De los 206 versículos de la sura Al-A’raf, 100 se parecen a otros versículos del Corán, a veces en todo salvo una palabra. Cada uno se compara palabra por palabra con sus parecidos, con las diferencias resaltadas, para no confundirlos al recitar de memoria.
Creé [al ser humano] y le di forma [armoniosa]. Luego dije a los ángeles: “¡Hagan una reverencia ante Adán!” Todos se prosternaron excepto el demonio, que se negó a obedecer.
Pero cuando dije a los ángeles: “¡Prostérnense ante Adán!” Todos se prosternaron excepto Iblís, que se negó y fue soberbio, y se convirtió en uno de los incrédulos.
[Recuerda] cuando les dije a los ángeles: “Hagan una reverencia ante Adán”. Todos hicieron la reverencia, excepto Iblís que dijo: “¿Acaso voy a hacer una reverencia ante quien has creado de barro?”
[Recuerda] cuando dije a los ángeles: “Hagan una reverencia ante Adán”. La hicieron, excepto Iblís, que era un yinn, y desobedeció la orden de su Señor. ¿Acaso lo toman a él y a sus descendientes como protectores en vez de tomarme a Mí, a pesar de que son sus enemigos? ¡Qué pésimo sustituto eligen los que cometen la injusticia [de la incredulidad en Dios]!
[Dios] le preguntó: “¿Qué te impidió prosternarte cuando te lo ordené?” Respondió: “Yo soy superior a él, pues a mí me creaste de fuego, mientras que a él lo creaste del barro”.
¡Oh, Adán! Habita el Paraíso con tu esposa. Coman cuanto deseen de lo que hay en él, pero no se acerquen a este árbol, pues de hacerlo se contarían entre los injustos”.
Dije: “¡Oh, Adán! Habita con tu esposa el Paraíso, y coman de su abundancia cuanto deseen, pero no se acerquen a este árbol, porque si lo hacen se convertirán ambos en transgresores”.
Los sedujo con engaños. Cuando ambos comieron del árbol se les hizo manifiesta su desnudez y comenzaron a cubrirse con hojas del Jardín, entonces su Señor los llamó: “¿No les había prohibido comer de este árbol? ¿No les había advertido que el demonio era su enemigo declarado?”
Cuando ambos comieron del árbol, advirtieron su desnudez y comenzaron a cubrirse con hojas del Paraíso. Adán desobedeció a su Señor y cometió un pecado.
Pero el demonio los hizo caer [en la desobediencia] apartándolos de la situación [agradable] en la que se encontraban. Y les dije: “¡Desciendan! Serán enemigos unos de otros; y en la Tierra encontrarán una morada y deleite temporal”.
Un grupo siguió la guía, pero otro grupo se confirmó en su extravío, porque tomaron a los demonios como aliados-protectores en vez de Dios, mientras creían estar en la guía [correcta].
Diles: “Yo no puedo perjudicar ni beneficiar, a menos que Dios así lo quiera”. Toda comunidad tiene un plazo prefijado; cuando éste llega no pueden retrasarlo ni adelantarlo, ni siquiera una hora.
Si Dios castigara inmediatamente a la gente por sus injusticias, no dejaría ningún ser vivo sobre la faz de la Tierra. Pero les da una prórroga por un plazo determinado, y cuando venza su plazo no podrán retrasarlo ni adelantarlo ni siquiera un instante.
¡Oh, hijos de Adán! Cuando se les presenten Mensajeros, de entre ustedes mismos, que les transmitan Mis signos, quien tenga temor [de Dios] y rectifique [sus obras] no tendrá que temer ni estará triste [el Día del Juicio Final].
En cambio, a los que rechacen la verdad, ni sus riquezas ni sus hijos les servirán de nada ante Dios. Serán condenados al Infierno, donde morarán eternamente.
No cabe duda de que quienes hayan cometido faltas, y estén cercados por sus pecados, serán los moradores del Fuego, en el que permanecerán eternamente.
¿Acaso hay alguien más injusto que quien inventa mentiras acerca de Dios o desmiente Sus signos? A ellos los alcanzará lo que estaba escrito [en la predestinación]. Cuando se les presenten Mis [ángeles] Enviados para tomar sus almas les dirán: “¿Dónde están aquellos [ídolos] que invocaban en vez de Dios?” Ellos responderán: “Nos han abandonado”, y atestiguarán contra sí mismos haber sido incrédulos.
¿Quién puede ser más injusto que aquel que inventa mentiras acerca de Dios o desmiente la Verdad cuando le llega? ¿Acaso no es el Infierno el destino de los que se niegan a creer [cuando la verdad se les hace evidente]?
Pero quienes hayan creído y realizado obras de bien, y a nadie le exijo una carga mayor a la que puede soportar, serán la gente del Paraíso donde morarán por toda la eternidad.
En cambio, los que hayan creído y obrado el bien y se sometieron con humildad a su Señor, serán los moradores del Paraíso, donde permanecerán por toda la eternidad.
Los que prefieren la vida mundanal a la próxima y desvían a la gente del camino de Dios, haciéndolo parecer tortuoso. Ellos son los que están en un extravío profundo.
Observen a quienes ustedes juraban que la misericordia de Dios no los alcanzaría, y [contrario a lo que creían] se les dijo: ‘Ingresen al Paraíso, donde no tendrán nada que temer ni sentirán tristezas’”.
¿Acaso esperan que suceda lo que se les ha advertido [en el Libro]? El día que llegue [la advertencia] dirán quienes lo ignoraron: “Reconocemos que los Mensajeros de nuestro Señor se presentaron con la Verdad.
¿Acaso habrá quién pueda interceder por nosotros [para salvarnos del castigo] o nos conceda otra oportunidad para volver a la vida mundanal y así poder obrar distinto a lo que hicimos antes?” Se perdieron a sí mismos y no podrán encontrar [a las divinidades] que inventaron.
Su Señor es Dios, Quien creó los cielos y la Tierra en seis eras y luego se elevó sobre el Trono. Él hace que el día y la noche se superpongan en rápida sucesión. Creó el Sol, la Luna y las estrellas sometiéndolas a Su voluntad. ¿Acaso no Le pertenece la creación y es Él Quien dictamina las órdenes según Él quiere? ¡Bendito sea Dios, Señor del universo!
Él es Quien creó los cielos, la Tierra y todo lo que hay entre ambos en seis eras, luego se elevó sobre el Trono. Él es Misericordioso. Pregunta sobre Él [su Ser, nombres y atributos] a quien tenga conocimiento.
Dios ha creado para beneficio de ustedes la noche, el día, el Sol, la Luna y las estrellas; todos están sometidos a Su voluntad. En esto hay signos para quienes razonan.
Su Señor es Dios. Creó los cielos y la Tierra en seis eras y luego se elevó sobre el Trono. Él es Quien decide todos los asuntos, nadie podrá interceder ante Él sin Su permiso. Ese es Dios, su Señor; adórenlo. ¿Es que no reflexionan?
Dios es Quien creó los cielos, la tierra y todo lo que existe entre ambos en seis eras; luego se elevó sobre el Trono. No tienen fuera de Él protector ni intercesor alguno. ¿Acaso no van a recapacitar?
Él es Quien envía los vientos que albrician la llegada de Su misericordia. Cuando estos cargan pesadas nubes, las conduzco hacia una tierra azotada por la sequía donde hago descender la lluvia con la que hago brotar toda clase de frutos. De la misma manera haré resucitar a los muertos; ¡reflexionen!
En una buena tierra crece vegetación abundante por voluntad de su Señor, mientras que en un territorio desértico no brota sino poco. Así explico los signos a la gente agradecida.
Así es como evidencio los signos, aunque [los que se niegan a creer] dicen: “Lo has aprendido de otros”. Pero lo hago claro para la gente que tiene conocimiento.
Envié a Noé a su pueblo. Les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren solamente a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. Temo que los azote un castigo terrible [si continúan en la idolatría]”.
Envié a Noé a su pueblo y les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren solamente a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. ¿Acaso no van a tener temor de Él?”
Al pueblo de Madián le envié [como Profeta] a su hermano Jetró, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él, y no mermen en la medida ni el peso. Los veo hoy en la prosperidad, pero temo que los azote el castigo de un día ineludible.
Al pueblo ‘Ad le envié a su hermano Hud [como Profeta]. Les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. ¿Acaso no van a tener temor [de Dios]?”
Al pueblo de ‘Ad le envié [como Profeta] a su hermano Hud, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren solo a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él; ustedes no hacen más que inventar mentiras [acerca de Dios al asociarle divinidades].
Pero dijo el hombre que creía [de la familia del Faraón]: “¡Oh, pueblo mío! Temo que les ocurra lo mismo que a los aliados [incrédulos que se complotaron contra sus Mensajeros],
y les envié un Mensajero de entre ellos [que les dijo]: “Adoren solamente a Dios, ya que no existe otra divinidad salvo Él. ¿Es que no van a tener temor [de Dios]?”
¿Se asombran de que les llegue el Mensaje de su Señor por intermedio de un hombre igual a ustedes, que les advierte para que tengan temor de Dios y quizás así alcancen la misericordia?
¿Se asombran de que les haya llegado un Mensaje de su Señor a través de un hombre de los suyos para advertirles? Recuerden cuando Dios hizo que sucedieran al pueblo [destruido] de Noé, y les concedió mayor fortaleza física. Recuerden las gracias de Dios para que así tengan éxito.
Pero lo desmintieron. Entonces lo salvé junto a quienes estaban con él en el arca, y ahogué a quienes habían desmentido Mis signos. Ellos fueron gente ciega.
Pero lo desmintieron, entonces lo salvé junto a sus seguidores que abordaron el arca, e hice que fueran los sucesores. Ahogué a quienes desmintieron Mi mensaje. Observa el resultado de quienes fueron advertidos.
Al pueblo ‘Ad le envié a su hermano Hud [como Profeta]. Les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. ¿Acaso no van a tener temor [de Dios]?”
Al pueblo de ‘Ad le envié [como Profeta] a su hermano Hud, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren solo a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él; ustedes no hacen más que inventar mentiras [acerca de Dios al asociarle divinidades].
Envié a Noé a su pueblo y les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren solamente a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. ¿Acaso no van a tener temor de Él?”
y les envié un Mensajero de entre ellos [que les dijo]: “Adoren solamente a Dios, ya que no existe otra divinidad salvo Él. ¿Es que no van a tener temor [de Dios]?”
Y al pueblo de Zamud le envié [como Profeta] a su hermano Sálih, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. Él los creó de la tierra y los hizo vivir en ella. Imploren Su perdón y arrepiéntanse, porque mi Señor está próximo [cuando Lo invocan] y responde sus súplicas”.
Al pueblo de Madián le envié [como Profeta] a su hermano Jetró, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él, y no mermen en la medida ni el peso. Los veo hoy en la prosperidad, pero temo que los azote el castigo de un día ineludible.
A Zamud le envié a su hermano [el Profeta] Sálih. Les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. Ésta es la camella de Dios, es un milagro enviado por su Señor, déjenla comer en la tierra de Dios y no le causen ningún daño, porque si lo hacen los azotará un castigo doloroso.
A Madián le envié [como Profeta] a su hermano Jetró, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. Les ha llegado un milagro de su Señor [que corrobora mi profecía]. Midan y pesen con equidad, no se apropien de los bienes del prójimo, y no siembren mal en la Tierra, corrompiéndola luego de haberse establecido la justicia. Esto es mejor para ustedes, si es que son creyentes.
Dijeron: “¿Acaso has venido para que adoremos a Dios solamente y abandonemos lo que adoraban nuestros padres? Haz que se cumpla el castigo con que nos amenazas si es que dices la verdad”.
Dijeron: “¿Has venido a nosotros para convencernos de que nos alejemos de nuestros dioses? Haz que se desencadene sobre nosotros aquello con que nos amenazas, si es que dices la verdad”.
Le dijeron: “¡Oh, Noé! No has dejado de discutir y objetarnos, haz que se desencadene de una vez sobre nosotros aquello con lo que nos amenazas, si es verdad lo que dices”.
A Zamud le envié a su hermano [el Profeta] Sálih. Les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. Ésta es la camella de Dios, es un milagro enviado por su Señor, déjenla comer en la tierra de Dios y no le causen ningún daño, porque si lo hacen los azotará un castigo doloroso.
¡Oh, pueblo mío! Esta es la camella de Dios, y es para ustedes un signo [del poder divino], déjenla que paste en la tierra de Dios y no le hagan ningún daño, pues de lo contrario los azotará un castigo ineludible”.
Al pueblo de ‘Ad le envié [como Profeta] a su hermano Hud, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren solo a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él; ustedes no hacen más que inventar mentiras [acerca de Dios al asociarle divinidades].
Cuando llegó Mi designio salvé, por Mi misericordia, a Jetró y a quienes con él creían. Pero a los injustos les sorprendió el estrépito, y amanecieron en sus casas muertos,
[Sálih] se apartó de ellos diciendo: “¡Oh, pueblo mío! Les transmití el Mensaje de mi Señor y les aconsejé para su bien, pero ustedes no aprecian a quienes los aconsejan”.
[Jetró] se alejó de ellos y dijo: “¡Oh, pueblo mío! Les transmití el Mensaje de mi Señor y los aconsejé para su bien. ¿Por qué iba a sentir pena por un pueblo que persistió en la incredulidad?”
Dijo [Abraham]: “Pero Lot está allí”. Respondieron [los ángeles]: “Nosotros conocemos mejor [que tú] quién está en ella. Lo salvaremos a él y a su familia, excepto a su mujer, que se contará entre los condenados”.
A Madián le envié [como Profeta] a su hermano Jetró, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. Les ha llegado un milagro de su Señor [que corrobora mi profecía]. Midan y pesen con equidad, no se apropien de los bienes del prójimo, y no siembren mal en la Tierra, corrompiéndola luego de haberse establecido la justicia. Esto es mejor para ustedes, si es que son creyentes.
Al pueblo de ‘Ad le envié [como Profeta] a su hermano Hud, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren solo a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él; ustedes no hacen más que inventar mentiras [acerca de Dios al asociarle divinidades].
[Recuerda que] a Madián [le envié] a su hermano Jetró [como Profeta], quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren solo a Dios y tengan esperanza en el Día del Juicio final, y no obren mal en la Tierra, sembrando corrupción”.
No embosquen en los caminos a los creyentes para intimidarlos y apartarlos del sendero de Dios con el fin de desviarlos. Recuerden que ustedes eran pocos y Él los multiplicó. Observen cuál fue el destino de los que sembraron la corrupción”.
Di: “¡Oh, Gente del Libro! ¿Por qué intentan conscientemente dificultar el camino al Islam a los que quieren abrazarlo, desfigurando su imagen real, haciéndolo pasar por tortuoso?” Dios no está desatento a lo que hacen.
[Jetró dijo:] “Entre ustedes hay quienes creen en el Mensaje con el que fui enviado y quienes no, tengan paciencia hasta que Dios juzgue entre ustedes; y sepan que Él es el mejor de los jueces”.
Ya había enviado Mensajeros anteriores a ti a otras comunidades, pero [por haberlos desmentido] las castigué con miseria y enfermedades, para que así fueran humildes.
[¡Oh, Mujámmad!] Te he relatado acerca de la gente de aquellas ciudades a las que se les presentaron sus Profetas con milagros y no les creyeron, al igual que no creían antes. Así es como Dios sella los corazones de los que rechazan la verdad.
Luego envié otros Mensajeros, quienes se presentaron ante sus pueblos con las evidencias, pero al igual que sus predecesores no creyeron. Así es como sellamos los corazones de los que transgreden.
Destruí a muchas generaciones que los precedieron porque fueron opresores. Sus Mensajeros se presentaron ante ellos con las evidencias, pero no les creyeron. Así castigué al pueblo pecador.
Dijo [el Faraón sorprendido]: “¿Acaso van a creer en él sin que yo se los permita? Creo que él es su maestro, el que les ha enseñado la magia. ¡Ya verán [mi venganza]! Haré que les amputen una mano y un pie opuestos, y luego los haré crucificar a todos”.
Dijo [el Faraón enfurecido]: “¿Acaso van a creer en él sin que yo se los haya autorizado? Seguramente él es su maestro que les ha enseñado la magia. Ordenaré que se les ampute la mano y el pie opuestos, y luego los haré clavar sobre troncos de palmera. Así sabrán quién es el que puede infligir el castigo más severo y duradero”.
Cuando les llegó el castigo, dijeron: “¡Oh, Moisés! Ruega por nosotros a tu Señor, puesto que ha realizado un pacto contigo. Si logras apartar este castigo creeremos en ti y dejaremos ir contigo a los Hijos de Israel”.
Entonces le dijeron [a Moisés]: “¡Hechicero! Invoca a tu Señor por lo que te ha prometido, [para que nos libere de este tormento y] así seguiremos la guía”.
Entonces los castigué con justicia e hice que se ahogaran en el mar, porque habían desmentido Mis signos y habían sido indiferentes [ante los milagros].
Recuerden cuando los salvó de los seguidores del Faraón, que los castigaban con el peor de los castigos, matando a sus hijos varones y dejando con vida a las mujeres; esa fue una prueba dura de su Señor”.
Y [recuerden] cuando salvé a sus antepasados de las huestes del Faraón, que los sometían a crueles castigos; degollaban a sus hijos varones [recién nacidos] y dejaban con vida a sus hijas mujeres [para sojuzgarlas]. Esto era una prueba difícil de su Señor.
Moisés le dijo a su pueblo: “Recuerden las bendiciones de Dios para con ustedes cuando los salvó de las huestes del Faraón, quienes los sometían a castigos crueles, degollaban a sus hijos varones y dejaban con vida a sus hijas mujeres. Eso era una dura prueba de su Señor para ustedes”.
Di [¡Oh, Mujámmad!]: “¡Oh, gente! Soy el Mensajero de Dios para todos ustedes. A Él pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, nada ni nadie merece ser adorado salvo Él, da la vida y la muerte”. Crean en Dios y en Su Mensajero y Profeta iletrado que cree en Dios y en Sus palabras, síganlo, pues así estarán bien guiados.
Los dividí en doce tribus, como naciones; y le inspiré a Moisés cuando su pueblo le solicitó [agua para] beber [diciéndole]: “Golpea la roca con tu vara”, y brotaron de ella doce manantiales y cada tribu supo cuál era su abrevadero, y los protegí con la sombra de una nube e hice descender para ellos el maná y las codornices [y les dije]: “Coman de lo bueno con que los he agraciado”. Pero no fue contra Mí que cometieron una injusticia, sino que la cometieron contra ellos mismos.
Y extendí nubes sobre ustedes [para que les dieran sombra], y les envié el maná y las codornices [y les dije:] “Coman de las cosas buenas que les he provisto”; pero no Me causaron perjuicio alguno [con sus transgresiones], sino que fueron injustos consigo mismos.
Y [recuerden] cuando Moisés rogó a su Señor agua para que bebiera su pueblo, le dije: “¡Golpea la roca con tu bastón!” Entonces brotaron de ella doce manantiales, y supo cada tribu en cual debía beber [y les dije:] “Coman y beban del sustento de Dios, y no abusen en la Tierra corrompiéndola”.
Y se les dijo: “Habiten esta ciudad y coman cuanto quieran de lo que hay en ella, y digan: “¡Perdónanos!”, pero entren sumisos por la puerta prosternados, que perdonaré sus pecados, y a los que hagan el bien les concederé aún más.
[Recuerden] cuando les dije: “Entren en esta ciudad [Jerusalén] y coman de ella cuanto deseen en abundancia, pero entren por la puerta prosternándose, suplicando: ¡Perdónanos! Que perdonaré sus pecados, y les concederé aún más a los que hacen el bien”.
Pero los injustos de ellos cambiaron la palabra que se les ordenó decir por otra diferente, y entonces envié sobre ellos un castigo del cielo por haber obrado injustamente.
Pero los injustos cambiaron por otras las palabras que se les había ordenado decir, y [por eso] hice descender sobre los injustos un castigo del cielo por haber obrado con maldad.
[A ellos] les sucedió una generación que heredó el Libro [la Torá], pero a pesar de eso prefirieron los bienes materiales de este mundo. [Cada vez que cometían un pecado] decían: “[Dios] nos perdonará”. Pero cuando se les presentaba una nueva posibilidad volvían a pecar. ¿Acaso no se comprometieron a cumplir con la Torá y no decir acerca de Dios sino la verdad? Aun habiendo estudiado la Torá [desobedecieron], pero para los piadosos la otra vida es preferible. ¿Es que no reflexionan?
Recuerda cuando elevé la montaña por encima de ellos como si fuese una nube oscura y creyeron que se desplomaría, y [les dije:] “aférrense a lo que les he concedido [la Torá] y obren según sus preceptos, que así serán piadosos”.
Y [recuerden] cuando celebré un pacto con ustedes y elevé el monte por encima suyo [y les dije:] “Aférrense con fuerza a lo que les he dado [la Torá] y recuerden lo que hay en ella, que así alcanzarán el temor devocional de Dios.
A quien Dios guíe estará bien encaminado, pero a quienes permita que se extravíen nadie los podrá socorrer salvo Él. Los congregaré de cabeza el Día de la Resurrección, ciegos, mudos y sordos. El Infierno será su morada; siempre que el fuego se atenúe avivaré su llama.
Te preguntan cuándo llegará la Hora [del Día de la Resurrección]. Diles: “Solo mi Señor lo sabe, y nadie salvo Él hará que comience en el momento decretado. Los cielos y la Tierra temen su llegada. Cuando llegue los sorprenderá”. Te preguntan como si supieras [cuándo ocurrirá]. Diles: “Su conocimiento solo Le pertenece a Dios, pero la mayoría de la gente no lo sabe”.