La sura An-Nisa es una de las siete largas suras dadas al Profeta ﷺ en lugar de la Torá, y él ﷺ dijo: «Quien aprende las siete primeras suras del Corán es un sabio». La recitaba en la oración nocturna junto con Al-Baqara y Al ’Imran. Sura de los preceptos y de la herencia, expone muchos pecados mayores y contiene aleyas de esperanza que Ibn Mas’ud prefería al mundo entero.
Hudaifa rezó una noche con el Profeta ﷺ, que recitó pausadamente Al-Baqara, luego An-Nisa y luego Al ’Imran; y Aisha narró que él pasaba noches enteras con Al-Baqara, Al ’Imran y An-Nisa, invocando ante las aleyas de buena nueva y refugiándose en Allah ante las de advertencia.
Es una de las siete largas suras dadas al Profeta ﷺ en lugar de la Torá, y él ﷺ dijo: «Quien aprende las siete primeras suras del Corán es un sabio (habr)».
Umar ibn al-Jattab decía: «Aprended las suras Al-Baqara, An-Nisa, Al-Ma’ida, Al-Hayy y An-Nur, pues contienen los preceptos obligatorios». An-Nisa destaca en especial por las aleyas que regulan la herencia.
Preguntado por los pecados mayores, Ibn Mas’ud respondió: lo que hay entre el comienzo de An-Nisa y la aleya treinta; después Allah promete a quien los evite: «Si evitáis los pecados mayores que se os prohíben, borraremos vuestras faltas y os haremos entrar en un lugar honorable».
Ibn Mas’ud decía: «En An-Nisa hay cinco aleyas que no cambiaría por el mundo y cuanto contiene», entre ellas: «Allah no perdona que se Le asocie nada, pero perdona lo que es menos que eso a quien quiere». Qatada narró de Ibn Abbas que ocho de sus aleyas son mejores para esta comunidad que todo aquello sobre lo que sale y se pone el sol.
El Profeta ﷺ la escuchó y lloró
El Profeta ﷺ pidió a Abdullah ibn Mas’ud que le recitara el Corán; le recitó An-Nisa hasta «¿Cómo será cuando traigamos de cada comunidad un testigo y te traigamos a ti como testigo contra estos?»; al levantar la cabeza vio que los ojos del Profeta ﷺ derramaban lágrimas.
Cuándo recitarla
En la oración nocturna, como el Profeta ﷺ que la recitaba junto con Al-Baqara y Al ’Imran, según el hadiz de Hudaifa narrado por Muslim
Los hadices sobre sus virtudes
Texto árabe, traducción, referencia y grado de autenticidad de cada hadiz.
صليت مع النبي ﷺ ذات ليلة، فافتتح البقرة، فقلت: يركع عند المائة ثم مضى، فقلت: يصلي بها في ركعة فمضى، فقلت: يركع بها، ثم افتتح النساء فقرأها، ثم افتتح آل عمران فقرأها، يقرأ مترسلًا …
«Recé una noche con el Profeta ﷺ. Comenzó Al-Baqara; pensé: se inclinará a las cien aleyas, pero continuó; pensé: la recitará en una rak’a, pero continuó; luego comenzó An-Nisa y la recitó, y después Al ’Imran y la recitó, leyendo pausadamente…».
كان رسول اللّه ﷺ يقوم الليلة التمام فيقرأ سورة البقرة، وسورة آل عمران، وسورة النساء، لا يمر بآية فيها استبشار إلا دعا اللّه عز وجل ورغب، ولا يمر بآية فيها تخويف إلا دعا الله عز وجل واستعاذ
El Mensajero de Allah ﷺ pasaba la noche entera en oración recitando Al-Baqara, Al ’Imran y An-Nisa; no pasaba por una aleya de buena nueva sin invocar a Allah con esperanza, ni por una aleya de advertencia sin invocar a Allah y refugiarse en Él.
من أخذ السبع الأول من القرآن فهو حبر
«Quien aprende las siete primeras suras del Corán es un sabio (habr)».
«Se me dieron las siete largas en lugar de la Torá, las Mi’un en lugar de los Salmos, las Mazani en lugar del Evangelio, y fui favorecido con el Mufassal».
ما بين أول سورة النساء إلى رأس الثلاثين
Preguntado por los pecados mayores, Ibn Mas’ud respondió: «Lo que hay entre el comienzo de la sura An-Nisa y la aleya treinta».
تعلموا سورة البقرة، وسورة النساء، وسورة المائدة، وسورة الحج، وسورة النور؛ فإن فيهن الفرائض
«Aprended las suras Al-Baqara, An-Nisa, Al-Ma’ida, Al-Hayy y An-Nur, pues contienen los preceptos obligatorios».
Relatos difundidos pero no establecidos
La frase atribuida a Umar, «Quien recite Al-Baqara, Al ’Imran y An-Nisa en una noche queda inscrito entre los devotos», tiene una cadena débil: pasa por Waqqa’ ibn Iyas, poco firme, y Sa’id ibn Yubair no conoció a Umar. Lo establecido basta.
من قرأ البقرة وآل عمران والنساء في ليلة كتب من القانتين
«Quien recite Al-Baqara, Al ’Imran y An-Nisa en una noche queda inscrito entre los devotos (al-qanitin)».
De qué trata la sura
El temor de Allah, la bondad con los huérfanos y las mujeres, y el respeto de sus derechos
El sistema de herencia y el reparto justo de los bienes
Las relaciones entre esposos, las normas de la familia y los derechos de los parientes
Los fundamentos del gobierno en el islam: justicia, lealtad y obediencia a Allah, a Su Mensajero y a quienes tienen autoridad
La exhortación a esforzarse en la senda de Allah, la emigración y la oración en tiempo de peligro
La revelación de la naturaleza de los hipócritas y la advertencia contra su maldad
La discusión con la gente del Libro y la refutación de sus palabras sobre ’Isa
La protección de la vida, las normas del homicidio involuntario y la protección de los bienes
Objetivo principal: Organizar la sociedad musulmana y sus relaciones, proteger los derechos, animar al esfuerzo en la senda de Allah y refutar la pretensión de que el Mesías fue matado.
Presentación de la sura An-Nisa
An-Nisa es una sura de Medina, la 4.ª en el orden del Corán y la más larga de las suras de Medina después de Al-Baqara; se reveló después de Al-Mumtahana. Su origen medinés lo apoya la frase de Aisha narrada por Al-Bujari: «Al-Baqara y An-Nisa solo se revelaron estando yo junto al Mensajero de Allah ﷺ». Debe su nombre a sus numerosas normas sobre las mujeres, y se la llama «la sura mayor de las Mujeres», para distinguirla de At-Talaq, «la menor».