Aquellos a quienes concedí el Libro [el Corán] se regocijan con lo que te fue revelado [¡Oh, Mujámmad!], pero entre los aliados1 hay quienes negaron algunas partes [del Corán]. Diles: “Me ha sido ordenado adorar a Dios y no asociarle nada [en la adoración]; invito a [creer en] Él y ante Él compareceré”.
Notas
[1] Distintas tribus de incrédulos que se aliaron para combatir al Islam y los musulmanes.
El versículo 36 de la sura Ar-Ra’d (13:36), sura medinense, se encuentra en el yuz 13, en la página 254 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 36
Al-Mujtasar
Aquellos judíos a quienes concedimos la Torá y aquellos cristianos a quienes concedimos el Evangelio, se regocijan al escuchar lo que te ha sido revelado, Mensajero, porque coincide con lo que encuentran en sus libros. Pero algunos judíos y cristianos niegan partes de lo que te ha sido revelado porque no se ajusta a sus deseos, o los describe como quienes han alterado o distorsionado su propia religión. Diles, Mensajero: “Al-lah me ha ordenado que Lo adore solo a Él y que no asocie a ningún compañero junto con Él. A Él solo me encomiendo y a nadie más. Solo ante Él compareceré”. Esto es lo que se encuentra en la Torá y el Evangelio.
Se refieren a las aleyas 35 a 42 de la sura Ar-Ra’d (página 254 del mushaf).
1. Mediante la descripción de los ríos que fluyen y la provisión y sombra perpetuas se busca despertar el deseo de los creyentes por el Paraíso.
2. El peligro de seguir las pasiones y los deseos luego de recibir el conocimiento.
3. Los Mensajeros son seres humanos, quienes tienen esposas e hijos, y nuestro Profeta r no fue el primero ni el único.
Otras traducciones del versículo 36
(Quienes creen en la verdad de entre) los judíos y los cristianos se complacen en lo que te ha sido revelado (el Corán, porque ven que es una confirmación de lo que tenían en sus Escrituras). Y entre los grupos que se oponen a ti hay quienes rechazan parte de él. Diles (¡oh, Muhammad!): «Ciertamente, se me ha ordenado adorar solo a Al-lah y a nadie más. A Él dirijo mis súplicas y a Él es mi retorno (el Día de la Resurrección)».
(Quienes creen en la verdad de entre) los judíos y los cristianos se complacen en lo que te ha sido revelado (el Corán, porque ven que es una confirmación de lo que tenían en sus Escrituras). Y entre los grupos que se oponen a ti hay quienes rechazan parte de él. Diles (¡oh, Muhammad!): “Ciertamente, se me ha ordenado adorar solo a Al-lah y a nadie más. A Él dirijo mis súplicas y a Él es mi retorno (el Día de la Resurrección)”.
Aquéllos a quienes dimos la Escritura, se alegran de lo que se te ha revelado. En los grupos, en cambio, hay quienes rechazan una parte. Di: «He recibido sólo la orden de servir a Alá y de no asociarle. Llamo a Él y a Él vuelvo».
Las raíces de las palabras del versículo 36
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Aquellos a quienes he confiado el Libro, si fueran consecuentes con la versión original del mismo, habrían creído [en el Corán]. Pero quienes lo nieguen, ellos serán los perdedores.
Diles: “Crean o no crean en él [es su responsabilidad]”. Quienes fueron agraciados con el conocimiento de las revelaciones anteriores, cuando escuchan la recitación del Corán se prosternan ante Dios. …
Entre la Gente del Libro hay quienes creen en Dios y en lo que ha sido revelado a ustedes y a ellos. Son humildes ante Dios, y no venden la palabra de Dios a vil precio. Ellos serán recompensados por su Señor. Dios es rápido en ajustar cuentas.
Luego se dirigió al cielo, el cual era humo, y les dijo al cielo y a la Tierra: ‘¿Vendrán a mí de buen grado o por la fuerza?’ Respondieron: ‘Iremos a Ti de buen grado’.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
[Diles, oh, Mujámmad:] “Me ha sido ordenado adorar al Señor de esta ciudad [La Meca], a la que ha declarado sagrada; el Señor de todas las cosas. Me ha sido ordenado ser de los musulmanes [que someten a Dios su voluntad].