¡Oh, creyentes! No cacen mientras estén consagrados a la peregrinación. Quien lo haga deliberadamente deberá compensarlo sacrificando una res de ganado equivalente a la que mató, la que será determinada por dos personas justas y será ofrendada [a Dios] ante la Ka‘bah [y repartida entre los necesitados], o deberá hacer una expiación alimentando a pobres o ayunando un plazo equivalente, para que sufra y comprenda las consecuencias de sus ofensas. Dios no les pedirá cuentas por lo que hayan hecho antes de descender la legislación. Pero quien reincida, sepa que Dios lo retribuirá con lo que se merece. Dios es Poderoso, Dueño de la retribución.
El versículo 95 de la sura Al-Ma’ida (5:95), sura medinense, se encuentra en el yuz 7, en la página 123 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 95
Al-Mujtasar
Creyentes, no cacen mientras estén en estado de sacralización durante la Peregrinación Menor o Mayor. Aquel de ustedes que deliberadamente cace debe compensar esta transgresión sacrificando un camello, una vaca, una oveja o una cabra equivalentes a la presa cazada. Dos personas cuya equidad sea reconocida entre los musulmanes deben determinar la equivalencia. La expiación así establecida debe ejecutarse de la misma forma que el sacrificio de una ofrenda: se debe enviar al animal a La Meca para que sea sacrificado en el Santuario o, en su defecto, dar el valor del animal en forma de alimento a los pobres que viven en el Santuario, a razón de media porción (sa’a) para cada pobre, o ayunar un día por cada medio sa’a de comida. Este castigo tiene por finalidad que el autor de la transgresión tome conciencia de la gravedad de su acto. Al-lah no tiene en cuenta lo que hicieron antes de que esta práctica fuera declarada ilícita. Sin embargo, aquel que de allí en adelante incurra en este pecado se expone al castigo divino. Al-lah es Fuerte y Poderoso; una de las expresiones de Su Poder es que puede castigar a aquel que Le desobedece si lo desea, ya que nada puede oponerse a Su decisión.
Se refieren a las aleyas 91 a 95 de la sura Al-Ma’ida (página 123 del mushaf).
1. No se incurre en pecado al realizar un acto que no se ha declarado ilícito o sobre el cual se ignora su prohibición.
2. Se menciona que es ilícito cazar para aquellos que están en estado de sacralización durante la Peregrinación Mayor o Menor, y se detalla la forma de expiación correspondiente por la presa cazada.
3. La ilegalidad de la caza constituye una prueba y permite distinguir a aquellos que obedecen de aquellos que desobedecen. La expiación tiene un carácter netamente disuasivo.
Otras traducciones del versículo 95
¡Oh, creyentes!, no cacéis cuando estéis en estado de consagración para la peregrinación. Y quien de vosotros lo haga de manera intencionada tendrá que compensarlo mediante el sacrificio de una pieza similar a la que cazó y llevarla a la Kaaba196 como ofrenda (a Al-lah), la cual deberá ser determinada por dos hombres justos de entre vosotros; o bien deberá alimentar a los pobres como expiación o ayunar un plazo equivalente para que tome conciencia de la gravedad de lo que ha cometido. Al-lah perdonará lo que se haya realizado en el pasado (antes de que la caza estuviese prohibida); pero, quien reincida será castigado por Al-lah en respuesta a su acción. Y Al-lah es Poderoso, capaz de castigar duramente (a quienes Le desobedecen).
Notas
[196] Aquí no debe entenderse literalmente al lado de la Kaaba, sino que por extensión se entiende toda el área del Haram que incluye la mayor parte de la ciudad de La Meca, ya que el sacrificio del animal puede hacerse en cualquier punto de esta zona.
¡Oh, creyentes!, no cacen cuando estén en estado de consagración para la peregrinación. Y quien de ustedes lo haga de manera intencionada tendrá que compensarlo mediante el sacrificio de una pieza similar a la que cazó y llevarla a la Kaaba196 como ofrenda (a Al-lah), la cual deberá ser determinada por dos hombres justos de entre ustedes; o bien deberá alimentar a los pobres como expiación o ayunar un plazo equivalente para que tome conciencia de la gravedad de lo que ha cometido. Al-lah perdonará lo que se haya realizado en el pasado (antes de que la caza estuviese prohibida); pero quien reincida será castigado por Al-lah en respuesta a su acción. Y Al-lah es Poderoso, capaz de castigar duramente (a quienes Lo desobedecen).
Notas
[196] Aquí no debe entenderse literalmente al lado de la Kaaba, sino que por extensión se entiende toda el área del Haram que incluye la mayor parte de la ciudad de La Meca, ya que el sacrificio del animal puede hacerse en cualquier punto de esta zona.
¡Creyentes! No matéis la caza mientras estéis sacralizados. Si uno de vosotros la mata deliberadamente, ofrecerá como víctima a la Caaba, en compensación, una res de su rebaño, equivalente a la caza que mató -a juicio de dos personas justas de entre vosotros-, o bien expiará dando de comer a los pobres o ayunando algo equivalente, para que guste la gravedad de su conducta. Alá perdona lo pasado, pero Alá se vengará del reincidente. Alá es poderoso, vengador.
Las raíces de las palabras del versículo 95
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Narró As-Saab Ibn Yazáma -Al-lah esté complacido con él-: “Le regalé al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- una zebra.”. Y cuando vio el gesto de mi cara, dijo: “Realmente sólo te la devolvemos porque estamos en estado sacro debido a la peregrinación”.
¡Oh, creyentes! No digan [al Mensajero de Dios]: “Rá‘ina”, sino [que digan]: “Undhurna”, y obedezcan [lo revelado]. Los que rechacen el mensaje recibirán un castigo doloroso.