De los 110 versículos de la sura Al-Kahf, 26 se parecen a otros versículos del Corán, a veces en todo salvo una palabra. Cada uno se compara palabra por palabra con sus parecidos, con las diferencias resaltadas, para no confundirlos al recitar de memoria.
un Libro justo para advertir [a los que rechazan el Mensaje] de Su castigo severo, y para albriciar a los creyentes que obran rectamente que recibirán una hermosa recompensa
[Algunos] dicen: “El Misericordioso ha tenido un hijo”. ¡Glorificado sea! Por el contrario, [los ángeles y los Profetas] son solo siervos distinguidos.
Dicen: “Dios ha tenido un hijo”. ¡Glorificado sea! Él es el Opulento, Le pertenece cuanto hay en los cielos y en la Tierra. No tienen ninguna prueba de lo que inventan. ¿Acaso van a atribuir a Dios algo que no saben?
Nuestro pueblo adora fuera de Él falsas deidades. ¿Por qué no presentan un fundamento válido para hacerlo? ¿Acaso hay alguien más injusto que quien inventa una mentira y la atribuye a Dios?”
Ellos alcanzarán los Jardines del Edén por donde corren ríos. Serán engalanados con brazaletes de oro, vestidos con prendas verdes de seda y brocado. Estarán recostados sobre sofás. ¡Qué placentera recompensa y qué hermoso lugar de descanso!
Si lo agracio con Mi misericordia después de que sufriera una desgracia, dice: “Esto es lo que me merecía, y no creo que la Hora del Juicio llegue jamás; pero si compareciera ante mi Señor, seguro que Él me concedería lo más bello que existe”. Pero ya les informaré a los que se negaron a creer todo lo que hicieron, y los haré sufrir un castigo terrible.
Los bienes materiales y los hijos son parte de los encantos de la vida mundanal, [que éstos no los hagan olvidar de lo que Dios ha ordenado. Utilicen bien sus riquezas y eduquen correctamente a sus hijos,] pues las obras que a Dios Le complacen son las que perduran y tienen gran recompensa.
[Recuerda] cuando dije a los ángeles: “Hagan una reverencia ante Adán”. La hicieron, excepto Iblís, que era un yinn, y desobedeció la orden de su Señor. ¿Acaso lo toman a él y a sus descendientes como protectores en vez de tomarme a Mí, a pesar de que son sus enemigos? ¡Qué pésimo sustituto eligen los que cometen la injusticia [de la incredulidad en Dios]!
Pero cuando dije a los ángeles: “¡Prostérnense ante Adán!” Todos se prosternaron excepto Iblís, que se negó y fue soberbio, y se convirtió en uno de los incrédulos.
[Recuerda] cuando les dije a los ángeles: “Hagan una reverencia ante Adán”. Todos hicieron la reverencia, excepto Iblís que dijo: “¿Acaso voy a hacer una reverencia ante quien has creado de barro?”
Creé [al ser humano] y le di forma [armoniosa]. Luego dije a los ángeles: “¡Hagan una reverencia ante Adán!” Todos se prosternaron excepto el demonio, que se negó a obedecer.
Nada impide a la gente creer o pedir a su Señor el perdón por sus pecados cuando les llega la guía, excepto [su reclamo desafiante de] que el castigo de los pueblos [perversos] de la antigüedad les sobrevenga [también] a ellos, o que les sobrevenga el castigo ante sus ojos.
Lo que impidió que creyera la gente cuando se les presentaron los Mensajeros con la guía fue la misma retórica: [Decían] “¿No encontró Dios nada mejor que enviar a un ser humano como Mensajero?”
Envié a los Mensajeros como albriciadores y advertidores. Los que se niegan a creer discuten con argumentos falsos para refutar la Verdad y se burlan de Mis versículos y advertencias.
Acaso hay alguien más injusto que quien habiéndosele expuesto los signos de su Señor, los niega y se olvida de lo que han hecho sus manos? He cubierto sus corazones y ensordecido sus oídos para que no lo entiendan [al Corán]. Aunque los invites a seguir la guía, si siguen así, no se encaminarán jamás.
¿Acaso hay alguien más injusto que aquel que después de que se le recitan los versículos de Dios se aparta de ellos? He de retribuir a los pecadores con lo que merecen.
[Como respuesta a su rechazo] coloqué un velo sobre sus corazones y tapé sus oídos, para que no pudieran comprender [el Mensaje]. Cuando mencionas en el Corán que tu Señor es la única divinidad [con derecho a ser adorada], te dan la espalda disgustados.
Son quienes no creen en los signos de su Señor ni que comparecerán ante Él. Sus obras habrán sido en vano y en el Día de la Resurrección no tendrán nada que pese en la balanza.
Diles: “Yo no soy más que un hombre a quien se le ha revelado que solo deben adorar a Dios, su única divinidad. Quien anhele encontrarse con su Señor [y que Él esté complacido], que realice obras piadosas y que no adore a nadie más que a Él”.
Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Soy un hombre igual que ustedes, pero me fue revelado que su divinidad es una sola. Sigan el camino recto que Él ha establecido y pidan Su perdón”. ¡Ay de los idólatras,