Sol y antes del ocaso, durante la noche y durante los extremos del día, para que así [Dios te retribuya con una gran recompensa y] quedes complacido.
وَلَا تَمُدَّنَّ عَيْنَيْكَ إِلَىٰ مَا مَتَّعْنَا بِهِۦٓ أَزْوَٰجًا مِّنْهُمْ زَهْرَةَ ٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا لِنَفْتِنَهُمْ فِيهِ وَرِزْقُ رَبِّكَ خَيْرٌ وَأَبْقَىٰ ١٣١
walā tamuddanna ʿaynayka ilā mā mattaʿnā bihi azwājan min'hum zahrata l-ḥayati l-dun'yā linaftinahum fīhi wariz'qu rabbika khayrun wa-abqā
131. No codicies [¡Oh, Mujámmad!] aquello conque he agraciado a algunos de los ricos [de los incrédulos], pues son solo placeres de esta vida mundanal con los que los ponemos a prueba. La recompensa que tu Señor tiene reservada es mejor y más duradera.
وَأْمُرْ أَهْلَكَ بِٱلصَّلَوٰةِ وَٱصْطَبِرْ عَلَيْهَا لَا نَسْـَٔلُكَ رِزْقًا نَّحْنُ نَرْزُقُكَ وَٱلْعَٰقِبَةُ لِلتَّقْوَىٰ ١٣٢
wamur ahlaka bil-ṣalati wa-iṣ'ṭabir ʿalayhā lā nasaluka riz'qan naḥnu narzuquka wal-ʿāqibatu lilttaqwā
132. Ordena a tu familia practicar la oración prescrita y sé constante en su cumplimiento. Que el trabajo en búsqueda del sustento no te haga descuidar el cumplimiento de lo que Dios ha prescrito, porque soy Yo quien los sustento. La bienaventuranza es para los piadosos.
وَقَالُوا۟ لَوْلَا يَأْتِينَا بِـَٔايَةٍ مِّن رَّبِّهِۦٓ أَوَلَمْ تَأْتِهِم بَيِّنَةُ مَا فِى ٱلصُّحُفِ ٱلْأُولَىٰ ١٣٣
waqālū lawlā yatīnā biāyatin min rabbihi awalam tatihim bayyinatu mā fī l-ṣuḥufi l-ūlā
133. [Los que rechazan el Mensaje] dicen: “¿Por qué no nos muestra un milagro de su Señor [que compruebe su profecía]?” Pero si ya les han llegado pruebas evidentes en los primeros Libros revelados1.
[1] En los libros revelados anteriormente hay señales y descripciones del Profeta Mujámmad r y sus seguidores, que evidencian que el mensaje del Islam es una revelación enviada por Dios.
وَلَوْ أَنَّآ أَهْلَكْنَٰهُم بِعَذَابٍ مِّن قَبْلِهِۦ لَقَالُوا۟ رَبَّنَا لَوْلَآ أَرْسَلْتَ إِلَيْنَا رَسُولًا فَنَتَّبِعَ ءَايَٰتِكَ مِن قَبْلِ أَن نَّذِلَّ وَنَخْزَىٰ ١٣٤
walaw annā ahlaknāhum biʿadhābin min qablihi laqālū rabbanā lawlā arsalta ilaynā rasūlan fanattabiʿa āyātika min qabli an nadhilla wanakhzā
134. Y si hubiera decretado destruirlos con un castigo antes de la llegada de Mi Mensajero, habrían dicho: “¡Señor nuestro! Si nos hubieras enviado un Mensajero habríamos seguido Tu Mensaje antes de ser humillados [con el castigo] y desdichados para siempre”.
قُلْ كُلٌّ مُّتَرَبِّصٌ فَتَرَبَّصُوا۟ فَسَتَعْلَمُونَ مَنْ أَصْحَٰبُ ٱلصِّرَٰطِ ٱلسَّوِىِّ وَمَنِ ٱهْتَدَىٰ ١٣٥
qul kullun mutarabbiṣun fatarabbaṣū fasataʿlamūna man aṣḥābu l-ṣirāṭi l-sawiyi wamani ih'tadā
135. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Todos esperan [saber qué ocurrirá]; sigan esperando, que ya sabrán quiénes están en el camino recto y siguen la guía”.
Recita de memoria la continuación. Aleya siguiente: