La sura An-Nas es una de las dos Mu’awwidhat de las que el Profeta ﷺ dijo que nunca se habían visto aleyas semejantes, y dijo a Uqba: «No recitarás nada más elocuente ante Allah». Nadie ha pedido ni buscado refugio con nada parecido; el Profeta ﷺ se protegía con ellas dejando todo lo demás, y se recita mañana y tarde, tras las oraciones y al acostarse.
El Profeta ﷺ dijo de Al-Falaq y An-Nas: «¿No has visto las aleyas reveladas esta noche, cuyo semejante jamás se ha visto?». Buscaba refugio de los genios y del mal de ojo hasta que se revelaron; entonces las adoptó y dejó todo lo demás.
El Profeta ﷺ dijo a Uqba ibn Amir: «No recitarás nada más elocuente ante Allah que “Di: Me refugio en el Señor de los hombres”», y de las dos Mu’awwidhat: «Nadie ha pedido ni buscado refugio con nada semejante».
El Profeta ﷺ enseñó las dos Mu’awwidhat a Uqba, las recitó en la oración y le ordenó recitarlas cada vez que durmiera y se levantara; también dijo a un compañero: «Cuando reces, recítalas».
Cuando un hombre de los judíos hechizó al Profeta ﷺ, Gabriel le trajo las dos Mu’awwidhat; Ali recibió la orden de deshacer los nudos recitando, hasta que el Profeta ﷺ se levantó como liberado de una atadura.
Protección por la mañana, la tarde, tras la oración y al acostarse
Según el hadiz de Abdullah ibn Jubaib: «Recita Al-Ikhlas y las dos Mu’awwidhat por la tarde y por la mañana tres veces: te bastarán contra todo». Uqba ibn Amir dijo: «El Mensajero de Allah ﷺ me ordenó recitar las Mu’awwidhat después de cada oración». Y Aisha relata que cada noche, al acostarse, soplaba en sus palmas, recitaba en ellas Al-Ikhlas y las dos Mu’awwidhat y luego se pasaba las manos por el cuerpo, tres veces.
La ruqya del enfermo
Aisha relata que el Profeta ﷺ, cuando estaba enfermo, recitaba sobre sí mismo las Mu’awwidhat y soplaba; cuando su dolor se agravó, era ella quien las recitaba sobre él y le pasaba su propia mano, esperando su bendición.
Cuándo recitarla
Por la mañana y por la tarde, tres veces, con Al-Ikhlas y Al-Falaq (hadiz de Abdullah ibn Jubaib)
Después de cada oración (hadiz de Uqba ibn Amir)
Cada noche al acostarse: soplar en las palmas, recitar en ellas Al-Ikhlas y las dos Mu’awwidhat y pasarlas por el cuerpo, tres veces (hadiz de Aisha); y al levantarse (hadiz de Uqba ibn Amir)
En caso de enfermedad: el enfermo las recita sobre sí mismo soplando (hadiz de Aisha)
Los hadices sobre sus virtudes
Texto árabe, traducción, referencia y grado de autenticidad de cada hadiz.
… أقرئني سورة هود، أقرئني سورة يوسف، فقال: لن تقرأ شيئًا أبلغ عند الله عز وجل من ﴿قُلْ أَعُوذُ بِرَبِّ النَّاسِ﴾
«… Enséñame la sura Hud, enséñame la sura Yusuf». Dijo: «No recitarás nada más elocuente ante Allah, Poderoso y Majestuoso, que “Di: Me refugio en el Señor de los hombres”».
ألم تر آيات أنزلت الليلة لم يُر مثلهن قط؟ ﴿قُلْ أَعُوذُ بِرَبِّ الْفَلَقِ﴾ و ﴿قُلْ أَعُوذُ بِرَبِّ النَّاسِ﴾
«¿No has visto las aleyas reveladas esta noche, cuyo semejante jamás se ha visto? “Di: Me refugio en el Señor del alba” y “Di: Me refugio en el Señor de los hombres”».
يا عقيب! ألا أعلمك سورتين من خير سورتين قرأ بهما الناس؟ … فأقرأني ﴿قُلْ أَعُوذُ بِرَبِّ الْفَلَقِ﴾ و ﴿قُلْ أَعُوذُ بِرَبِّ النَّاسِ﴾ ثم أقيمت الصلاة فتقدم رسول الله ﷺ فقرأ بهما، ثم مر بي، قال: كيف رأيت يا عقيب؟ اقرأ بهما كلما نمت، وكما قمت
«¡Oh Uqaib! ¿No quieres que te enseñe dos suras de las mejores que la gente ha recitado?» … Me enseñó «Di: Me refugio en el Señor del alba» y «Di: Me refugio en el Señor de los hombres». Luego se llamó a la oración; el Mensajero de Allah ﷺ se adelantó y las recitó. Después pasó junto a mí y dijo: «¿Qué te ha parecido, Uqaib? Recítalas cada vez que duermas y cada vez que te levantes».
… قال: ﴿قُلْ أَعُوذُ بِرَبِّ النَّاسِ﴾ فقرأتها حتى أتيت على آخرها، ثم قال رسول الله ﷺ عند ذلك: ما سأل سائل بمثلهما، ولا استعاذ مستعيذ بمثلهما
«… Dijo: “Di: Me refugio en el Señor de los hombres”, y la recité hasta el final. Entonces el Mensajero de Allah ﷺ dijo: “Nadie ha pedido con nada semejante a estas dos, ni nadie se ha refugiado con nada semejante a ellas”».
كان رسول الله ﷺ يتعوذ من الجان، وعين الإنس؛ حتى نزلت المعوذتان، فلما نزلتا أخذ بهما وترك ما سواهما
El Mensajero de Allah ﷺ buscaba refugio de los genios y del mal de ojo de los hombres hasta que se revelaron las dos Mu’awwidhat; cuando se revelaron, las adoptó y dejó todo lo demás.
… قل: أعوذ برب الفلق، فقلت: أعوذ برب الفلق فقرأها رسول الله ﷺ وقرأتها معه، ثم قال: قل: أعوذ برب الناس، فقرأها رسول الله ﷺ وقرأتها معه قال: إذا أنت صليت فاقرأ بهما
«… “Di: Me refugio en el Señor del alba”. Lo dije, y el Mensajero de Allah ﷺ la recitó y yo la recité con él. Luego dijo: “Di: Me refugio en el Señor de los hombres”, y la recitó y yo la recité con él. Dijo: “Cuando reces, recítalas”».
سحر النبي ﷺ رجل من اليهود. قال: فاشتكى، فأتاه جبريل فنزل عليه بالمعوذتين وقال: إن رجلًا من اليهود سحرك والسحر في بئر فلان. قال: فأرسل عليًّا فجاء به. قال: فأمره أن يحل العقد ويقرأ آية، فجعل يقرأ ويحل حتى قام النبي ﷺ كأنما أنشط من عقال…
Un hombre de los judíos hechizó al Profeta ﷺ, que enfermó. Gabriel vino a él, descendió con las dos Mu’awwidhat y dijo: «Un hombre de los judíos te ha hechizado, y el hechizo está en el pozo de fulano». Envió a Ali, que lo trajo, y le ordenó deshacer los nudos recitando una aleya; se puso a recitar y deshacer hasta que el Profeta ﷺ se levantó como liberado de una atadura…
Relatos difundidos pero no establecidos
El hadiz de Yubair ibn Mut’im sobre recitar cinco suras, entre ellas An-Nas, en el viaje para ser el de mejor aspecto y mejor provisto entre los compañeros, incluye narradores desconocidos según Al-Haythami: su cadena es débil.
أتحب يا جبير إذا خرجت سفرًا أن تكون من أمثل أصحابك هيئة وأكثرهم زادًا؟ … فاقرأ هذه السور الخمس: ﴿قُلْ يَاأَيُّهَا الْكَافِرُونَ﴾﴿إِذَا جَاءَ نَصْرُ اللَّهِ وَالْفَتْحُ﴾ و ﴿قُلْ هُوَ اللَّهُ أَحَدٌ﴾ و ﴿قُلْ أَعُوذُ بِرَبِّ الْفَلَقِ﴾﴿قُلْ أَعُوذُ بِرَبِّ النَّاسِ﴾ وافتتح كل سورة ببسم الله الرحمن الرحيم، واختتم قراءتك ببسم الله الرحمن الرحيم
«¿Te gustaría, Yubair, cuando salgas de viaje, ser el de mejor aspecto entre tus compañeros y el mejor provisto? … Recita entonces estas cinco suras: Al-Kafirun, An-Nasr, Al-Ikhlas, Al-Falaq y An-Nas; empieza cada sura con “Bismillah ar-Rahman ar-Rahim” y termina tu recitación con “Bismillah ar-Rahman ar-Rahim”».
De qué trata la sura
La búsqueda de refugio en Allah, Señor, Rey y Dios de los hombres
El refugio contra el mal del susurrador que se retira (al-waswas al-jannas)
Los susurros de Satanás en los pechos de los hombres
El susurrador puede estar entre los genios o entre los hombres
Objetivo principal: Exhortar a buscar refugio en Allah contra el mal de Satanás y sus susurros.
Presentación de la sura An-Nas
La sura An-Nas se reveló después de Al-Falaq; se la llama «la segunda Mu’awwidha», y juntas forman las «Mu’awwidhatain» (las dos suras de refugio). Tiene seis aleyas. No hay en el Corán otra sura cuyas aleyas sean todas una búsqueda de refugio, aparte de estas dos. Según el hadiz de Zaid ibn Arqam, Gabriel trajo las dos Mu’awwidhat al Profeta ﷺ cuando un hombre de los judíos le hechizó y enfermó.