De los 93 versículos de la sura An-Naml, 43 se parecen a otros versículos del Corán, a veces en todo salvo una palabra. Cada uno se compara palabra por palabra con sus parecidos, con las diferencias resaltadas, para no confundirlos al recitar de memoria.
Dile [¡Oh, Mujámmad!] a quien sea enemigo del ángel Gabriel, que él es quien descendió la revelación a tu corazón con la anuencia de Dios, confirmando los mensajes anteriores, como guía y buena nueva para los creyentes.
Diles: “Es el Espíritu Santo [el ángel Gabriel] quien lo ha descendido [proveniente] de tu Señor con la Verdad, para afirmar a los creyentes en su fe, y como guía y albricias para los musulmanes que se someten a Dios”.
Sus únicos aliados deben ser Dios, Su Mensajero y los creyentes que hacen la oración prescrita, pagan el zakat y se inclinan [ante Dios en la oración].
Los creyentes y las creyentes son aliados unos de otros, ordenan el bien y prohíben el mal, cumplen con la oración prescrita, pagan el zakat y obedecen a Dios y a Su Mensajero. De ellos Dios tendrá misericordia. Dios es Poderoso, Sabio.
[Recuerda] cuando Moisés dijo a su familia: “He divisado un fuego. Les traeré noticias de él [para orientarnos], o bien una brasa encendida para que podamos calentarnos”.
Cuando Moisés hubo cumplido el plazo, partió con su familia por la noche [rumbo a Egipto] y [en el camino] divisó un fuego en la ladera de un monte y le dijo a su familia: “Permanezcan aquí, pues he divisado un fuego y quizás pueda traerles alguna noticia [del camino que debemos seguir], o bien una brasa encendida para que podamos calentarnos”.
Cuando llegó a él, una voz lo llamó: “¡Bendito sea quien está donde el fuego y quienes están a su alrededor. ¡Glorificado sea Dios, Señor del universo!
Arroja tu vara”. Cuando la vio moverse como si fuera una serpiente, atemorizado se dio vuelta buscando alejarse sin mirar atrás. [Pero Dios le dijo:] “¡Oh, Moisés! No tengas temor; los mensajeros no deben temer cuando están ante Mí.
Arroja tu vara”. Y cuando la vio moverse como si fuera una serpiente, se dio vuelta para huir sin mirar atrás. [Le dijo Dios:] “¡Oh, Moisés! Acércate y no temas. Tú eres de los que están a salvo.
Introduce tu mano por el cuello de tu túnica y saldrá blanca, resplandeciente, sin tener ningún mal. Esto es parte de los nueve signos destinados al Faraón y a su pueblo. Ellos son un pueblo perverso”.
Introduce tu mano por el cuello de tu túnica, y saldrá blanca y resplandeciente, sin ningún mal; y aprieta tu brazo junto al pecho para vencer el temor. Éstos son dos milagros de tu Señor para [que vean y crean] el Faraón y su nobleza. Ellos son un pueblo corrupto”.
Rechazaron los Signos, a pesar de estar convencidos [de que provenían de Dios], por perversidad y arrogancia. ¡Observa cuál fue el destino de los corruptores!
[Salomón] al oír lo que ella decía, sonrió y exclamó: “¡Señor mío! Haz que te agradezca los favores que nos has concedido, tanto a mí como a mis padres, que haga obras de bien que Te complazcan, y cuéntame, por Tu misericordia, entre Tus siervos justos”.
Le he ordenado al ser humano hacer el bien a sus padres. Su madre lo ha llevado [en el vientre] con esfuerzo, y con dolor lo dio a luz. El período del embarazo y la lactancia dura treinta meses. Cuando alcance la madurez, al llegar a los cuarenta años, debe decir [en súplica]: “¡Señor mío! Haz que sepa agradecerte los favores que nos has concedido, tanto a mí como a mis padres, y que pueda realizar obras buenas que Te complazcan. Concédeme una descendencia piadosa. Me arrepiento a Ti [de mis pecados] y soy de los musulmanes”.
[¡Oh, Mujámmad!] Si rechazan [el Mensaje] diles: “Me es suficiente con Dios, no hay otra divinidad salvo Él, a Él me encomiendo y Él es el Señor del Trono grandioso”.
Dijo [un creyente piadoso] que tenía conocimiento del Libro: “Yo te lo traeré antes de que parpadees”. Y cuando [Salomón] lo vio delante suyo dijo: “Esta es una de las gracias de mi Señor para probarme si soy agradecido o ingrato. Quien agradezca [las gracias de su Señor] se beneficiará a sí mismo, pero quien sea ingrato sepa que mi Señor es Opulento, Generoso”.
Agracié a Luqmán con la sabiduría [y le dije]: “Sé agradecido con Dios, pues quien agradece lo hace en beneficio propio, mientras que el ingrato debe saber que Dios no precisa del agradecimiento [de las personas] y es digno de toda alabanza”.
Dijo [Abraham]: “Pero Lot está allí”. Respondieron [los ángeles]: “Nosotros conocemos mejor [que tú] quién está en ella. Lo salvaremos a él y a su familia, excepto a su mujer, que se contará entre los condenados”.
¿Acaso Quien origina la creación y luego la reproduce, y Quien los sustenta [con las gracias] del cielo y de la Tierra [puede equipararse a quien no es capaz de hacer nada de eso]? ¿Acaso puede haber otra divinidad junto con Dios? Di: “Presenten sus pruebas, si es verdad lo que dicen”.
Envié a cada nación un Mensajero [para que los exhortara a] adorar a Dios y a rechazar la idolatría. Algunos de los pueblos fueron guiados por Dios, y a otros se les decretó el extravío. ¡Viajen por el mundo y observen cual fue el destino de quienes desmintieron [Mis signos]!
Diles [a quienes niegan la Resurrección]: “Viajen por el mundo y observen cómo [Dios] originó la creación. Luego, Dios la hará surgir nuevamente [el Día de la Resurrección]. Dios es sobre toda cosa Poderoso.
Sé paciente y sabe que la paciencia es una virtud que Dios concede a quien quiere. No sientas pena [por la incredulidad de tu pueblo] ni te angusties por lo que traman.
¿Qué creen que se hará con ellos, los que atribuyen a Dios sus propias invenciones, el Día del Juicio? Dios concede grandes favores a la gente, pero la mayoría no Le agradece.
Dios es Quien creó la noche para que descansen en ella, y el día luminoso para que puedan ver [y procurar el sustento]. Dios es el poseedor del favor inmenso que concede a los seres humanos, pero la mayoría no Le agradece.
¿Acaso no reparan en los que dejaron de a miles sus hogares por temor a la muerte? Pero Dios les dijo: “¡Mueran igual!” Y luego los resucitó. Dios favorece a la gente, pero la mayoría no Le agradece.
Yo sigo la religión de mis ancestros, Abraham, Isaac y Jacob. Nosotros no asociamos ningún copartícipe a Dios. Esto es una gracia de Dios para nosotros y para todo aquel que siga la guía, pero la mayoría de la gente no lo agradece.
No existe criatura en la Tierra sin que sea Dios Quien la sustenta, Él conoce su morada y por donde transita; todo está registrado en un Libro evidente.
Les concedí pruebas claras, pero discreparon a pesar de haberles llegado la revelación, por simples envidias entre ellos. Tu Señor juzgará entre ellos el Día de la Resurrección sobre lo que discrepaban.
Ni puedes guiar a los ciegos [que no quieren ver] y sacarlos de su extravío. Tú solo puedes hacer que escuchen quienes creen en Mis signos y se someten a Dios [siendo musulmanes].
Tampoco puedes guiar a los ciegos [de corazón] que están extraviados. Tú solo puedes hacer que escuchen quienes creen en Mis signos y se someten a Dios [siendo musulmanes].
El día que se sople la trompeta se aterrorizarán todos aquellos que estén en los cielos y en la Tierra, salvo quienes Dios proteja. Todos se presentarán sumisos ante Él.
Será soplada la trompeta y todos los que estén en los cielos y en la Tierra perecerán, excepto quien Dios quiera; luego será soplada por segunda vez y [todos resucitarán] poniéndose de pie [para ser juzgados]. Entonces verán.
[El Día del Juicio Final,] quien se presente habiendo realizado obras buenas será recompensado más de lo merecido por ellas, pero quien se presente habiendo realizado obras malas solo será retribuido por lo que hizo.
Quienes realicen una buena obra serán recompensados como si hubieran hecho diez obras buenas. En cambio, la mala obra será computada como una sola, y nadie será tratado injustamente.
Pero quien se presente con obras malas será arrojado de cara al Fuego. [Se le dirá:] “¿Acaso se les retribuye por algo distinto de lo que habían cometido?”
[Diles, oh, Mujámmad:] “Me ha sido ordenado adorar al Señor de esta ciudad [La Meca], a la que ha declarado sagrada; el Señor de todas las cosas. Me ha sido ordenado ser de los musulmanes [que someten a Dios su voluntad].
Di: “¡Oh, gente! Les ha llegado la Verdad de su Señor. Quien siga la guía lo hará en beneficio propio; pero quien se descarríe, solo se perjudicará a sí mismo. Yo no soy responsable de lo que ustedes hagan”.
Quien siga la guía será en beneficio propio, pero quien se desvíe solo se perjudicará a sí mismo. Nadie cargará con pecados ajenos. No he castigado a ningún pueblo sin antes haberle enviado un Mensajero.