148. 148. A Dios no Le complace que se hagan públicos los errores de otros, excepto que sea para denunciar o detener una injusticia. Dios todo lo oye, todo lo sabe.
150. 150. Quienes no creen en Dios ni en Sus Mensajeros y pretenden hacer distinción entre [la fe en] Dios y [la fe en] Sus Mensajeros diciendo: “Creemos en algunos, pero en otros no”, pretendiendo tomar un camino intermedio,
152. 152. Pero quienes crean [realmente] en Dios y en Sus Mensajeros sin hacer distinciones entre ellos, Él les concederá Sus recompensas. Dios es Perdonador, Misericordioso.
153. 153. [Los judíos entre] la Gente del Libro te piden que les hagas descender un Libro del cielo. Ya le habían pedido a Moisés algo peor cuando dijeron: “Haz que podamos ver a Dios con los ojos”. Pero fueron fulminados por un rayo debido a las injusticias que cometían. Luego comenzaron a adorar al becerro [de oro] a pesar de haber recibido las evidencias [del monoteísmo]. Pero les perdoné [esa ofensa] y concedí a Moisés un milagro evidente.
154. 154. Para que respetaran el pacto [de seguir la Torá] elevé la montaña por encima de ellos y les dije: “Ingresen por la puerta [principal de la ciudad], prostérnense [en señal de humildad] y no quebranten el sábado”. Celebré con ellos un pacto solemne.
155. 155. [No te sorprendas, ¡Oh, Mujámmad!, de que te pidan que hagas descender un Libro del cielo, ya que ellos] quebrantaron el pacto, no creyeron en los signos de Dios, mataron a los Profetas injustamente, y [además] dicen: “No podemos comprender tus palabras”. No es eso, sino que Dios endureció sus corazones porque negaron la verdad evidente, y no van a creer sino unos pocos de ellos.
157. 157. Se jactaron diciendo: “Hemos matado al Mesías, Jesús, hijo de María, el Mensajero de Dios”. Pero no lo mataron ni lo crucificaron, sino que así les fue hecho parecer. Incluso quienes discrepan sobre este asunto están llenos de dudas. No tienen conocimiento certero, sino que solo siguen conjeturas. Con toda certeza, no lo mataron.1
Notas
[1] Este versículo no niega que se haya producido un hecho históricamente percibido como una crucifixión, sino que afirma que no fue Jesús quien murió crucificado. La expresión coránica “así les fue hecho parecer” indica que la percepción de los testigos no coincidió con la realidad, o que generaciones posteriores tomaron por hecho histórico algo que no lo fue. Desde la teología islámica, el pasaje niega la crucifixión de Jesús mismo, sin entrar en los detalles del modo en que se produjo dicha apariencia. El énfasis del versículo recae en la negación de la muerte de Jesús a manos de sus enemigos, y en la afirmación de la intervención divina. Los musulmanes creen que Jesús fue elevado a los cielos sano y salvo, así como creen en la segunda venida de Jesús al final de los tiempos.
159. 159. La Gente del Libro comprenderá, antes de la muerte, la verdad sobre Jesús1, y el Día del Juicio él testificará en contra [de quienes lo negaron y de quienes lo adoraron].
Notas
[1] Que no era un impostor como alegaron algunos judíos, ni una deidad como alegan los cristianos, sino un profeta enviado por Dios.
160. 160. Debido a las injusticias que cometían los judíos, y porque constantemente obstaculizaban el camino de Dios, les prohibí cosas buenas que antes les eran permitidas.
161. 161. Lucraban con la usura siendo que les estaba prohibido, y estafaban engañando a la gente. Les tenemos reservado un castigo doloroso a quienes de entre ellos negaron la verdad [a pesar de conocerla].
162. 162. Pero a los que están afianzados en el conocimiento y creen en lo que te fue revelado y lo que fue revelado anteriormente, hacen la oración prescrita, pagan el zakat, creen en Dios y en el Día del Juicio Final, les daremos una recompensa grandiosa.
163. 163. Te he descendido la revelación como lo hice con Noé y con los Profetas que le sucedieron, con Abraham, Ismael, Isaac, Jacob, las doce tribus, Jesús, Job, Jonás, Aarón y Salomón. A David le revelé los Salmos.
164. 164. Te he mencionado [¡Oh, Mujámmad!] algunos de los Mensajeros que envié [a la humanidad] y otros no. Y sabe que Dios habló con Moisés directamente.
165. 165. A los Mensajeros los envié como anunciadores de albricias y como amonestadores, para que [la humanidad] no tuviera argumento alguno ante Dios [por haber rechazado el mensaje]. Dios es Poderoso, Sabio.
166. 166. [Si te acusan de mentiroso, ¡Oh, Mujámmad! sabe que] Dios mismo atestigua que lo que te reveló es con Su sabiduría, y los ángeles también lo atestiguan, aunque es suficiente con Dios como testigo.
170. 170. ¡Oh, seres humanos! Les ha llegado un Mensajero con la Verdad enviada por su Señor. Crean [en Dios y sigan el Islam], eso es lo mejor para ustedes. Pero si no creen, sepan que a Dios pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra. Dios todo lo sabe y es Sabio.
171. 171. ¡Oh, Gente del Libro! No se extralimiten en las creencias de su religión. No digan acerca de Dios sino la verdad: Porque el Mesías, Jesús hijo de María, es un Mensajero de Dios y Su palabra [¡Sé!] que depositó en María; un espíritu creado por Él. Crean en [la unicidad de] Dios y en Sus Mensajeros. No digan que [Dios] es una parte de la trinidad, abandonen esa idea, es lo mejor para ustedes. Dios es una única divinidad. Lejos está, Glorificado sea, de tener un hijo. A Él pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra. Dios es suficiente como protector.
172. 172. Ni el Mesías ni los ángeles allegados menosprecian ser siervos de Dios. Quien desdeñe adorar a Dios y se comporte con soberbia, sepa que todos serán resucitados y congregados ante Él [para ser juzgados por sus actitudes].
173. 173. Los creyentes que hayan obrado correctamente serán retribuidos con generosidad y se les concederá aún más de Su favor. Pero quienes hayan rechazado adorarlo [solo a Él] y hayan sido soberbios, sufrirán un castigo doloroso, y no encontrarán, fuera de Dios, protector ni socorredor.
176. 176. Te piden una respuesta [sobre la herencia]. Diles: “Dios dictamina sobre quien no tiene padre ni hijo. Si un hombre muere sin dejar hijos, pero sí una hermana, ésta heredará la mitad de lo que dejare, y si ella muere sin dejar hijos, él la heredará. Si el difunto deja dos hermanas, éstas heredarán dos tercios de lo que dejare. Si tiene hermanos, varones y mujeres, a cada varón le corresponderá lo mismo que a dos mujeres1. Dios se los aclara para que no se desvíen [de lo que es justo]. Dios todo lo sabe.
Notas
[1] La mujer en el Islam tiene asignada su parte en la división de la herencia. En este versículo se establece que las hijas reciben la mitad que sus hermanos varones. Esta mitad, aunque en apariencia pueda verse como injusto, es un porcentaje generoso y justo, ya que, en la legislación islámica para la familia, los hombres son los que tienen que asumir las obligaciones de manutención de la misma. Por ejemplo, sobre el hombre pesa la responsabilidad de entregar la dote a su futura esposa, asumir los gastos de su esposa e hijos y, en algún momento, de mantener también a sus padres. En el caso de la mujer, acorde a la legislación islámica para la familia, ella no es responsable de mantener económicamente a nadie, excepto que lo haga de buena voluntad y como colaboración para el hogar, porque su padre, sus hermanos o su esposo son los responsables de mantenerla, sin importar qué tan rica sea ella. Aun así, existen escenarios en los que la mujer recibe de herencia una porción igual a la del hombre.
1. 1. ¡Oh, creyentes! Cumplan con sus compromisos. Les es lícito comer del ganado excepto lo que esté expresamente prohibido. La caza no está permitida mientras estén consagrados a la peregrinación. Dios legisla lo que Le place [según su sabiduría divina].
2. 2. ¡Oh, creyentes! No profanen los ritos de Dios ni los meses sagrados, ni los animales ofrendados ni los animales marcados para ofrenda, ni perjudiquen a quienes se dirigen a la Casa Sagrada buscando el favor y la complacencia de su Señor. [Solo] cuando hayan finalizado la peregrinación podrán cazar. Que el descontento que tengan hacia quienes les impedían el acceso a la Mezquita Sagrada no los lleve a transgredir [la ley], sino que cooperen con ellos en obrar el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad. Y tengan temor de Dios; Dios es severo en el castigo.
3. 3. Les es prohibido [comer] la carne del animal muerto por causa natural, la sangre, la carne de cerdo, el animal que haya sido sacrificado invocando a otro en lugar de Dios, la del animal muerto por asfixia, golpe, caída, cornada o herido por las fieras, a menos que alcancen a degollarlo [antes de que muera], y lo que es inmolado en altares [en honor a un ídolo]. [También es prohibido] consultar la suerte echando flechas [o con cualquier otro método]. [Violar alguna de estas leyes] es un pecado. Quienes se empeñan en negar la verdad han perdido la esperanza de [hacerlos renunciar a] su religión. No tengan temor de ellos, sino que tengan temor de Mí. Hoy les he perfeccionado su forma de adoración, he completado Mi gracia sobre ustedes y he dispuesto que el Islam sea su religión. Pero quien [en caso extremo] se vea forzado por hambre [y coma de lo prohibido], pero sin intención de transgredir la ley ni excederse, Dios es Perdonador, Misericordioso.
4. 4. Te preguntan qué es lícito [comer]. Responde: “Se les permite comer todas las cosas buenas [y sanas]. Pueden comer lo que hayan atrapado los animales de caza que han entrenado, conforme a lo que Dios les ha enseñado. Coman de lo que cacen para ustedes, pero mencionen el nombre de Dios sobre esos alimentos, y tengan temor de Dios, porque Dios es rápido en ajustar cuentas.
5. 5. De hoy en adelante les es permitido todo [alimento] bueno. La carne de los [animales sacrificados] de quienes recibieron el Libro [la Torá y el Evangelio] es lícita, y la carne [de los animales que ustedes sacrifican] es lícita para ellos. También es permitido [para ustedes] casarse con las mujeres creyentes que sean recatadas, y con las mujeres recatadas que recibieron el Libro anteriormente [judías y cristianas], siempre que cumplan la condición de darles su dote, con intención [seria] de casarse, no para fornicar ni tomarlas como amantes secretas. Pero quien rechace la creencia [monoteísta de Dios], sus obras [en este mundo] habrán sido en vano, y en la otra vida se contará entre los perdedores.
6. 6. ¡Oh, creyentes! Cuando se dispongan a hacer la oración lávense el rostro y los brazos hasta los codos, pasen las manos [húmedas] por la cabeza y [laven] los pies hasta los tobillos. Si están en estado de impureza mayor, tomen un baño [completo]. Si están enfermos o de viaje o han hecho sus necesidades [biológicas] o han cohabitado con su mujer, y no encuentran agua, usen [para la ablución virtual1] tierra limpia y pásenla por el rostro y las manos. Dios no quiere imponerles dificultades, solo quiere purificarlos y completar Su favor sobre ustedes para que sean agradecidos.
7. 7. Recuerden la bendición que Dios les concedió, y [recuerden] el pacto que hizo con ustedes cuando dijeron: “Oímos y obedecemos”. Tengan temor de Dios, porque Dios bien sabe lo que encierran los corazones.
8. 8. ¡Oh, creyentes! Sean responsables con [los preceptos de] Dios. Sean justos cuando den testimonio. Que el rencor que sienten por un pueblo no les conduzca a obrar injustamente. Sean justos y equitativos, porque eso es lo más cercano a la piedad. Y tengan temor de Dios, porque Dios está bien informado de lo que hacen.
11. 11. ¡Oh, creyentes! Recuerden las bendiciones que Dios les concedió cuando sus enemigos intentaron agredirlos pero Dios los protegió. Tengan temor de Dios, y que los creyentes solo se encomienden a Dios.
12. 12. Dios celebró un pacto con los Hijos de Israel y designó de entre ellos doce jefes. Pero Dios les dijo: “Estaré con ustedes siempre que cumplan con la oración, paguen el zakat, crean y apoyen a [todos] Mis Mensajeros, gasten generosamente en Mi causa; entonces perdonaré sus ofensas y los introduciré en jardines en los que corren ríos. Pero quien [después de todo esto] niegue la verdad, se habrá extraviado del camino recto”.
13. 13. Pero por haber violado el pacto los maldije e hice que sus corazones se volvieran insensibles y duros. [Por eso] tergiversan el sentido de las palabras [de la Torá] sacándolas de contexto, y dejan de lado parte de lo que les fue mencionado [en ella]. Descubrirás que la mayoría de ellos, salvo unos pocos, traicionan [a la gente], pero tu discúlpalos y sé tolerante con ellos, porque Dios ama a los que hacen el bien.
14. 14. [Dios también tomó un compromiso] con quienes dicen: “Somos cristianos”, pero ellos dejaron de lado parte de lo que les había mencionado [en el Evangelio]. Y [por eso] sembré entre ellos la discordia y el odio hasta el Día de la Resurrección, cuando Dios les hará saber el [gran] nivel de desvío que alcanzaron.
15. 15. ¡Oh, Gente del Libro! Les ha llegado un Mensajero enviado por Mí, cuya misión es traerles a la luz los preceptos más importantes que ocultaron de las escrituras, y facilitar muchos otros preceptos. Dios les ha enviado una luz y un Libro claro [el Corán],
16. 16. con el cual Dios guía a quienes buscan Su complacencia hacia los caminos de la salvación, los extrae por Su voluntad de las tinieblas hacia la luz, y los dirige por el camino recto.
17. 17. Son incrédulos quienes dicen: “Jesús hijo de María es Dios”. Diles: “¿Quién podría impedir que Dios exterminara al Mesías hijo de María, a su madre y a todo cuanto existe en la Tierra, si así lo quisiera?” A Dios pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, y todo lo que existe entre ambos. Dios crea lo que Le place, porque Él tiene poder sobre todas las cosas.
18. 18. Dicen judíos y cristianos: “Somos hijos de Dios y sus predilectos”. Diles: “Si así fuera, ¿por qué los castigará por los pecados que cometen? Ustedes son como el resto de la humanidad, seres creados por Él. Dios perdona a quien quiere y castiga a quien quiere. A Dios pertenece el reino de los cielos y de la tierra, y todo lo que existe entre ambos, y ante Él compareceremos [para que nos juzgue por nuestras acciones]”.
19. 19. ¡Oh, Gente del Libro! Luego de que pasara un tiempo desde el último Mensajero1, les ha llegado Mi Mensajero para aclararles la verdad, y que no puedan decir [el Día del Juicio Final]: “No se nos presentó nadie que nos albriciara [con el monoteísmo] y nos advirtiera [contra la idolatría]”. Pues ahora sí tienen quien les albricia y les advierte, porque Dios es sobre toda cosa Poderoso.
20. 20. [Reflexionen sobre] cuando Moisés dijo a su pueblo: “¡Oh, pueblo mío! Recuerden las bendiciones que Dios les concedió al hacer que surgieran entre ustedes Profetas y poderosos, y los bendijo con gracias que no concedió a nadie de sus contemporáneos.
22. 22. Respondieron: “¡Oh, Moisés! Allí hay gente poderosa, así que no entraremos hasta que ellos se marchen. Solo cuando abandonen la ciudad entraremos”.
23. 23. Dos hombres que tenían temor de Dios, que habían sido bendecidos [con una fe sólida], dijeron: “Ingresen sorpresivamente por la puerta, porque si lo hacen obtendrán la victoria. Pero encomiéndense solo a Dios, si es que de verdad son creyentes”.
26. 26. Dijo [Dios a Moisés]: “Les estará prohibida [la entrada en Tierra Santa]. Vagarán por la tierra durante cuarenta años. No te aflijas por la gente perversa”.
27. 27. [Oh, Mujámmad:] Cuéntales la auténtica historia de los hijos de Adán, cuando presentaron una ofrenda y le fue aceptada a uno y rechazada al otro. Dijo [Caín]: “Te mataré”. Dijo [Abel]: “Dios solo acepta las obras de los que obran con fe sincera.
29. 29. Prefiero que seas tú quien cargue con mis pecados y los tuyos, [y si me matas] serás de los moradores del Fuego, porque ese es el castigo para los que cometen esa injusticia”.
31. 31. Entonces Dios envió un cuervo para que escarbara la tierra y le mostrara cómo enterrar el cadáver de su hermano. Dijo [Caín]: “¡Ay de mí! ¿Acaso no soy capaz de hacer como este cuervo y enterrar el cadáver de mi hermano?” Y sintió un profundo arrepentimiento.
32. 32. Como consecuencia [de este asesinato], legislé para los Hijos de Israel que: “Quien tome una vida, excepto que sea como castigo por cometer un asesinato o sembrado la corrupción en la Tierra, es como si hubiera matado a toda la humanidad. Pero quien salva una vida es como si hubiera salvado a toda la humanidad”. Mis Mensajeros se presentaron ante ellos con pruebas claras [de la ley], pero muchos de ellos siguen cometiendo graves excesos en el mundo.
33. 33. El castigo para quienes hacen la guerra a [un pueblo que se gobierna por la ley de] Dios y Su Mensajero y siembran en la Tierra la corrupción, es que [luego de un juicio justo] se los condene a muerte, se los crucifique, se les ampute una mano y el pie del lado opuesto, o se los condene al exilio. Esto es para que sean denigrados en esta vida, y en la otra tendrán un castigo terrible.
36. 36. Los que niegan la verdad, aunque tuvieran todo cuanto existe en la Tierra y aún el doble para ofrecerlo como rescate y salvarse del castigo del Día de la Resurrección, no se les aceptará, y recibirán un castigo doloroso.
38. 38. Al ladrón y a la ladrona [luego de un juicio justo] córtenles la mano en compensación por su delito. Esta es una sentencia disuasoria dictada por Dios. Dios es Poderoso, Sabio.
40. 40. ¿Acaso no sabes que a Dios pertenece el reino de los cielos y de la Tierra? Castiga a quien quiere y perdona a quien quiere. Dios es sobre toda cosa Poderoso.
41. 41. ¡Oh, Mensajero! No te entristezcas por quienes se precipitan a negar la verdad, como quienes dicen: “Creemos”, pero sus corazones no creen. Entre los judíos hay quienes prestan oídos a cualquier falsedad que se diga, escuchan ávidamente a quienes ni siquiera estaban contigo [en tus reuniones]. Tergiversan el sentido de las palabras [reveladas] sacándolas de su contexto, y dicen: “Si se les dice así [acorde a su tergiversación] acéptenlo; caso contrario, rechácenlo”. A quien Dios pone a prueba con una tentación, no podrás hacer nada para salvarlo. Dios no ha querido purificar sus corazones1. Ellos serán denigrados en esta vida, y en la otra tendrán un castigo terrible.
42. 42. Prestan oídos a la mentira y se benefician vorazmente del soborno. Si se presentan ante ti [para que juzgues] sobre un pleito entre ellos, puedes juzgar o abstenerte. Si te abstienes no podrán perjudicarte en nada, pero si juzgas entre ellos, hazlo con equidad y justicia, porque Dios ama a los justos.
43. 43. ¿Y por qué necesitan pedirte a ti que juzgues entre ellos si tienen la Torá en la que se encuentra el juicio de Dios? Si tu veredicto no les agrada, lo rechazan [a pesar de que coincide con la Torá]; esos de verdad no son creyentes [en Dios ni en la Torá].
44. 44. He revelado la Torá, en la que hay guía y luz. Los Profetas entregados [a la voluntad de Dios] juzgaban con ella entre los judíos. Lo mismo hicieron los rabinos y juristas en cumplimiento de su misión de custodiar el Libro de Dios y ser testigos de él [en sus enseñanzas]. No teman a la gente sino que tengan temor de Mí. No vendan Mis preceptos por un precio vil. Quienes no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado [por considerarlo inferior], ésos son los verdaderos incrédulos1.
Notas
[1] Cita Ibn Kazir que Ibn Abbas dijo: “Quien niegue y rechace la ley de Dios deviene incrédulo, y quien la reconozca y acepte, pero no juzgue con ella en alguna ocasión, es un opresor perverso”.
45. 45. He prescrito en ella [la Torá, la justicia retributiva]: Vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente, y con las heridas una similar. Pero si la víctima perdona [que se aplique la pena al culpable] esto le servirá de expiación. Quienes no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado [por considerarlo inferior], ésos son los verdaderos ofensores.
46. 46. Hice que Jesús hijo de María siguiera [el ejemplo de los Profetas anteriores], en confirmación de la verdad había [sido revelada] en la Torá. A él le he revelado el Evangelio en el que hay guía y luz, como confirmación de la Torá, y como guía y exhortación para los que tienen temor de Dios y piedad.
47. 47. Que los seguidores del Evangelio juzguen según lo que Dios ha revelado en él, porque los que no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado, ésos son los verdaderos perversos.
48. 48. [Y a ti, ¡Oh, Mujámmad!] Te he revelado el Libro que contiene la verdad definitiva [el Corán], que corrobora los Libros revelados anteriormente y es juez de lo que es verdadero en ellos. Juzga conforme a lo que Dios ha revelado y no te sometas a sus deseos transgrediendo la Verdad que has recibido. A cada [comunidad religiosa] le he dado una legislación y una metodología [norma]. Si Dios hubiera querido, habría hecho de ustedes una sola comunidad, pero quiso probar su fe en lo que les reveló. Apresúrense a realizar obras de bien, porque todos comparecerán ante Dios, y Él les informará acerca de lo que discrepaban.
49. 49. Juzga entre ellos conforme a lo que Dios ha revelado, no te sometas a sus deseos y ten cuidado con ellos, no sea que te aparten con engaños de lo que Dios te ha revelado. Si ellos se rehúsan [a seguir lo que has dictaminado], sabe que Dios, a causa de sus pecados, quiere afligirlos. Pero muchas personas [a pesar de las advertencias] son perversas.
51. 51. ¡Oh, creyentes! No tomen a los judíos ni a los cristianos por aliados, porque ellos son aliados entre sí1. Quien les dé lealtad se convierte en uno de ellos. Dios no guía a un pueblo opresor.
Notas
[1] El término árabe awliyā’ (sing. walī) posee un campo semántico amplio y puede significar, según el contexto, “aliados”, “protectores”, “patronos” o “autoridades de lealtad”. En este versículo, los comentaristas clásicos han entendido mayoritariamente que la advertencia se refiere a determinados tipos de alianzas políticas, militares o de dependencia en materia de seguridad, en un contexto de conflicto y traición, y no a una prohibición general de convivencia, trato civil o relaciones sociales con judíos y cristianos. Esta interpretación se ve confirmada por otros pasajes coránicos que ordenan el trato justo y benevolente hacia quienes no combaten a los musulmanes por su fe (cf. 60:8), así como por la práctica histórica del propio Profeta. Por ello, leer este versículo como una negación absoluta de la cooperación o integración con otras comunidades religiosas, supone un recorte descontextualizado del sentido del texto.
52. 52. Verás que quienes tienen una enfermedad en sus corazones [la hipocresía] se apresuran buscando su complacencia1 y dicen: “Tenemos miedo de que nos sorprenda una derrota”. Pero puede que Dios les tenga deparada la victoria o algún otro decreto, y entonces tengan que arrepentirse de lo que pensaban.
53. 53. Los creyentes dirán entonces: “¿Son éstos quienes juraban solemnemente por Dios que estaban con nosotros [en el Islam]?” Sus obras habrán sido en vano y se contarán entre los fracasados.
54. 54. ¡Oh, creyentes! Si apostatan de su religión, Dios los reemplazará por otros a quienes amará y ellos Lo amarán, que serán compasivos con los creyentes, severos con los que niegan la verdad, y combatirán por la causa de Dios sin temor a los reproches. Esas son las cualidades de quienes Dios ha bendecido. Dios es Vasto, todo lo sabe.
55. 55. Sus únicos aliados deben ser Dios, Su Mensajero y los creyentes que hacen la oración prescrita, pagan el zakat y se inclinan [ante Dios en la oración].
57. 57. ¡Oh, creyentes! No tomen por aliados a quienes toman a burla y broma su religión, sean gente del Libro o de los que niegan la verdad. Tengan temor de Dios si es que son creyentes.
59. 59. Di: “¡Oh, Gente del Libro! ¿Acaso nos reprochan que creamos en Dios, en la revelación que nos fue enviada y lo que fue revelado anteriormente, o lo hacen solamente porque la mayoría de ustedes son perversos?”
60. 60. Di: “¿No quieren acaso que les informe quiénes tendrán peor retribución que éstos ante Dios? Son quienes maldijo Dios, los que incurrieron en Su ira, los que convirtió en monos y cerdos1, y los que adoran a los falsos dioses. Esos son los que se encuentran en una situación peor y son los más extraviados del camino recto.
64. 64. Estos judíos dijeron: “La mano de Dios está cerrada”1. Son sus manos las que se cerraron, y cayeron en la maldición de Dios por su blasfemia. Por el contrario, Sus dos manos están extendidas y dispensa [generosamente] según Su voluntad. Lo que te ha sido revelado por tu Señor acrecentará en muchos de ellos la arrogancia y la negación de la verdad. He previsto entre ellos la enemistad y el odio hasta el Día de la Resurrección. Siempre que enciendan el fuego de la guerra [contra ustedes], Dios lo apagará. Ellos se esfuerzan por sembrar la corrupción en la Tierra, pero Dios no ama a los que siembran la corrupción.
Notas
[1] Expresión árabe que indica la falta de generosidad.
66. 66. Si se hubieran atenido a la Torá, el Evangelio y lo [último] que les ha sido revelado por su Señor [el Corán], recibirían las bendiciones que caen del cielo y las que brotan de la tierra. Entre ellos hay quienes son moderados, pero la mayoría obra de forma perversa.
67. 67. ¡Oh, Mensajero! Comunica [completamente] lo que te ha sido revelado por tu Señor. Si no lo haces, no habrás hecho llegar Su Mensaje. Dios te protegerá de la gente [que intenta impedir que cumplas con tu misión]. Dios no guía a un pueblo que niega la verdad.
68. 68. Di: “¡Oh, Gente del Libro! No tendrán fundamento alguno mientras no se atengan a [la ley de] la Torá, el Evangelio1 y lo que les ha sido revelado por su Señor”. Lo que te ha sido revelado por tu Señor acrecentará en muchos de ellos la arrogancia y la negación a reconocer la verdad, pero no te aflijas por un pueblo que se niega a reconocer la verdad.
Notas
[1] Cuando el Corán menciona la Torá y el Evangelio, se refiere a las revelaciones originalmente entregadas a Moisés y a Jesús. No alude a los libros bíblicos tal como se fijaron siglos más tarde, ni a lo que hoy se conoce como Antiguo o Nuevo Testamento en su conjunto. En la Arabia del siglo VII, donde estos versículos fueron revelados, no existía un canon bíblico establecido como el actual. Por ello, las referencias coránicas a la Torá y el Evangelio no pueden ser interpretadas como una validación a los textos canónicos actuales.
69. 69. Los creyentes [en el Islam], los judíos, los sabeos1 y los cristianos, quienes crean en Dios [sin asociarle nada] y en el Día del Juicio y obren rectamente, no habrán de sentir temor ni tristeza.
Notas
[1] Los monoteístas que no siguen una religión determinada.
70. 70. Celebré un pacto solemne con los Hijos de Israel y les envié Mensajeros. Siempre que un Mensajero se presentaba ante ellos con algo que no les gustaba, lo desmentían o lo mataban.
71. 71. Creían que no les alcanzaría ninguna calamidad [por sus crímenes] y se volvieron ciegos y sordos [de corazón], luego Dios los perdonó, sin embargo, muchos de ellos reincidieron. Dios ve todo lo que hacen.
72. 72. Quienes dicen: “Dios y el Mesías hijo de María son una misma persona” niegan la verdad, porque el mismo Mesías dijo: “¡Oh, Hijos de Israel! Adoren solo a Dios, que es mi Señor y el suyo”1. A quien atribuya actos de adoración a otros además de Dios, Él le vedará el Paraíso y su morada será el Infierno. Los injustos no tendrán quién los socorra.
Notas
[1] Irónicamente, los cristianos encuentran esa enseñanza en las palabras mismas de Jesús, pero prefieren seguir la deformación que hicieron otras personas de esa creencia clara y evidente en el monoteísmo. En Marcos 12:28-31 dice: “Uno de los maestros de la ley se acercó y los oyó discutiendo. Al ver lo bien que Jesús les había contestado, le preguntó: —De todos los mandamientos, ¿cuál es el más importante? —El más importante es: ‘Oye, Israel. El Señor nuestro Dios, el Señor es uno —contestó Jesús. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’”.
73. 73. Quienes dicen: “Dios es una de las tres personas de la trinidad”, niegan la verdad, porque no hay más que una sola divinidad. Si no desisten de sus palabras, un castigo doloroso azotará a quienes se obstinan en negar la verdad.
75. 75. El Mesías hijo de María es solo un Mensajero, como los otros Mensajeros que le precedieron. Su madre fue una creyente devota. Ambos necesitaban alimentos [como el resto de los seres humanos]. Observa cómo les aclaré las evidencias, y cómo [a pesar de eso] rechazan la verdad.
77. 77. Di: “¡Oh, Gente del Libro! No se excedan en sus creencias tergiversando la verdad, y no sigan ideas personales de gentes que se desviaron en el pasado, que hicieron que muchos se extraviaran y se desviaran del camino recto.
78. 78. Los Hijos de Israel que se obstinaban en negar la verdad ya fueron maldecidos por David y por Jesús hijo de María, porque transgredían los límites de la ley y se rebelaban [contra Dios].
80. 80. Verás que muchos de ellos toman a los que rechazan la verdad por aliados. ¡Qué perverso es a lo que les indujo su ego! La ira de Dios cayó sobre ellos, y sufrirán eternamente en el castigo.
81. 81. Si realmente hubieran creído en Dios, en el Profeta y en lo que le fue revelado, no los hubieran tomado por aliados, pero muchos de ellos son perversos.