La palabra tal como se recita en el Corán: Mahmoud Khalil Al-Hussary, Al-Hujurat 49:7.
Iman en el islam
La palabra aparece cuarenta y cinco veces en el Corán, que dice: «Allah os ha hecho amar la fe y la ha embellecido en vuestros corazones» (49:7). Preguntado por Yibril, el Profeta ﷺ la definió: «Que creas en Allah, en Sus ángeles, Sus Libros, Sus mensajeros, en el Último Día, y que creas en el destino, bueno o malo» (Muslim 8).
Significado del nombre Iman
Iman es el nombre verbal de amana, «creer, confiar», de la raíz ʾ-m-n de la seguridad y la fidelidad (amn, amana): creer es ponerse a salvo confiando en Allah. Para los sabios sunníes, la fe es convicción del corazón, palabra de la lengua y obra de los miembros. Nombre femenino muy extendido.
Sepan que entre ustedes está el Mensajero de Dios, y que si los obedeciera en la mayoría de los asuntos habrían caído en la perdición. Dios les ha infundido el amor por la fe, embelleciéndola en sus corazones, y los hizo aborrecer la incredulidad, la corrupción y la desobediencia. ¡Esos son los bien guiados!
Los beduinos dicen: “Somos creyentes”. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Todavía no son verdaderos creyentes. Mejor digan que han aceptado el Islam, pues la fe no ha ingresado completamente en sus corazones. Sepan que si obedecen a Dios y a Su Mensajero, sus obras no habrán sido en vano [y serán recompensados por ellas]; Dios es Absolvedor, Misericordioso”.
¡Señor nuestro! Hemos oído a quien convocaba a la fe, diciendo: ‘Crean en su Señor’, y creímos. ¡Señor nuestro! Perdona nuestros pecados, borra nuestras malas acciones y, al morir, reúnenos con los piadosos.
Y [recuerden] cuando celebré con ustedes el pacto y levanté el monte encima suyo [y dije]: “Aférrense con fuerza a lo que les he dado y obedezcan”. Dijeron: “Oímos, pero desobedecemos”. Y como castigo por haber negado la verdad, sus corazones quedaron embebidos de amor por el becerro [de oro]. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Qué pésimo es lo que su fe les ordena hacer, ¡si en verdad fueran creyentes!”
"Un día, cuando estábamos sentados con el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— se presentó un hombre con unas vestiduras muy blancas y cabellos intensamente negros al que no se le veían señales de haber viajado y que ninguno de nosotros conocía. Se sentó frente al…