Jesús, hijo de María, rezó: “¡Oh Dios, [te imploro porque Tú eres] nuestro señor! Haz que descienda una mesa servida del cielo que sea para nosotros un acontecimiento festivo, tanto para los primeros como para los últimos [de nuestra nación], y un milagro proveniente de Ti. Concédenos Tu favor, pues Tú eres el mejor proveedor”.
El versículo 114 de la sura Al-Ma’ida (5:114), sura medinense, se encuentra en el yuz 7, en la página 127 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 114
Al-Mujtasar
Jesús u accedió al pedido de los apóstoles e invocó a Al-lah diciendo: “Señor, desciende sobre nosotros una mesa servida con manjares y haremos de este día una fiesta que celebraremos para agradecerte; haremos de ello el signo y la prueba irrefutable de Tu Unicidad y de la veracidad de mi misión profética. Concédenos un sustento que nos ayude a adorarte ya que Tú eres, Señor, el mejor de los sustentadores”.
Se refieren a las aleyas 114 a 120 de la sura Al-Ma’ida (página 127 del mushaf).
1. Al-lah dirige una advertencia explícita a todos aquellos que se obstinan en negarlo y oponerse a Él cuando Su existencia les fue claramente probada.
2. Estas aleyas disculpan al Mesías de los alegatos que le imputan los cristianos, y según los cuales él les habría afirmado ser hijo de Al-lah y reivindicado para sí señorío y carácter divino.
3. Al-lah someterá a interrogatorio a los más eminentes y nobles de los seres humanos, es decir, los mensajeros. ¿Qué decir entonces de aquellos que son inferiores a ellos?
4. Este pasaje subraya la importancia de la sinceridad: Al-lah hace elogio de las personas sinceras y recuerda hasta qué punto esta virtud les será útil el Día de la Resurrección.
Otras traducciones del versículo 114
Jesús, hijo de María, invocó a Al-lah diciendo: «¡Señor nuestro!, haz descender sobre nosotros una mesa servida del cielo que sea motivo de celebración, para el primero y último de nosotros, y una prueba de Tu poder (y de que aceptas mi súplica para que ellos acepten el mensaje que les transmito). Y concédenos de Tu provisión, pues Tú eres el mejor proveedor».
Jesús, hijo de María, invocó a Al-lah diciendo: “¡Señor nuestro!, haz descender sobre nosotros una mesa servida del cielo que sea motivo de celebración, para el primero y último de nosotros, y una prueba de Tu poder (y de que aceptas mi súplica para que ellos acepten el mensaje que les transmito). Y concédenos de Tu provisión, pues Tú eres el mejor proveedor”.
Dijo Jesús, hijo de María: «¡Alá, Señor nuestro! Haz que nos baje del cielo una mesa servida, que sea para nosotros, el primero como el último, motivo de regocijo y signo venido de Ti. ¡Provéenos del sustento necesario, Tú, Que eres el Mejor de los proveedores!».
Las raíces de las palabras del versículo 114
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
[En la tumba] el fuego los alcanzará por la mañana y por la tarde, pero el día que llegue la Hora [del Juicio, se les ordenará a los ángeles:] “Arreen al Faraón y sus seguidores al castigo más severo”.
Cuando los discípulos de Jesús dijeron: “¡Oh, Jesús hijo de María! ¿Tu Señor podría hacernos descender del cielo una mesa servida?” Dijo: “Tengan temor de Dios, si es que son verdaderos creyentes”.
Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: “¡Oh, hijos de Israel! Yo soy el Mensajero que Dios les ha enviado para corroborar la Torá y anunciar a un Mensajero que vendrá después de mí llamado Ahmad”. Pero cuando les mostró los milagros, dijeron [con incredulidad manifiesta]: “¡Esto es pura hechicería!”
¡Creyentes! Socorran [la religión de] Dios como lo hicieron los discípulos de Jesús, el hijo de María, cuando les dijo: “¿Quiénes me socorrerán en la causa de Dios?” Los discípulos respondieron: “Seremos los socorredores de [la religión de] Dios”. Pero un grupo de los Hijos de Israel creyó [en la profecía de Jesús] y otro grupo rechazó su Mensaje. Entonces di Mi apoyo a los creyentes y así vencieron a sus enemigos.