El versículo 9 de la sura Al-Ma’ida (5:9), sura medinense, se encuentra en el yuz 6, en la página 108 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 9
Al-Mujtasar
Al-lah, que no falta a sus promesas, promete a aquellos que creen en Él y en Sus mensajeros, y realizan buenas obras, perdonar sus pecados y darles una inmensa recompensa que consiste en la entrada al Paraíso.
Se refieren a las aleyas 6 a 9 de la sura Al-Ma’ida (página 108 del mushaf).
1. La purificación consiste normalmente en la utilización de agua para realizar las abluciones, si se está en estado de impureza menor, o la realización del baño ritual, si se está en estado de impureza mayor.
2. En caso de que no haya disponibilidad de agua o de la imposibilidad de usarla a causa de una enfermedad o un frío intenso, está prescrito realizar abluciones secas para purificarse.
3. El pasaje subraya la importancia de ser justo y abstenerse de ser injusto, incluso con los adversarios o enemigos.
Otras traducciones del versículo 9
Al-lah ha prometido a quienes creen y obran rectamente que obtendrán Su perdón y una gran recompensa.
Al-lah ha prometido a quienes creen y obran rectamente que obtendrán Su perdón y una gran recompensa.
Alá ha prometido a quienes crean y obren bien perdón y una magnífica recompensa.
Las raíces de las palabras del versículo 9
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Mujámmad es el Mensajero de Dios. [Los creyentes] que están con él son severos con los que se niegan a creer, pero misericordiosos entre ellos. Los verás [rezando] inclinados y prosternados, anhelando alcanzar la misericordia de Dios y Su complacencia. En sus rostros se encuentran las huellas de la prosternación. Así fueron descritos en la Torá; mientras que en el Evangelio se los compara con una semilla que germina, brota, se fortalece, cobra grosor y se afirma en su tallo, causando alegría a los sembradores. Para que se indignen los que se niegan a creer. A los que crean y obren rectamente, Dios les ha prometido el perdón y una recompensa grandiosa.