El versículo 30 de la sura Al-Kahf (18:30), sura mecana, se encuentra en el yuz 15, en la página 297 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 30
Al-Mujtasar
Aquellos que crean en Al-lah y obren rectamente tendrán éxito y recibirán una gran recompensa. No dejo que la recompensa de los que hacen el bien se pierda. Por el contrario, les doy su recompensa en su totalidad sin ninguna reducción.
Se refieren a las aleyas 28 a 34 de la sura Al-Kahf (página 297 del mushaf).
1. El honor de estar en compañía de buenas personas y ejercer el autocontrol para estar en su compañía y relacionarse con ellos, incluso si son pobres, porque estar en su compañía conlleva innumerables beneficios.
2. El Islam es una religión de igualdad. No hay diferencia en la ley entre una persona de alto rango y una de bajo nivel, ricos y pobres, así como entre un líder y sus seguidores.
3. Dos principios para la recompensa y la base de la salvación: Fe y buenas acciones, porque Al-lah basó la recompensa en este mundo y la vida futura en estos dos principios.
Otras traducciones del versículo 30
Ciertamente, no dejaremos sin una buena recompensa a quienes crean y obren rectamente.
Ciertamente, no dejaremos sin una buena recompensa a quienes crean y obren rectamente.
Quienes, en cambio, crean y obren bien... No dejaremos de remunerar a quienes se conduzcan bien.
Las raíces de las palabras del versículo 30
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Narró Abu Said Al Judri -la paz sea con él-: salieron dos hombres de viaje, cuando llego la hora de la oración no tenían agua, así que se purificaron con tierra limpia (albulión seca) e hicieron la oración, después encontraron agua cuando aún era el tiempo del rezo así que uno de ellos hizo el wudu…
El Faraón convocó a su pueblo diciendo: “¡Oh, pueblo mío! ¿Acaso no me pertenece el reino de Egipto, con estos ríos que corren bajo mi palacio? ¿Acaso no ven [mi poderío]?
Dios hará entrar en jardines por donde corren ríos a los creyentes que hayan obrado rectamente. Serán engalanados con pulseras de oro y perlas, y serán vestidos con seda.
Diles: “La Verdad proviene de su Señor. Quien quiera que crea, y quien no quiera que no lo haga”. Pero sepan que tengo preparado para los que cometen injusticias un fuego que los rodeará. Cuando sofocados pidan de beber, se les verterá un líquido como el metal fundido que les quemará el rostro. ¡Qué pésima bebida y qué horrible morada!
Los creyentes que obran correctamente, cumplen la oración prescrita y pagan el zakat, serán recompensados por su Señor, y no habrán de sentir temor ni tristeza.