Apártate de quienes toman su vida y sus creencias a la ligera y se dedican a la diversión seducidos por los gozos transitorios de esta vida. Exhorta con el Corán para que comprendan que toda alma responderá por sus obras, y que nadie tendrá, fuera de Dios, protector ni intercesor. Y aunque ofrezcan toda clase de rescate [para salvarse del castigo] no se les aceptará. Esos serán quienes sufrirán las consecuencias por lo que cometieron, donde se les dará de beber un líquido hirviendo, y tendrán un castigo doloroso por haber negado la verdad.
El versículo 70 de la sura Al-An’am (6:70), sura mecana, se encuentra en el yuz 7, en la página 136 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 70
Al-Mujtasar
Apártate, Mensajero, de los idólatras que han hecho de su religión un juego y una distracción y que se mofan y burlan del Islam. La vida mundanal los ha engañado con sus placeres temporales. Profeta, aconseja a las personas con el Corán, para que ningún alma se entregue a la destrucción debido a las malas acciones que ha cometido. Si así lo hace, no habrá quien pueda ayudarla ni intercesor que pueda protegerla del castigo de Al-lah en el Día de la Resurrección. No se le aceptará rescate alguno que ofrezca para salvarse del castigo de Al-lah. Ellos son los que han sido entregados a su destrucción a causa de los pecados que cometieron. En el Día de la Resurrección recibirán una bebida hirviente y un castigo doloroso debido a su incredulidad.
Se refieren a las aleyas 69 a 73 de la sura Al-An’am (página 136 del mushaf).
1. No es responsabilidad del siervo de Al-lah pedir cuentas. Su deber es solo transmitir el mensaje y recordarlo.
2. Una de las evidencias del monoteísmo es que es indudable que, si algo no puede beneficiar o perjudicar, no merece ser adorado como dios.
Otras traducciones del versículo 70
Y deja a quienes toman su religión como juego o diversión y han sido seducidos por la vida mundanal. Y exhórtalos por medio del Corán para que nadie se exponga a la destrucción por las acciones que ha cometido, (pues) no tendrá fuera de Al-lah ni protector ni intercesor; y aunque ofreciera todo lo que pudiera para librarse del castigo, no le sería aceptado. Esos son quienes se han entregado a su propia destrucción por lo que cometieron. Tendrán agua hirviendo por bebida y un doloroso castigo por lo que negaban.
Y deja a quienes toman su religión como juego o diversión y han sido seducidos por la vida mundanal. Y exhórtalos por medio del Corán para que nadie se exponga a la destrucción por las acciones que ha cometido, (pues) no tendrá fuera de Al-lah ni protector ni intercesor; y aunque ofreciera todo lo que pudiera para librarse del castigo, no le sería aceptado. Esos son quienes se han entregado a su propia destrucción por lo que cometieron. Tendrán agua hirviendo por bebida y un doloroso castigo por lo que negaban.
¡Deja a quienes toman su religión a juego y distracción y a quienes ha engañado la vida de acá! ¡Amonéstales por su medio, no sea que alguien se pierda por razón de sus obras! No tendrá, fuera de Alá, amigo ni intercesor y, aunque ofrezca toda clase de compensaciones, no se le aceptarán. Ésos son los que se han perdido por razón de sus obras. Se les dará a beber agua muy caliente y tendrán un castigo doloroso por no haber creído.
Las raíces de las palabras del versículo 70
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Ese día saldrán [de las tumbas] y nada estará oculto a Dios. [Él preguntará:] “¿Quién es el soberano hoy?” [Y Él mismo responderá:] “Solo Dios, el Único, el Victorioso”.
¡Oh, creyentes! Den en caridad parte de los beneficios que les he otorgado antes de que llegue el día en el cual no se aceptará rescate, amistad ni intercesión. Los [verdaderos] injustos son los que rechazan la verdad.
A los que rechazaron la verdad y los tomó la muerte siendo aún incrédulos, aunque ofrecieran como rescate todo el oro que hubiera en la Tierra, no les será aceptado. Ellos recibirán un castigo doloroso y no tendrán quién pueda socorrerlos.
¡Señor nuestro! He establecido parte de mi descendencia en un valle árido de poca vegetación junto a Tu Casa Sagrada, para que, ¡Señor nuestro!, cumplan con la oración. Infunde en los corazones de la gente amor por mi descendencia, y provéelos de todo alimento para que sean agradecidos.
Ante Él deberán comparecer todos, pues la promesa de Dios es verdadera. Él es Quien origina la creación y luego la reproduce para retribuir con equidad a los creyentes que obraron rectamente. En cambio, los que se negaron a creer beberán agua hirviendo y recibirán un castigo doloroso por su incredulidad.