[¡Oh, Mujámmad!] Si rechazan [el Mensaje] diles: “Me es suficiente con Dios, no hay otra divinidad salvo Él, a Él me encomiendo y Él es el Señor del Trono grandioso”.
El versículo 129 de la sura At-Tawba (9:129), sura medinense, se encuentra en el yuz 11, en la página 207 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 129
Al-Mujtasar
Si te rechazan, Mensajero, y no creen en lo que traes, diles: “Al-lah es suficiente para mí, solo Él es digno de adoración. Yo dependo únicamente de Él, y Él es el Señor del Gran Trono”.
Se refieren a las aleyas 123 a 129 de la sura At-Tawba (página 207 del mushaf).
1. Es necesario luchar por la causa de Al-lah contra quienes atacan a los musulmanes, si existe la necesidad de tales combates.
2. Cuando el Corán era revelado, los hipócritas se sentían descontentos y ansiosos.
3. El Profeta r era misericordioso y preocupado por los creyentes.
4. Las aleyas indican que la fe aumenta y disminuye, y que el creyente debe resguardar su fe y comprometerse con ella, para que se renueve y crezca, y siempre esté en aumento.
Otras traducciones del versículo 129
Pero si se alejan de la fe, diles (¡oh, Muhammad!): «Al-lah me basta. No hay nada ni nadie que merezca ser adorado excepto Él. A Él me encomiendo, y Él es el Señor del Gran Trono».
Pero si se alejan de la fe, diles (¡oh, Muhammad!): “Al-lah me basta. No hay nada ni nadie que merezca ser adorado excepto Él. A Él me encomiendo, y Él es el Señor del Gran Trono”.
Si te vuelven la espalda, di: «¡Alá me basta! ¡No hay más dios que Él! ¡En Él confío! ¡Él es el Señor del Trono augusto!»
Las raíces de las palabras del versículo 129
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
De Anas Ibn Malik, que Al-lah esté complacido con él, que: Zayd Ibn Harizah vino quejándose, por lo que el Mensajro de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, comenzó a decir: “Teme a Al-lah y conserva a tu esposa”. Dijo Anas: si en la intención del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz…
Cuando un capítulo [del Corán] es revelado, [los hipócritas] se miran entre sí [y susurran]: “¿Alguien nos ve?”, y [si nadie los está mirando] se alejan. Pero Dios ha alejado sus corazones [de la verdad] porque son gente que no la comprenden.
No envié en el pasado a ningún Mensajero, excepto que recibiera la misma revelación que tú: “Nada ni nadie merece ser adorado excepto Yo, ¡Adórenme solo a Mí!”
Te he enviado a una comunidad que fue precedida por otras, para que les recites lo que te he revelado, pero ellos no creyeron en el Compasivo. Diles: “Él es mi Señor, no hay otra divinidad salvo Dios, a Él me encomiendo y confío, y a Él he de retornar”.
¡Dios! No existe nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Él, el Viviente [Eterno], el Sustentador [y Gobernador de toda la creación]. No Lo afectan somnolencia ni sueño. Suyo es cuanto hay en los cielos y la Tierra. ¿Quién podrá interceder ante Él si no es con Su permiso? Conoce el pasado y el futuro [lo manifiesto y lo oculto] y nadie abarca de Su conocimiento salvo lo que Él quiere. El escabel de Su Trono abarca los cielos y la Tierra, y la custodia [y mantenimiento] de ambos no Lo agobia. Y Él es el Sublime, el Grandioso.