¡Oh, creyentes! Recuerden las bendiciones que Dios les concedió cuando sus enemigos intentaron agredirlos pero Dios los protegió. Tengan temor de Dios, y que los creyentes solo se encomienden a Dios.
El versículo 11 de la sura Al-Ma’ida (5:11), sura medinense, se encuentra en el yuz 6, en la página 109 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 11
Al-Mujtasar
Creyentes, recuerden de corazón y de palabra los favores que Al-lah les ha otorgado cuando les brindó seguridad e infundió el miedo en los corazones de sus enemigos en el momento en que ellos se disponían a atacarlos para exterminarlos, pero Al-lah los alejó de ustedes y los protegió de ellos. Teman a Al-lah respetando Sus mandatos y absteniéndose de lo que Él ha prohibido. Que los creyentes se encomienden a Al-lah en la realización de sus asuntos religiosos y terrenales.
Se refieren a las aleyas 10 a 13 de la sura Al-Ma’ida (página 109 del mushaf).
1. Uno de los favores más importantes que Al-lah otorgó al Profeta r y a Sus Compañeros, es que los ha protegido y ha alejado de ellos el mal y el hostigamiento de los incrédulos.
2. La creencia en los mensajeros, la realización de la oración y el pago de la caridad legal de la forma requerida, conceden la aceptación de Al-lah y Su ayuda divina, la obtención de Su perdón y la entrada al Paraíso.
3. La violación de los pactos que imponen obedecer a los mensajeros conlleva el endurecimiento de los corazones.
4. Se denuncia el comportamiento de aquellos que alteran los libros divinos que Al-lah reveló.
Otras traducciones del versículo 11
¡Oh, creyentes!, recordad el favor de Al-lah sobre vosotros cuando unas gentes quisieron agrediros y Al-lah lo impidió180. Y temed a Al-lah; y en Él depositan su confianza los creyentes.
Notas
[180] Esta aleya hace referencia a un plan para matar al Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— que pudo tener por protagonista o bien a un beduino que tomó la espada del Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— para atacarlo, pero finalmente no lo hizo (ni fue castigado por Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—) o bien a una tribu de judíos que tramó arrojar una roca sobre su cabeza cuando se hallaba sentado bajo un muro. En ambas ocasiones, Al-lah protegió al Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—.
¡Oh, creyentes!, recuerden el favor de Al-lah sobre ustedes cuando unas personas quisieron agredirlos y Al-lah lo impidió180. Y teman a Al-lah; y en Él depositan su confianza los creyentes.
Notas
[180] Esta aleya hace referencia a un plan para matar al Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— que pudo tener por protagonista o bien a un beduino que tomó la espada del Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— para atacarlo, pero finalmente no lo hizo (ni fue castigado por Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—) o bien a una tribu de judíos que tramó arrojar una roca sobre su cabeza cuando se hallaba sentado bajo un muro. En ambas ocasiones, Al-lah protegió al Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—.
¡Creyentes! Recordad la gracia que Alá os dispensó cuando una gente habría preferido poneros las manos encima y Él se lo impidió. ¡Y temed a Alá! ¡Que los creyentes confíen en Alá!
Las raíces de las palabras del versículo 11
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