De los 112 versículos de la sura Al-Anbiya, 36 se parecen a otros versículos del Corán, a veces en todo salvo una palabra. Cada uno se compara palabra por palabra con sus parecidos, con las diferencias resaltadas, para no confundirlos al recitar de memoria.
No he enviado antes de ti sino a hombres que pertenecían a sus propias comunidades para que le transmitieran Mi revelación. ¿Por qué [quienes rechazan este mensaje] no viajan por el mundo y observan cómo fue que acabaron los pueblos de la antigüedad [que desmintieron a los Profetas]? La morada de la otra vida será mejor para quienes tienen temor de Dios. ¿Es que no van a reflexionar?
No envié en el pasado a ningún Mensajero, excepto que recibiera la misma revelación que tú: “Nada ni nadie merece ser adorado excepto Yo, ¡Adórenme solo a Mí!”
No he creado el cielo, la Tierra y todo cuanto hay entre ambos en vano. Eso es lo que creen los que rechazan la verdad, pero, ¡ay de los incrédulos! ¡Qué [castigo les aguarda en] el Infierno!
No he creado los cielos, la Tierra y cuanto hay entre ambos sino con un fin justo y verdadero. La Hora se aproxima, así que tú disculpa [a los que niegan el Mensaje] y trátalos de buena manera.
No creé los cielos y la Tierra y lo que hay entre ambos sino con la verdad y por un plazo determinado. Pero los que se niegan a creer rechazan las advertencias.
A Él pertenece cuanto existe en los cielos y en la Tierra, y quienes están junto a Él [los ángeles] no dejan, por soberbia, de adorarlo ni se cansan de hacerlo.
Si hubiese habido en los cielos y en la Tierra otras divinidades además de Dios, éstos se habrían destruido. ¡Glorificado sea Dios, Señor del Trono! Él está por encima de lo que Le atribuyen.
No envié en el pasado a ningún Mensajero, excepto que recibiera la misma revelación que tú: “Nada ni nadie merece ser adorado excepto Yo, ¡Adórenme solo a Mí!”
No he enviado antes de ti sino a hombres que pertenecían a sus propias comunidades para que le transmitieran Mi revelación. ¿Por qué [quienes rechazan este mensaje] no viajan por el mundo y observan cómo fue que acabaron los pueblos de la antigüedad [que desmintieron a los Profetas]? La morada de la otra vida será mejor para quienes tienen temor de Dios. ¿Es que no van a reflexionar?
[Algunos] dicen: “El Misericordioso ha tenido un hijo”. ¡Glorificado sea! Por el contrario, [los ángeles y los Profetas] son solo siervos distinguidos.
Dicen: “Dios ha tenido un hijo”. ¡Glorificado sea! Él es el Opulento, Le pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra. No tienen ninguna prueba de lo que inventan. ¿Acaso van a atribuir a Dios algo que no saben?
Cuando los que se niegan a creer te ven, se burlan de ti, y dicen: “Éste es quien desestima a nuestros ídolos”; sin embargo, son ellos los que, cuando es mencionado el Misericordioso, rechazan la verdad.
A ellos y a sus padres los dejé disfrutar muchas bondades y les otorgué una larga vida. ¿Acaso no ven que van perdiendo el control del territorio? ¿Pensaron que iban a ser los vencedores?
[A quienes se desviaron] los dejé disfrutar transitoriamente, y también a sus padres, hasta que les llegó la Verdad transmitida por un Mensajero elocuente,
[En realidad carecen de fundamento] y dicen: “Nosotros vimos a nuestros padres practicar una religión [en la que adoraban a los ídolos], y seguimos sus pasos imitándolos”.
Cuando se apartó de ellos y de cuanto adoraban en vez de Dios, lo agracié con [sus hijos] Isaac y [luego su nieto] Jacob, y a ambos los designé Profeta
Lo agracié con Isaac y Jacob, e hice surgir Profetas de su descendencia, a los cuales revelé Mis Libros. Le di [a Abraham] su recompensa en esta vida, y en la otra estará entre los justos.
Respondí su invocación y lo curé de sus enfermedades, y le di nueva descendencia, multiplicándola como misericordia de Mi parte y como recuerdo para los adoradores devotos.
Lo agracié con hijos [como los que tenía] y tantos más, como una misericordia mía, para que sea un recuerdo y motivo de reflexión para los dotados de intelecto.
[Recuerda] a aquella que conservó su virginidad, cuando infundí un espíritu Mío en ella. Así hice de ella y su hijo un signo [de Mi poder divino] para toda la humanidad.
Y también el ejemplo de María, hija de ‘Imrán, quien preservó su castidad; infundí en ella un espíritu Mío. Ella creyó en la veracidad de las Palabras de su Señor y en Sus Libros, y fue realmente una mujer devota.
Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Soy un hombre igual que ustedes, pero me fue revelado que su divinidad es una sola. Sigan el camino recto que Él ha establecido y pidan Su perdón”. ¡Ay de los idólatras,
Diles: “Yo no soy más que un hombre a quien se le ha revelado que solo deben adorar a Dios, su única divinidad. Quien anhele encontrarse con su Señor [y que Él esté complacido], que realice obras piadosas y que no adore a nadie más que a Él”.