Diles: “Yo sigo la palabra que proviene de mi Señor, que ustedes desmienten. Lo que piden que suceda pronto1, no está en mis manos. La decisión pertenece solo a Dios. Él juzga con la verdad y es el mejor de los jueces”.
El versículo 57 de la sura Al-An’am (6:57), sura mecana, se encuentra en el yuz 7, en la página 134 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 57
Al-Mujtasar
Mensajero, diles a estos idólatras: “Mi apoyo está en una clara evidencia de mi Señor, no en deseos personales; sin embargo, ustedes la han desmentido. No controlo el castigo ni las señales extraordinarias que exigen y por las cuales tienen tanta prisa. Ellas solo están bajo el control de Al-lah. Solo a Al-lah Le pertenecen todas las decisiones, incluyendo lo que ustedes exigen. Él dice la verdad y actúa en consecuencia. Al-lah es el mejor entre los que deciden sobre lo que es falso y verdadero.
Se refieren a las aleyas 53 a 59 de la sura Al-An’am (página 134 del mushaf).
1. Al-lah hace que algunos de Sus siervos sean una prueba para los demás y, por lo tanto, difieren en sus niveles de sustento y en su incredulidad o fe. La incredulidad y la fe no están relacionadas con la abundancia de provisiones o la falta de ellas.
2. Una de las cualidades que debe tener el siervo de Al-lah es la de un rostro alegre, que trae alegría y felicidad a sus compañeros.
3. El divulgador del Islam debe evitar seguir sus pasiones en su creencia, metodología y conducta.
4. Solo Al-lah conoce lo oculto y Su conocimiento es vasto: Nada escapa de Él y nada se oculta de Él. Él lo registra todo, incluso los detalles más pequeños.
Otras traducciones del versículo 57
Diles: «Yo me baso en una clara prueba de mi Señor, pero vosotros la negáis. No está en mi poder lo que vosotros pedís con tanto apremio (el castigo). Al-lah es Quién os juzgará. Él dice la verdad y es el mejor juez».
Diles: “Yo me baso en una clara prueba de mi Señor, pero ustedes la niegan. No está en mi poder lo que ustedes piden con tanto apremio (el castigo). Al-lah es Quién los juzgará. Él dice la verdad y es el mejor juez”.
Di: «Me baso en una prueba clara venida de mi Señor y vosotros lo desmentís. Yo no tengo lo que pedís con tanto apremio. La decisión pertenece sólo a Alá: Él cuenta la verdad y Él es el Mejor en fallar».
Las raíces de las palabras del versículo 57
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Diles: “Si estuviera en mis manos acelerar lo que ustedes me piden, ya todo estaría juzgado entre ustedes y yo. Pero Dios conoce mejor que nadie quiénes son los injustos.
Dijo [Noé]: “¡Oh, pueblo mío! Piénsenlo bien, me he presentado ante ustedes con una prueba evidente de mi Señor, Quien me ha agraciado con Su misericordia, a la que ustedes se mantienen ciegos. ¿Acaso creen que vamos a imponerles aceptar [el Mensaje] cuando no están de acuerdo?
Dijo [Sálih]: “¡Oh, pueblo mío! Piénsenlo bien, ¿acaso no ven que poseo una prueba evidente de mi Señor y que me ha concedido una misericordia? ¿Quién me protegerá de Dios si Lo desobedezco? Lo que me ofrecen no es más que perdición para mí.
Dijo: “¡Oh, pueblo mío! Piénsenlo bien, si yo me baso en una prueba evidente de mi Señor y Él me ha proveído un sustento generoso. No iba a prohibir lo que considero lícito para mí mismo. Solo pretendo su bienestar en la medida que pueda, pero mi éxito depende de Dios; a Él me encomiendo y ante Él me arrepiento.
Los [ídolos] que adoran en lugar de Dios, no son sino nombres que ustedes y sus padres han elegido [para algunas piedras y estatuas], siendo que Dios no les reveló nada al respecto. El juicio solo pertenece a Dios, Quien ordenó que no adoren a nada ni nadie excepto a Él; esa es la religión verdadera, pero la mayoría de la gente lo ignora.
Dijo [Jacob]: “¡Hijos míos! No entren todos [a la ciudad] por la misma puerta, mejor ingresen por puertas diferentes, pero sepan que no puedo hacer nada contra el designio de Dios, pues Él es Quien decreta todos los asuntos. En Él he depositado mi confianza, y a Él deben encomendarse quienes en Él confían”.