¿Cómo habría Dios de guiar a quienes abandonan la fe luego de ser creyentes, siendo que fueron testigos de la veracidad del Mensajero y vieron las evidencias? Dios no guía a los injustos.
El versículo 86 de la sura Al Imran (3:86), sura medinense, se encuentra en el yuz 3, en la página 61 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 71 recitadores.
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Tafsir del versículo 86
Al-Mujtasar
¿Cómo habría Al-lah de facilitarles la fe en Él y en Su Mensajero a personas que descreyeron luego de haber creído en Al-lah, atestiguaron que el mensaje que traía el mensajero Mujámmad r era verdad, y recibieron las pruebas evidentes de ello? Al-lah no facilita las cosas a las personas injustas que prefieren el extravío a la guía.
Se refieren a las aleyas 84 a 91 de la sura Al Imran (página 61 del mushaf).
1. Es obligación creer en todos los profetas enviados por Al-lah, así como todo lo que les ha sido revelado, sin hacer diferencias entre ellos.
2. Después del envío del profeta Mujámmad r, Al-lah no acepta ninguna otra religión que no sea el Islam que él ha predicado.
3. Aquel que insista en permanecer en el extravío, Al-lah lo castigará al no facilitarle el arrepentimiento y la guía.
4. El arrepentimiento es posible siempre que el siervo no esté agonizando o que no haya comenzado el fin del mundo. Después, su arrepentimiento no será ya aceptado.
5. El ser humano solo puede salvarse del castigo del Fuego del Día de la Resurrección realizando buenas obras. En cuanto a sus riquezas, pueden valer el peso de la Tierra en oro, y no le serán de ninguna utilidad.
Otras traducciones del versículo 86
¿Cómo puede Al-lah guiar a un pueblo que ha rechazado la verdad después de haber creído en ella y que había dado fe sobre la veracidad del Mensajero (Muhammad) tras haber recibido pruebas evidentes? Y Al-lah no guía a los injustos que rechazan la verdad.
¿Cómo puede Al-lah guiar a un pueblo que ha rechazado la verdad después de haber creído en ella y que había dado fe sobre la veracidad del Mensajero (Muhammad) tras haber recibido pruebas evidentes? Y Al-lah no guía a los injustos que rechazan la verdad.
¿Cómo va Alá a dirigir a un pueblo que ha dejado de creer después de haber creído, de haber sido testigo de la veracidad del Enviado y de haber recibido las pruebas claras? Alá no dirige al pueblo impío.
Las raíces de las palabras del versículo 86
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
¿Acaso no has reparado en quien discutió con Abraham acerca de su Señor valiéndose del reinado que Dios le había concedido? Dijo Abraham: “Mi Señor es Quien da la vida y da la muerte”. Le replicó: “Yo también doy la vida y la muerte”. Dijo Abraham: “Dios hace que el Sol salga por el oriente, haz tú que salga por el occidente”. Entonces, el que había rechazado la verdad quedó confundido, porque Dios no guía a los injustos.
[¡Oh, incrédulos!] ¿Acaso creen que quienes proveen agua a los peregrinos y quienes se encargan del cuidado de la Mezquita Sagrada son equiparables a aquellos que creen en Dios, en el Día del Juicio y luchan por la causa de Dios? Sepan que no pueden equipararse ante Dios. Dios no guía a los opresores.
¿Acaso no es mejor quien construye sobre la base de la piedad y la complacencia de Dios que quien construye sobre un acantilado arenoso a punto de desplomarse, que pronto precipitará a sus constructores al Infierno? Dios no guía a los opresores.
Aquellos a quienes les fue confiada la Torá, pero no practicaron [sus principios], se asemejan al asno que lleva una carga de libros. ¡Qué pésimo es el ejemplo de aquellos que desmienten las enseñanzas de Dios! Dios no guía a los injustos.
¡Oh, creyentes! No malogren sus caridades haciendo alarde de ellas u ofendiendo, como aquel que contribuye para que la gente lo vea, pero [en realidad] no cree en Dios ni en el Día del Juicio Final. Su ejemplo es como el de una roca cubierta de tierra, a la cual le cae un aguacero que la deja al descubierto. Esas personas no obtendrán recompensa alguna por sus [buenas] obras, porque Dios no guía a la gente que se niega a reconocer la verdad.