82. 82. Verás que los peores enemigos de los creyentes son los judíos y los idólatras, y los más amistosos son quienes dicen: “Somos cristianos”. Esto es porque entre ellos hay sacerdotes y monjes que no se comportan con soberbia.
83. 83. Cuando escuchan lo que le ha sido revelado al Mensajero, ves que sus ojos se inundan de lágrimas porque reconocen la verdad, y entonces dicen: “¡Señor nuestro! Creemos, cuéntanos entre quienes dan testimonio [de la verdad del Islam].
84. 84. ¿Y por qué no íbamos a creer en Dios y en lo que nos ha llegado de la verdad? Esperamos que nuestro Señor nos introduzca [al Paraíso] junto a los justos”.
85. 85. Dios les recompensará por su testimonio con jardines por los que corren ríos, en los que estarán por toda la eternidad. Ésa es la recompensa de los que hacen el bien.
89. 89. Dios no va a pedirles cuentas por los juramentos [que hagan] sin intención, pero sí [va a preguntarles] por los que hayan pronunciado reflexionando sobre su implicancia. En estos casos deberán expiarlos alimentando a diez pobres como alimentan a su familia, o dándoles vestimenta, o liberando a un esclavo. Quien no encuentre los medios [económicos para una de estas tres opciones] deberá ayunar tres días. Ésta es la expiación de los juramentos [si no los cumplen]. Sean cuidadosos con sus juramentos1, pero cuando los hagan deben cumplirlos. Así es como Dios explica Su mensaje, para que sean agradecidos.
Notas
[1] Esta frase implica: 1) Solo pueden jurar por Dios. 2) Deben abandonar la costumbre de jurar por cosas sin importancia. 3) Si han jurado, cumplan con el juramento. 4) Si no pueden o no quieren cumplir con el juramento, deben cumplir con la expiación.
90. 90. ¡Oh, creyentes! Los embriagantes, las apuestas, los altares [sobre los cuales eran degollados los animales como ofrenda para los ídolos] y consultar la suerte [por ejemplo] con flechas, son una obra inmunda del demonio. Aléjense de todo ello, que así tendrán éxito [en esta vida y en la próxima].
91. 91. El demonio pretende [con esas cosas] sembrar entre la gente la discordia y el odio, y apartarlos del recuerdo de Dios y la oración valiéndose de los embriagantes y las apuestas. ¿No van a dejarlo ya?
92. 92. Deben obediencia absoluta a Dios y a Su Mensajero, y tengan cuidado [de desobedecerlos]. Pero quien se rehúse, sepa que Mi Mensajero solo tiene la obligación de transmitir [el Mensaje] con claridad.
93. 93. Quienes creen y hacen buenas obras no serán reprochados por lo que disfrutaron [de lo que era lícito] antes [de su prohibición], siempre que tengan temor de Dios, crean y obren rectamente, luego tengan temor de Dios y crean [en las leyes], luego tengan temor de Dios y hagan el bien [manteniéndose firmes], porque Dios ama a los que hacen el bien.
94. 94. ¡Oh, creyentes! Dios los pondrá a prueba1 [mientras estén consagrados a la peregrinación] colocando delante de ustedes presas de caza que podrían alcanzar fácilmente con sus manos o lanzas, para distinguir quién Le teme en secreto [al obedecer la prohibición de cazar]. Quien transgreda [las leyes] tendrá un castigo doloroso.
Notas
[1] Al estar prohibida la caza para el peregrino, Dios los puso a prueba haciendo que los animales se pasearan entre ellos, y entonces quien no cazara las presas, a pesar de que era muy fácil hacerlo, habría triunfado en la prueba; pero quien se dejara llevar por la ambición y el deseo, habría fracasado en la prueba. Este versículo nos enseña que, a veces, Dios puede probar nuestra fe facilitando lo ilícito a nuestro alrededor, para ver qué tanto nos mantenemos firmes a los que, decimos, son nuestros valores.
95. 95. ¡Oh, creyentes! No cacen mientras estén consagrados a la peregrinación. Quien lo haga deliberadamente deberá compensarlo sacrificando una res de ganado equivalente a la que mató, la que será determinada por dos personas justas y será ofrendada [a Dios] ante la Ka‘bah [y repartida entre los necesitados], o deberá hacer una expiación alimentando a pobres o ayunando un plazo equivalente, para que sufra y comprenda las consecuencias de sus ofensas. Dios no les pedirá cuentas por lo que hayan hecho antes de descender la legislación. Pero quien reincida, sepa que Dios lo retribuirá con lo que se merece. Dios es Poderoso, Dueño de la retribución.
96. 96. Es permitido [durante la peregrinación comer de] lo que pesquen en el mar y de lo que este arroje como provisión, para los residentes y los viajeros. Pero está prohibida la caza mientras estén consagrados a la peregrinación. Tengan temor de Dios, ante Quien serán congregados [para ser juzgados por sus obras].
97. 97. Dios designó a la Ka‘bah, la Casa Sagrada, como un santuario seguro para la gente, así como los meses sagrados, las ofrendas y los animales marcados para ofrenda. Esto para que sepan que Dios conoce cuanto hay en los cielos y la Tierra, y que Dios todo lo sabe.
100. 100. Di: “No se puede equiparar lo malo y lo bueno, así que no te dejes engañar por la abundancia de lo malo. Tengan temor de Dios, ¡oh, gente que reflexiona!, que así tendrán éxito”.
101. 101. ¡Oh, creyentes! No ahonden en asuntos que, si fueran revelados [en forma de ley], les causarían dificultad [en la práctica de la religión]. Pero si los indagan cuando hayan sido revelados en el Corán, les serán explicados. Dios los perdona por sus indagaciones [fuera de lugar] porque es Perdonador, Tolerante.
103. 103. No es prescripción de Dios que ciertas clases de ganado sean marcadas por superstición y costumbres paganas, como la camella que se consagra a los ídolos por lo que no debe ser ordeñada, ni la que también es consagrada a los ídolos y se la deja pastar libremente, ni la oveja que si en su séptimo parto pare un macho y una hembra se la consagra a los ídolos y no se la debe sacrificar, ni el camello semental que luego de servir diez veces se consagra a los ídolos por lo que no se lo utiliza para montura. Son los paganos supersticiosos quienes inventaron estos ritos, mintiendo acerca de Dios. La mayoría de ellos no usa el razonamiento.
104. 104. Cuando se les dice: “Tomen lo que Dios ha revelado y sigan al Mensajero”, dicen: “Nos basta con lo que nos transmitieron nuestros padres”, a pesar de que sus padres eran ignorantes y no estaban bien encaminados.
105. 105. ¡Oh, creyentes! Ustedes son responsables por sus almas en el cumplimento de sus deberes para con Dios. No les perjudica quien elige el camino del desvío si ustedes están en el camino recto. A Dios regresarán y Él les informará el resultado de sus obras.
106. 106. ¡Oh, creyentes! Ante la inminencia de la muerte deben declarar su testamento ante dos testigos confiables conocidos, o bien dos extraños si están de viaje y les sobreviene la [agonía de la] muerte. Si dudan [del testimonio] de los testigos, reténganlos hasta después de la oración para que juren por Dios: “No pretendemos, con nuestro testimonio, ningún provecho personal ni beneficiar a un pariente. No ocultamos el testimonio que Dios nos ordenó declarar, porque de hacerlo nos contaríamos entre los pecadores”.
107. 107. Si se descubre que cometieron un pecado [al mentir sobre los términos del testamento], otros dos los sustituirán, y éstos serán [elegidos] de entre los parientes con más derecho [a su herencia] y jurarán por Dios: “Nuestro testimonio es más digno de ser creído que el de ellos y no los agredimos [al acusarlos de falso testimonio], porque de hacerlo nos contaríamos entre los injustos”.
108. 108. Esto es lo más adecuado para lograr que presten un testimonio exacto o que teman que se refute su juramento con un juramento contrario. Tengan temor de Dios y obedezcan [Sus leyes], porque Dios no guía a los perversos.
109. 109. [Teman] el día que Dios reúna a los Mensajeros y diga: “¿Cómo respondieron [aquellos a quienes fueron enviados]?” Dirán: “No sabemos, Tú eres Quien conoce lo oculto”.
110. 110. Dios dirá: “¡Oh, Jesús hijo de María! Recuerda las bendiciones que te concedí a ti y a tu madre, cuando te fortalecí con el Espíritu Santo1 para que pudieras hablar a la gente desde la cuna y de adulto, y te enseñé la escritura, la sabiduría, la Torá y el Evangelio. Cuando modelaste con arcilla un pájaro con Mi anuencia, y luego soplaste en él y se convirtió en un pájaro real con Mi permiso, y curaste al ciego de nacimiento y al leproso con Mi permiso, y resucitaste al muerto con Mi permiso. Te protegí de los Hijos de Israel cuando te presentaste ante ellos con las evidencias, y los que negaron la verdad dijeron: “Esto es hechicería pura”.
Notas
[1] Así es llamado el ángel Gabriel, encargado de hacer llegar la revelación de Dios a Sus profetas.
111. 111. [Recuerda] cuando inspiré a los discípulos para que creyeran en Mí y en Mi Mensajero. Ellos dijeron: “¡Creemos! Sé testigo de que somos musulmanes [en sumisión a Dios]”.
112. 112. Cuando los discípulos de Jesús dijeron: “¡Oh, Jesús hijo de María! ¿Tu Señor podría hacernos descender del cielo una mesa servida?” Dijo: “Tengan temor de Dios, si es que son verdaderos creyentes”.
113. 113. Dijeron [los discípulos]: “Queremos comer de ella para que nuestros corazones se sosieguen, saber [con certeza] que nos has dicho la verdad y dar testimonio de ella”.
114. 114. Jesús, hijo de María, rezó: “¡Oh Dios, [te imploro porque Tú eres] nuestro señor! Haz que descienda una mesa servida del cielo que sea para nosotros un acontecimiento festivo, tanto para los primeros como para los últimos [de nuestra nación], y un milagro proveniente de Ti. Concédenos Tu favor, pues Tú eres el mejor proveedor”.
115. 115. Respondió Dios: “La haré descender; pero si después alguno de ustedes reniega [de su fe], lo castigaré como no he castigado a nadie en el mundo”.
116. 116. [El Día del Juicio Final] Dios dirá: “¡Oh, Jesús hijo de María! ¿Acaso tú dijiste a la gente: “Adórenme a mí y a mi madre como divinidades junto con Dios?” Dirá [Jesús]: “¡Glorificado seas! No me corresponde decir algo a lo que no tengo derecho. Si lo hubiera dicho Tú lo sabrías. Tú conoces lo que encierra mi alma, mientras que yo ignoro lo que encierra la Tuya. Tú eres Quien conoce lo oculto.
117. 117. No les transmití sino lo que Tú me has ordenado: ‘Adoren solo a Dios, mi Señor y el suyo’. Fui testigo de sus acciones mientras estuve con ellos; pero después de que me elevaste, fuiste Tú Quien los vigiló. Tú eres testigo de todas las cosas.
118. 118. Si los castigas, lo haces con derecho, pues son Tus siervos1; pero si los perdonas, Tú eres el Poderoso, el Sabio”.
Notas
[1] Todos los seres humanos somos siervos de Dios. Los creyentes someten espontáneamente su voluntad a la voluntad de Dios, y eso los hace Sus siervos por elección; y los que no creen en Dios o Le asocian ídolos a los que adoran, igualmente están sometidos a la predestinación y el juicio de Dios y, por lo tanto, son Sus siervos, aunque no lo acepten.
119. 119. Dios dirá [el Día del Juicio]: “Este es el día en que los sinceros disfrutarán su sinceridad. Tendrán jardines por donde corren ríos, en los que estarán por toda la eternidad. Dios estará complacido con ellos y ellos con Él. Esa será la bienaventuranza.
1. 1. Alabado sea Dios que creó los cielos y la Tierra, y originó las tinieblas y la luz. Pero los que se niegan a creer igualan [sus ídolos] a su Señor.
2. 2. Él es Quien los creó de barro y luego decretó el término de cada vida, y también el término que solo Él conoce [sobre el fin del mundo], pero a pesar de eso todavía están indecisos.
6. 6. ¿Acaso no ven cuántas generaciones anteriores a ellos he destruido? Les había concedido a ellos más poder en la Tierra que el que ustedes tienen, e hice descender sobre ellos lluvia en abundancia, y que bajo sus pies fluyeran ríos (y manantiales). No obstante, los hice perecer a causa de sus pecados [por negar a sus profetas], e hice surgir después de ellos nuevas generaciones.
7. 7. Y aunque te hubiera hecho descender un libro escrito en un pergamino y lo hubieran podido palpar con sus manos, los que se niegan a creer habrían dicho: “Esto no es más que hechicería”.
8. 8. Ellos dicen: “¿Por qué no hizo descender un ángel junto a él?” Pero si hubiese enviado un ángel el asunto habría quedado decidido1, y no se les habría dado ningún plazo de espera [para creer].
Notas
[1] La fe implica creer en asuntos de lo oculto. Cuando tales asuntos se hacen manifiestos, ya no existe recompensa por “creer” en ellos. Este versículo se refiere a que, cuando los ángeles se muestren a las personas y las realidades del más allá sean visibles, dejarán de ser de lo oculto y, por lo tanto, significará que su destino estará sellado, porque ya no tendrá recompensa “creer” en ello.
9. 9. Y si hubiera enviado a un ángel [en lugar de un hombre], le habría dado apariencia humana y estarían en una confusión similar a la que tienen contigo.
10. 10. Pero también se burlaron de otros Mensajeros anteriores a ti en la antigüedad. A los que se burlaron, les llegó el castigo del que se habían burlado.
12. 12. Pregúntales [a los idólatras]: “¿A quién pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra?” Diles: “A Dios”. Él ha prescrito para Sí mismo la misericordia. Él los reunirá el Día indubitable de la Resurrección, en el que solo serán desventurados quienes se hayan negado a creer.
14. 14. Diles: “¿Acaso voy a tomar como protector a otro en lugar de Dios, [siendo que Él es el] Originador de los cielos y la de Tierra, y Quien alimenta y no necesita ser alimentado?” Di: “Se me ha ordenado ser el primero en entregarse a la voluntad de Dios, y no ser de los que dedican actos de adoración a otros [además de Dios]”.
17. 17. Si Dios te aflige con una desgracia, nadie excepto Él podrá librarte de ella. Pero si te agracia con una bendición, Él tiene poder sobre todas las cosas.
19. 19. Pregúntales: “¿Quién es el testigo más creíble?” Di: “Dios es testigo [de la diferencia] entre ustedes y yo. Me ha sido revelado este Corán para advertirles con él a todos aquellos que les llegue el Mensaje. ¿Acaso darían testimonio de que existen otras divinidades junto con Dios?” Diles: “Yo no lo haré”. Diles: “Él es la única divinidad, y soy inocente de lo que ustedes Le asocian cometiendo idolatría”.
20. 20. Aquellos a quienes les envié anteriormente el Libro [judíos y cristianos] reconocen [la profecía de Mujámmad] como reconocen a sus propios hijos1, pero los que se han desviado a sí mismos se niegan a creer.
Notas
[1] Según la tradición islámica, este versículo alude a personas de entre la Gente del Libro que reconocían la autenticidad del Mensajero del Islam a partir de descripciones proféticas conservadas en sus propias Escrituras. Los comentaristas musulmanes han entendido estas alusiones como referencias a anuncios proféticos previos, transmitidos en la Torá y el Evangelio. Entre los pasajes bíblicos se encuentran Deuteronomio 18:18, Isaías 42 y los discursos sobre el Paráclito en el Evangelio de Juan (14:16; 16:7–12).
22. 22. El día que los resucitemos a todos y le sea dicho a quienes asociaron divinidades a Dios: “¿Dónde están ahora aquellos que en sus fantasías eran socios de Dios en la divinidad?”
25. 25. Hay entre ellos quienes [parece] que te prestan atención [cuando recitas el Corán], pero [a causa de su incredulidad] he puesto sobre sus corazones un velo y he ensordecido sus oídos, por ello no pueden comprenderlo. Aunque vieran toda clase de signos, no creerían. Se presentan ante ti solo para debatirte, y dicen: “Esto no es más que una fábula de los antiguos”.
27. 27. Si los vieras cuando sean detenidos ante el Fuego y digan: “¡Ojalá pudiéramos volver [a la vida mundanal], para no desmentir la palabra de nuestro Señor y ser de los creyentes!”
28. 28. ¡Pero no! Dirán eso porque saldrá a la luz lo que antes ocultaban. Y si se les diera la oportunidad de regresar [a la vida mundanal] volverían a [cometer] lo que se les había prohibido [asociándole divinidades a Dios]. La verdad es que son mentirosos.
30. 30. Si los vieras cuando sean llevados ante su Señor y se les diga: “¿Acaso no es ahora verdad [la Resurrección y el Juicio Final]?” Responderán: “¡Sí, por Dios!” Pero entonces se les dirá: “Sufran el castigo por haber negado la verdad”.
31. 31. Los desventurados serán quienes hayan desmentido el encuentro con Dios. Y cuando les llegue por sorpresa la hora [de la Resurrección] dirán: “¡Qué desventurados! ¡Cómo desperdiciamos nuestra vida!” Cargarán con sus pecados sobre sus espaldas. ¡Con que pésima carga irán [al Juicio]!
34. 34. Antes de ti [también] fueron desmentidos otros Mensajeros. Ellos soportaron con paciencia que los desmintieran y hostigaran hasta que les llegó Mi auxilio. Porque no hay poder que pueda alterar [el cumplimiento de] las promesas de Dios. Te he relatado las historias de los Mensajeros [para consolar tu corazón].
35. 35. Te entristece que se nieguen a creer, pues aunque buscaras una entrada a [las profundidades de] la Tierra o una escalera al cielo para traer una señal, no podrías hacerlos creer. Si Dios hubiera querido los habría guiado a todos. No te deprimas a causa de los que no creen.
37. 37. Dijeron: “¿Por qué su Señor no le ha concedido un milagro?” Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Dios es capaz de enviar un milagro”. Pero la mayoría de ellos no son conscientes [que Dios envía Sus milagros por una sabiduría].
38. 38. [Y es un milagro de la creación que] no hay criatura que camine en la tierra o vuele con sus dos alas que no forme una comunidad igual que ustedes. No he omitido nada en el Libro. Todos [los seres humanos] serán resucitados ante su Señor [el Día del Juicio].
39. 39. Quienes desmienten Mis milagros son sordos, mudos y caminan en las tinieblas [de la incredulidad]. Dios extravía a quien quiere, y a quien quiere lo conduce por el sendero recto.
40. 40. Diles: “Si les llegara el castigo de Dios o los sorprendiera la Hora [del comienzo del fin del mundo], ¿invocarían a otro en lugar de Dios? Respondan con sinceridad”.
41. 41. Es Él a Quien invocan cuando los azota un mal, ahí se olvidan de las divinidades que Le asocian. Y Dios, si Él quiere, es Quien puede librarlos del mal.
42. 42. Ya había enviado Mensajeros anteriores a ti a otras comunidades, pero [por haberlos desmentido] las castigué con miseria y enfermedades, para que así fueran humildes.
43. 43. Hubiera sido mejor para ellos mostrar humildad e invocarme cuando les llegó Mi castigo. Pero sus corazones se endurecieron y el demonio les hizo parecer bello lo que hacían.
44. 44. Cuando olvidaron lo que les ocurrió a quienes los precedieron [la miseria y las enfermedades que los azotaron] les abrí las puertas de la fortuna, y cuando estuvieron felices con lo que tenían los sorprendí con el castigo, y fueron presa de la desesperación.
46. 46. Pregúntales: “Piénsenlo bien, si Dios los privara de la audición y la visión, y sellara sus corazones, ¿qué otra divinidad en lugar de Dios se los podría devolver?” Observa cómo les evidencio los signos y, aun así, se apartan con desdén.
48. 48. He enviado a los Mensajeros para que albricien y adviertan a la gente. Quienes crean y rectifiquen [su comportamiento] no habrán de sentir temor ni tristeza [el Día del Juicio].
50. 50. Diles: “No les digo que poseo los tesoros de Dios ni que conozco lo oculto, ni tampoco afirmo ser un ángel, solo sigo lo que me fue revelado”. Diles: “¿Acaso pueden equipararse el ciego y el vidente? ¿Acaso no van a reflexionar?”
51. 51. Advierte con el Corán a aquellos que tienen temor del día en que serán congregados ante su Señor, cuando no tendrán fuera de Él protector ni intercesor alguno, para que así tengan temor de Dios.
52. 52. No rechaces a quienes invocan a su Señor por la mañana y por la tarde anhelando Su rostro. A ti no te corresponde pedirles cuentas de sus obras ni a ellos tampoco pedirte cuentas de las tuyas, porque serías de los injustos.
53. 53. Así es como los puse a prueba unos con otros, para que [opulentos y arrogantes] dijeran: “¿Son estos [pobres insignificantes] a quienes Dios ha agraciado de entre nosotros?” Pero Dios sabe mejor que nadie quiénes son los agradecidos.
54. 54. Cuando se presenten ante ti aquellos que creen en Mis signos, diles: “¡La paz sea con ustedes! Su Señor ha prescrito para Sí mismo la misericordia. Quien cometa una falta por ignorancia, y luego se arrepienta y enmiende, sepa que Dios es Absolvedor, Misericordioso.
56. 56. Diles: “Me fue prohibido adorar aquello que invocan en lugar de Dios”. Diles: “No voy a ceder a sus pasiones, porque [de hacerlo] me extraviaría y no sería de los bien guiados”.
57. 57. Diles: “Yo sigo la palabra que proviene de mi Señor, que ustedes desmienten. Lo que piden que suceda pronto1, no está en mis manos. La decisión pertenece solo a Dios. Él juzga con la verdad y es el mejor de los jueces”.
58. 58. Diles: “Si estuviera en mis manos acelerar lo que ustedes me piden, ya todo estaría juzgado entre ustedes y yo. Pero Dios conoce mejor que nadie quiénes son los injustos.
59. 59. Él posee las llaves de lo oculto y nadie más que Él las conoce. Él sabe lo que hay en la tierra y en el mar. No hay hoja de árbol que caiga sin que Él lo sepa, ni grano en el seno de la tierra, o algo que esté verde o seco, sin que se encuentre registrado en un libro evidente.
60. 60. Él es Quien toma sus almas por la noche, sabe lo que han hecho durante el día, y les devuelve el alma al despertar, hasta que se cumpla el plazo prefijado para su muerte. Luego volverán a Él y les informará sobre lo que hacían”.
61. 61. Él tiene total dominio sobre Sus siervos. Les envía ángeles custodios hasta que, cuando les llega la muerte, los ángeles toman sus almas y no pasan por alto a nadie.
63. 63. Pregúntales: “¿Quién podrá salvarlos de las tinieblas de la tierra y del mar [cuando viajan] y Lo invocan en público y en secreto, diciendo: ‘Si nos salvas de esta, estaremos agradecidos’?”
64. 64. Diles: “Solo Dios los puede librar de esas situaciones y de toda otra aflicción. Pero a pesar de eso, luego [cuando se sienten a salvo] vuelven a adorar otras divinidades junto a Él”.
65. 65. Diles: “Él tiene el poder para enviarles un castigo que caiga del cielo o salga de la tierra bajo sus pies, o puede dividirlos en partidos y hacer que se persigan unos a otros con violencia”. Observa cómo evidencio los signos para que entiendan.
68. 68. Cuando veas a los que se burlan de Mis signos, aléjate de ellos hasta que cambien de conversación. Pero si el demonio te hace olvidar, cuando lo recuerdes no permanezcas reunido con los injustos.
69. 69. A los que tienen temor de Dios no les corresponde pedirles cuentas [a quienes se burlan] por lo que hacen, pero sí exhortarlos [llamándolos a la reflexión] para que tengan temor de Dios.
70. 70. Apártate de quienes toman su vida y sus creencias a la ligera y se dedican a la diversión seducidos por los gozos transitorios de esta vida. Exhorta con el Corán para que comprendan que toda alma responderá por sus obras, y que nadie tendrá, fuera de Dios, protector ni intercesor. Y aunque ofrezcan toda clase de rescate [para salvarse del castigo] no se les aceptará. Esos serán quienes sufrirán las consecuencias por lo que cometieron, donde se les dará de beber un líquido hirviendo, y tendrán un castigo doloroso por haber negado la verdad.
71. 71. Di: “¿Acaso debemos invocar en lugar de Dios algo que no puede beneficiarnos ni perjudicarnos? ¿Debemos dar marcha atrás luego de que Dios nos ha guiado? Seríamos como aquel a quien los demonios han seducido y camina desorientado por las pasiones terrenales, a pesar de tener amigos que lo llaman a la guía diciéndole: ‘Ven con nosotros’.” Di: “La guía de Dios es la verdadera guía, y nos ha sido ordenado entregarnos libremente al Señor del universo,
73. 73. Él es Quien creó el cosmos y el planeta Tierra con un fin justo y verdadero. En cualquier momento que diga: “¡Sé!”, es. Su palabra es la Verdad. Suya será la soberanía el día que se sople la trompeta [para dar comienzo a la resurrección]. Él es el conocedor de lo oculto y de lo manifiesto, Él es el Sabio y el Conocedor.
74. 74. Reflexiona sobre cuando Abraham le dijo a su padre Ázar: “¿Tomas a los ídolos por divinidades? Creo que tú y tu pueblo están en un claro extravío”.
76. 76. Al llegar la noche vio una estrella y le dijo [a su pueblo1]: “¡Este es mi Señor!” Pero cuando desapareció dijo: “No adoro lo que se ausenta”.
Notas
[1] El Profeta Abraham, que la paz de Dios sea con él, jamás fue politeísta ni astrólatra, sino que usó el ejemplo y la ironía para mostrarle a su pueblo lo absurdo de la adoración de ídolos.
77. 77. Luego, al ver la Luna aparecer dijo: “¡Este es mi Señor!” Pero cuando desapareció dijo: “Si no me guía mi Señor, seré de los pueblos extraviados”.
78. 78. Y cuando vio salir el Sol dijo: “¡Este es mi Señor, este es el más grande [de los astros]!” Pero cuando desapareció dijo: “¡Pueblo mío! Yo estoy libre de asociarle, como ustedes, divinidades a Dios.
80. 80. Pero su pueblo lo desmintió. Él les dijo: “¿Me discuten acerca de Dios siendo que Él me ha guiado? No tengo miedo a sus ídolos, [solo podrá ocurrirme] lo que mi Señor quiera. Mi Señor abarca con Su conocimiento todas las cosas. ¿No van a recapacitar?
81. 81. ¿Por qué iba a tener temor de sus ídolos siendo que ustedes no tienen temor de Dios y Le asocian divinidades sin que se les haya revelado ningún fundamento para ello? ¿Quién entre ustedes y yo tiene más motivo para sentirse seguro [de Dios]? Respondan, si es que saben”.
83. 83. Esa es Mi prueba, la que concedí a Abraham para que argumentara contra su pueblo. Así elevo la condición de quien quiero; tu Señor es Sabio, Conocedor.
84. 84. Lo agracié [a Abraham] con Isaac y [a este con] Jacob, a quienes concedí la guía. A Noé también lo había guiado en la antigüedad. Y de sus descendientes [también guie] a David, Salomón, Job, José, Moisés y Aarón. Así es como recompenso a los que hacen el bien.
88. 88. Esa es la guía de Dios, guía con ella a quien Él quiere de entre Sus siervos. Pero si Le hubieran asociado divinidades [en la adoración] a Dios, todas sus obras no habrían valido de nada.
89. 89. A ellos les revelé los Libros y los agracié con la sabiduría y la profecía. Pero si algunos no creen, [sepan que] he enviado este mensaje a otro pueblo que no dejará de creer en él.
90. 90. Ellos son los que Dios ha guiado, sigue su ejemplo. Y diles [a los que te rechazan]: “No les pido remuneración alguna a cambio, este es un Mensaje para todo el universo”.
91. 91. [Algunas personas] no valoraron ni enaltecieron a Dios como Él merece, y dijeron: “Dios no ha revelado nada a ningún hombre”. Pregúntales: “¿Quién ha revelado el Libro que trajo Moisés como luz y guía para la gente, el cual copian en pergaminos y dan a conocer en parte, pero del que ocultan una gran parte? Se les enseñó allí lo que ni ustedes ni sus padres sabían”. Di: “Fue Dios [Quien lo reveló]”. Luego déjales que sigan jugando con sus palabrerías.
92. 92. Este es un Libro bendito que he revelado en confirmación de los Libros anteriores, y para que adviertas a la Madre de las Ciudades1 y a quienes viven en sus alrededores [el resto de la humanidad]. Los que creen en la otra vida creen en él2 y observan la oración.
93. 93. No hay nadie más injusto que quien inventa mentiras acerca de Dios o dice: “He recibido una revelación”, cuando en realidad no se le ha revelado nada, o dice: “Revelaré algo similar a lo que Dios ha revelado”. Si pudieras ver [lo terrible que será] cuando los opresores estén en la agonía de su muerte y los ángeles extiendan las manos [para atormentarlos, y les digan]: “Entreguen sus almas. Hoy se les retribuirá con un castigo denigrante por haber inventado mentiras acerca de Dios y por despreciar con arrogancia Su mensaje”.
94. 94. Han venido ante Mí solos, tal como los creé por primera vez. Han dejado atrás [en la vida mundanal] lo que les concedí [de bienes materiales], y no veo junto a ustedes los intercesores que pretendían eran socios [de Dios en la divinidad]. Se ha roto su vínculo [con ellos] y desvanecido aquello que creían.
95. 95. Dios hace que germinen el grano y la semilla, y hace surgir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo. ¡Ese es Dios! ¡Cómo pueden desviarse tanto [de la verdad]!
96. 96. Hace que el alba despunte, dispuso que la noche sea para descansar, e hizo que el Sol y la Luna sigan una órbita precisa para que puedan llevar el cómputo [del tiempo]. Esto fue establecido por el Poderoso, el que todo lo sabe.
97. 97. Él es Quien ha creado las estrellas para que puedan guiarse por ellas en la oscuridad de la tierra y del mar. Dios ha evidenciado los signos para quienes reflexionan.
98. 98. Y Él es Quien los ha creado [a partir] de un solo ser, y les ha dado un lugar de estancia y otro de destino. Así ha evidenciado los signos para quienes comprenden.
99. 99. Y Él es Quien hace descender agua del cielo con la cual hace brotar toda clase de vegetación, y de ella resultan los brotes de los cuales salen espigas de granos superpuestos. De los brotes de la palmera hace salir racimos de dátiles al alcance de la mano. Y [también hace brotar] plantaciones de vides, olivos y granados, [todos de aspecto] similar, pero [de frutos con sabores] diferentes. Observen cómo es su fruto cuando aparece y luego cuando madura, en todo ello hay signos para quienes creen.
100. 100. [Pero los idólatras] asocian a los yinn1 con Dios [en la divinidad], siendo que Él es Quien ha creado [a los yinn]. Y Le atribuyen [a Dios], en su ignorancia, hijos e hijas. ¡Glorificado y Exaltado sea! Dios está por encima de ser como Lo describen.
101. 101. Originador de los cielos y de la Tierra. ¿Cómo podría tener un hijo si no tiene compañera y Él es Quien ha creado todo? Él tiene conocimiento de todas las cosas.
104. 104. Han recibido evidencias de su Señor. Quien las comprenda será en beneficio propio, pero quien se enceguezca lo hará en detrimento propio. [Diles:] “Yo no soy su custodio1”.
Notas
[1] No soy responsable de sus elecciones y acciones, solo se me ha encomendado transmitirles el Mensaje.
105. 105. Así es como evidencio los signos, aunque [los que se niegan a creer] dicen: “Lo has aprendido de otros”. Pero lo hago claro para la gente que tiene conocimiento.
106. 106. Sigue lo que te ha sido revelado por tu Señor, no hay más divinidad que Él, y apártate de los idólatras que dedican actos de adoración a otros además de Dios.
108. 108. Pero no insulten a quienes son invocados en lugar de Dios1, porque insultarán a Dios con hostilidad sin tener real conocimiento [acerca de lo que dicen], pues he hecho que a cada pueblo le parezcan buenas sus obras, pero finalmente todos comparecerán ante su Señor, Quien les informará lo que hacían.
Notas
[1] Las falsas divinidades que adoran los idólatras.
109. 109. [Los que se niegan a creer] juran seriamente por Dios que si se cumpliera uno de los milagros [que solicitaron] creerían. Diles: “Solo Dios dispone de los milagros”. ¿Y qué les hará entender, que aun cuando se cumpliera [el milagro que pedían] no creerían?