19. 19. ¿Acaso quien reconoce que lo que te reveló tu Señor es la Verdad es igual al ciego [de corazón que no quiere ver]? Solo recapacitan los dotados de intelecto,
22. 22. que son perseverantes [en la adoración] anhelando el rostro de su Señor [y Su complacencia], que practican la oración prescrita, que hacen caridades con parte de lo que les he proveído, tanto en privado como en público, y si son maltratados responden con una buena actitud [sabiendo disculpar]; éstos obtendrán como recompensa una morada hermosa
23. 23. e ingresarán en los Jardines del Edén junto a quienes creyeron entre sus padres, cónyuges y descendientes. Luego, los ángeles ingresarán ante ellos por todas las puertas,
25. 25. Pero en cambio, quienes quebrantan el compromiso que asumieron con Dios, rompen los lazos familiares que Dios ordenó respetar y siembran la corrupción en la Tierra, serán maldecidos y merecerán la peor de las moradas1.
26. 26. Dios concede sustento abundante a quien quiere y se lo restringe a quien quiere. [Algunos] se regocijan con la vida mundanal, pero la vida mundanal comparada con la otra, no es sino un goce ilusorio.
27. 27. Dicen los que se niegan a creer: “¿Por qué no se le concede un milagro de su Señor [que así creeremos]?” Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Dios extravía a quien quiere, y guía hacia Él a quien se arrepiente”.
30. 30. Te he enviado a una comunidad que fue precedida por otras, para que les recites lo que te he revelado, pero ellos no creyeron en el Compasivo1. Diles: “Él es mi Señor, no hay otra divinidad salvo Dios, a Él me encomiendo y confío, y a Él he de retornar”.
Notas
[1] Este versículo fue revelado cuando los idólatras de Quraish negaron por soberbia el nombre “El Compasivo”, entonces Dios descendió el siguiente versículo: “Diles: “Ya sea que Lo invoquen diciendo: ¡Oh, Dios!, ¡Oh, Compasivo!, o cualquier otro nombre con el que Le invoquen, Él los oirá. Sepan que Él posee los nombres [y atributos] más sublimes.” (17:110). “El Compasivo” es uno de los nombres de Dios, y a su vez un atributo que describe su divinidad y perfección. En consecuencia, los idólatras no solo negaron la existencia de tal nombre, sino que también negaron su implicancia, es decir, el atributo divino que implica tal nombre. Quienes niegan que los nombres de Dios impliquen atributos de su Ser, caen en el mismo error que esos idólatras.
31. 31. Si existiera un libro revelado que pudiera mover las montañas, abrir la tierra o hacer hablar a los muertos, ése sería el Corán. Pero todos los asuntos dependen del decreto de Dios. ¿Acaso no saben los creyentes que si Dios quisiera guiaría a todas las personas? Los que se niegan a creer seguirán padeciendo calamidades que azotarán a su territorio y a sus alrededores por su incredulidad, hasta que les llegue el castigo que Dios les ha advertido. Dios no quebranta Sus promesas.
32. 32. También se burlaron de los Mensajeros que vinieron antes de ti, pero los toleré por un tiempo [dándoles la oportunidad de enmendarse, y como no lo hicieron], luego los aniquilé. ¡Qué terrible fue Mi castigo!
33. 33. ¿Es, acaso, Quien tiene a cada uno de los seres vivos bajo Su tutela suprema, [tratando a cada uno de ellos] según lo que merece, [comparable a cualquier otra cosa existente]? Pero a pesar de eso asocian a Dios [en la adoración]. Diles: “¡Mencionen [a los socios de Dios] si es que existen! ¿Acaso creen que van a informarle de algo que existe en la Tierra y que Él no sepa, o solo hablan sin sentido?” [El demonio] los hizo ver, a los que se negaron a creer, la idolatría como algo bueno, y [por eso] apartan a la gente del camino recto. Pero aquel a quien Dios extravía, nadie lo podrá guiar.
35. 35. La descripción del Paraíso que le fue prometido a los piadosos: En él correrán ríos, sus frutos no se agotarán jamás y su sombra será eterna. Esa será la recompensa de los temerosos de Dios, mientras que el castigo de los incrédulos será el Infierno.
36. 36. Aquellos a quienes concedí el Libro [el Corán] se regocijan con lo que te fue revelado [¡Oh, Mujámmad!], pero entre los aliados1 hay quienes negaron algunas partes [del Corán]. Diles: “Me ha sido ordenado adorar a Dios y no asociarle nada [en la adoración]; invito a [creer en] Él y ante Él compareceré”.
Notas
[1] Distintas tribus de incrédulos que se aliaron para combatir al Islam y los musulmanes.
37. 37. Así te he revelado el Corán en [idioma] árabe. Pero si tú sigues sus pasiones1 después de haberte llegado el conocimiento, no tendrás, fuera de Dios, defensor ni protector alguno.
Notas
[1] Las opiniones de los que se negaron a creer, dando la espalda a la revelación.
38. 38. He enviado a otros Mensajeros antes de ti, y les concedí esposas e hijos. Ningún Mensajero podría presentar un milagro salvo con el permiso de Dios. Cada asunto está registrado en un Libro.
39. 39. Dios anula o confirma [de Su Designio] lo que quiere. Él tiene en Su poder el Libro donde están registradas todas las cosas [la Tabla Protegida].
40. 40. [¡Oh, Mujámmad!] Puede que te haga ver parte de lo que les tengo reservado [a los incrédulos como castigo], o que te haga morir antes de ello1. Tú solo tienes el deber de transmitir el Mensaje, y ante Mí comparecerán.
Notas
[1] Pero ten la certeza de que el castigo les llegará tarde o temprano.
41. 41. ¿Acaso no vieron que Yo decreté que fueran perdiendo territorio a manos de los creyentes? Cuando Dios decide algo nadie lo puede impedir. Él es rápido en ajustar cuentas.
42. 42. En la antigüedad [los incrédulos] también se confabularon [contra los Mensajeros], pero Dios desbarató los planes de todos ellos. Él bien sabe lo que cada ser se propone realizar. Ya pronto sabrán los que se niegan a creer quiénes merecerán la morada última1.
43. 43. Dicen los que se niegan a creer: “Tú no eres un Mensajero”. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Es suficiente Dios como testigo [de mi veracidad] entre ustedes y yo, y también [son testigos de ello] quienes tienen conocimiento sobre los Libros revelados anteriormente1.
Notas
[1] Otros Libros que fueron revelados por Dios, como el Evangelio y la Torá.
1. 1. Álif. Lam. Ra’. Éste es el Libro que te he revelado para que saques a la gente de las tinieblas a la luz con el permiso de tu Señor, y los guíes hacia el sendero de Dios, el Poderoso, el Loable.
3. 3. Los que prefieren la vida mundanal a la próxima y desvían a la gente del camino de Dios, haciéndolo parecer tortuoso. Ellos son los que están en un extravío profundo.
4. 4. Todos los Mensajeros que envié hablaban el lenguaje de su pueblo para así transmitirles claramente el Mensaje. Pero Dios extravía a quien quiere y guía a quien quiere; Él es el Poderoso, el Sabio.
5. 5. Envié a Moisés con Mis signos [al Faraón y su pueblo, y le dije:] “Saca a tu pueblo de las tinieblas a la luz, y recuérdales las bendiciones que Dios les concedió”. En ello hay signos para quien es perseverante y agradecido.
6. 6. Moisés le dijo a su pueblo: “Recuerden las bendiciones de Dios para con ustedes cuando los salvó de las huestes del Faraón, quienes los sometían a castigos crueles, degollaban a sus hijos varones y dejaban con vida a sus hijas mujeres. Eso era una dura prueba de su Señor para ustedes”.
9. 9. ¿Acaso no les fue relatado lo que les aconteció a sus predecesores, al pueblo de Noé, ‘Ad, Zamud, y a todos aquellos que les sucedieron y que solo Dios conoce? Cuando sus Mensajeros se presentaron ante ellos con pruebas claras [de la verdad, los que se negaron a creer] se mordieron los dedos del odio [que sentían por ellos] y les dijeron: “Nosotros no creemos en el Mensaje que han traído, y tenemos una duda profunda sobre aquello a lo que nos convocan”.
10. 10. Sus Mensajeros les respondieron: “¿Acaso tienen dudas acerca de Dios, Creador de los cielos y de la Tierra? Él los convoca [a que Lo adoren] para que así les sean perdonados sus pecados y se les permita vivir hasta el plazo que se les ha prefijado”. Dijeron: “Son seres humanos igual que nosotros y solo quieren apartarnos de lo que adoraron nuestros padres; presenten una evidencia clara [de que son Mensajeros de Dios]”.
11. 11. Sus Mensajeros les dijeron: “Solo somos seres humanos como ustedes, pero Dios agracia [con la profecía] a quien quiere de Sus siervos. No nos es posible presentar un milagro excepto con el permiso de Dios. ¡Los creyentes deben encomendarse a Dios!
12. 12. Nosotros nos encomendamos a Dios, pues Él nos ha guiado por Su camino, y seremos pacientes ante sus hostilidades. A Dios se encomiendan quienes en Él confían”.
13. 13. Los que se negaron a creer dijeron a sus Mensajeros: “Si no vuelven a nuestra religión los expulsaremos de nuestra tierra”, pero Su Señor les reveló: “Exterminaré a los opresores,
18. 18. El ejemplo de las obras de quienes no creyeron en su Señor será como el de las cenizas expuestas al viento en un día tempestuoso: [El Día del Juicio] no encontrarán recompensa alguna por sus actos. Ésa será la ruina total.
19. 19. ¿Acaso no ves [¡Oh, Mujámmad!] que Dios creó los cielos y la Tierra con un fin justo y verdadero? Si quisiera los haría desaparecer y los reemplazaría por otros.
21. 21. [El Día de la Resurrección] saldrán de sus tumbas para comparecer ante Dios, y los más débiles dirán a los soberbios [líderes de la incredulidad]:“Nosotros fuimos sus seguidores [en la vida mundanal]. ¿Nos librarán ahora del castigo de Dios?” Dirán: “Si Dios nos hubiera guiado los habríamos conducido por el camino recto1. Lo mismo da que nos desesperemos o que tengamos paciencia; hoy no podremos escapar del castigo”.
Notas
[1] Esta respuesta evidencia cómo son incapaces de asumir su culpabilidad, y justifican su incredulidad argumentando que Dios no los guió. Esto evidencia que no es correcto excusarse en el Designio Divino para justificar las malas elecciones propias.
22. 22. Cuando todos hayan sido sentenciados, el demonio dirá: “La promesa que Dios les hizo era verdadera, en cambio yo les hice promesas que no cumplí. Yo solo tenía poder para seducirlos mediante susurros, pero fueron ustedes quienes me siguieron. No me culpen ahora, sino que repróchense a ustedes mismos. Yo no puedo socorrerlos en nada ni tampoco ustedes a mí, y hoy me desentiendo de que me hayan asociado [a Dios]”. Los opresores recibirán un castigo doloroso1.
Notas
[1] En la teología islámica, el demonio es una criatura más de Dios que será juzgado y castigado en el Infierno; y a diferencia de la teología cristiana el demonio no está a cargo del Infierno ni es su reino.
23. 23. En cambio, quienes hayan creído y obrado correctamente serán introducidos en jardines por donde corren ríos y donde morarán por toda la eternidad, con el permiso de Dios. El saludo allí será: ¡Salam [paz]!
24. 24. ¿Por qué no observas el siguiente ejemplo que te propone Dios?: Una palabra buena1 es como un árbol bondadoso cuya raíz está firme y sus ramas se extienden hacia el cielo,
Notas
[1] “Palabra buena” alude al testimonio del monoteísmo: nada ni nadie merece ser adorado salvo Dios.
27. 27. Dios afianza a los creyentes con la palabra firme en esta vida y en la otra1, y extravía a los que cometen injusticias. Dios hace lo que quiere.
Notas
[1] “Palabra firme” alude al testimonio de fe, ya que Dios fortalece a los creyentes para que lo comprendan, lo pronuncien y vivan según sus principios en esta vida; y los fortalece en el momento de la muerte para que lo puedan pronunciar y sean sus últimas palabras al abandonar este mundo, así como su respuesta correcta ante los ángeles que lo interrogarán sobre quién es su Señor.
30. 30. Porque Le atribuyeron a Dios iguales para desviar [a la gente] de Su camino. Diles [a ellos]: “Disfruten [en esta vida lo que puedan], porque su destino será el Infierno”.
31. 31. Diles a Mis siervos creyentes que cumplan con las oraciones prescritas y den en caridad parte de lo que les he proveído, tanto en privado como en público, antes de que llegue el día en el cual no habrá comercio ni amistad [que pueda alterar el juicio].
32. 32. Dios es Quien creó los cielos y la Tierra e hizo descender la lluvia del cielo con la que hace brotar los frutos para sustento de ustedes. Él es Quien puso a su servicio los barcos para que, con Su permiso, surquen el mar, y también puso a su servicio los ríos.
34. 34. Él les ha dado todo cuanto Le han pedido. Si intentaran contar las bendiciones de Dios no podrían enumerarlas. El ser humano es injusto y desagradecido.
35. 35. Y [recuerda, ¡Oh, Mujámmad!] cuando Abraham dijo: “¡Señor mío! Haz que esta ciudad1 sea un lugar seguro, y protégeme junto a mi descendencia de caer en la adoración de ídolos2.
Notas
[1] La ciudad de La Meca.
[2] َÍdolo (sanam صنم) es lo que está representado en una imagen; mientras que una deidad (uazan وثن ) puede ser cualquier cosa que sea adorada. Dijo el sabio Ibrahim At-Taimi: “¿Y quién podría sentirse seguro de la idolatría, si el Profeta Abraham no se sentía a salvo de ella?”
36. 36. ¡Señor mío! La adoración a los ídolos ha extraviado a muchas personas1. Todo aquel que me siga [en la fe monoteísta] será de los míos, pero quien me desobedezca [rechazando el Mensaje]… Tú eres Absolvedor, Misericordioso.
Notas
[1] El culto idolátrico a estatuas e ídolos ha estado presente tanto en tiempos pasados como en nuestros días. Los politeístas adoran a estas representaciones al pedirles por sus necesidades. Les suplican en momentos de dificultad y momentos de aflicción ofreciéndoles promesas y votos.
37. 37. ¡Señor nuestro! He establecido parte de mi descendencia en un valle árido de poca vegetación junto a Tu Casa Sagrada1, para que, ¡Señor nuestro!, cumplan con la oración. Infunde en los corazones de la gente amor por mi descendencia, y provéelos de todo alimento para que sean agradecidos.
42. 42. No pienses [¡Oh, Mujámmad!] que Dios está distraído de lo que hacen los opresores1. Él solo está tolerándolos hasta que llegue el día en el que sus miradas quedarán paralizadas2.
Notas
[1] No es que el Mensajero de Dios r pensara que Dios estaba distraído de lo que hacían los pecadores, sino que es una ironía para que escuchen aquellos que niegan la fe y sepan que, aunque no sean castigados en esta vida, llegará el día en que abandonarán este mundo y tendrán que enfrentarse con Dios y rendir cuentas por sus malas acciones e incredulidad.
[2] El Día del Juicio Final será un día terrible; sus miradas estarán fijas y estáticas, porque el horror se habrá apoderado de ellos, no parpadearán ni se moverán del susto.
44. 44. Advierte a la gente [¡Oh, Mujámmad!] sobre el día en que los azote el castigo, y los que cometían injusticias digan: “¡Señor nuestro! Toléranos un tiempo más [y retórnanos a la vida mundanal] para que respondamos a Tu llamado y sigamos a los Mensajeros”. [Pero se les responderá:] “¿Acaso no habían jurado antes que no serían resucitados?”
45. 45. Habitaron en los mismos territorios en que vivieron quienes [no creyeron y] fueron injustos consigo mismos [rechazando el Mensaje], y no creyeron a pesar de que se enteraron de cómo los aniquilé y de que les expuse muchos ejemplos para que reflexionaran.
52. 52. Éste [Corán] es un Mensaje para toda la humanidad, para advertirles [sobre el castigo] y para que sepan que Dios es uno. Que los dotados de intelecto reflexionen [en su contenido].