Reglas del tayuid
- Hamzat al-wasl (no se pronuncia)
- Letra muda
- Lam solar (asimilada)
- Madd natural (2 tiempos)
- Madd permitido (2, 4 o 6 tiempos)
- Madd obligatorio (4 o 5 tiempos)
- Madd necesario (6 tiempos)
- Gunna (nasalización, 2 tiempos)
- Qalqala (rebote)
- Ijfa (ocultación)
- Ijfa shafawi (mim)
- Idgam con gunna
- Idgam sin gunna
- Idgam shafawi (mim)
- Idgam mutayanisain
- Idgam mutaqaribain
- Iqlab (la nun se convierte en mim)
وَءَاتَىٰكُم مِّن كُلِّ مَا سَأَلْتُمُوهُ وَإِن تَعُدُّوا۟ نِعْمَتَ ٱللَّهِ لَا تُحْصُوهَآ إِنَّ ٱلْإِنسَٰنَ لَظَلُومٌ كَفَّارٌ ٣٤
34. Él les ha dado todo cuanto Le han pedido. Si intentaran contar las bendiciones de Dios no podrían enumerarlas. El ser humano es injusto y desagradecido.
وَإِذْ قَالَ إِبْرَٰهِيمُ رَبِّ ٱجْعَلْ هَٰذَا ٱلْبَلَدَ ءَامِنًا وَٱجْنُبْنِى وَبَنِىَّ أَن نَّعْبُدَ ٱلْأَصْنَامَ ٣٥
35. Y [recuerda, ¡Oh, Mujámmad!] cuando Abraham dijo: “¡Señor mío! Haz que esta ciudad1 sea un lugar seguro, y protégeme junto a mi descendencia de caer en la adoración de ídolos2.
Notas
[1] La ciudad de La Meca.
[2] َÍdolo (sanam صنم) es lo que está representado en una imagen; mientras que una deidad (uazan وثن ) puede ser cualquier cosa que sea adorada. Dijo el sabio Ibrahim At-Taimi: “¿Y quién podría sentirse seguro de la idolatría, si el Profeta Abraham no se sentía a salvo de ella?”
رَبِّ إِنَّهُنَّ أَضْلَلْنَ كَثِيرًا مِّنَ ٱلنَّاسِ فَمَن تَبِعَنِى فَإِنَّهُۥ مِنِّى وَمَنْ عَصَانِى فَإِنَّكَ غَفُورٌ رَّحِيمٌ ٣٦
36. ¡Señor mío! La adoración a los ídolos ha extraviado a muchas personas1. Todo aquel que me siga [en la fe monoteísta] será de los míos, pero quien me desobedezca [rechazando el Mensaje]… Tú eres Absolvedor, Misericordioso.
Notas
[1] El culto idolátrico a estatuas e ídolos ha estado presente tanto en tiempos pasados como en nuestros días. Los politeístas adoran a estas representaciones al pedirles por sus necesidades. Les suplican en momentos de dificultad y momentos de aflicción ofreciéndoles promesas y votos.
رَّبَّنَآ إِنِّىٓ أَسْكَنتُ مِن ذُرِّيَّتِى بِوَادٍ غَيْرِ ذِى زَرْعٍ عِندَ بَيْتِكَ ٱلْمُحَرَّمِ رَبَّنَا لِيُقِيمُوا۟ ٱلصَّلَوٰةَ فَٱجْعَلْ أَفْـِٔدَةً مِّنَ ٱلنَّاسِ تَهْوِىٓ إِلَيْهِمْ وَٱرْزُقْهُم مِّنَ ٱلثَّمَرَٰتِ لَعَلَّهُمْ يَشْكُرُونَ ٣٧
37. ¡Señor nuestro! He establecido parte de mi descendencia en un valle árido de poca vegetación junto a Tu Casa Sagrada1, para que, ¡Señor nuestro!, cumplan con la oración. Infunde en los corazones de la gente amor por mi descendencia, y provéelos de todo alimento para que sean agradecidos.
Notas
[1] En La Meca.
رَبَّنَآ إِنَّكَ تَعْلَمُ مَا نُخْفِى وَمَا نُعْلِنُ وَمَا يَخْفَىٰ عَلَى ٱللَّهِ مِن شَىْءٍ فِى ٱلْأَرْضِ وَلَا فِى ٱلسَّمَآءِ ٣٨
38. ¡Señor nuestro! Tú bien sabes lo que ocultamos y lo que manifestamos, y no hay nada en la Tierra ni en el cielo que pueda esconderse de Dios.
ٱلْحَمْدُ لِلَّهِ ٱلَّذِى وَهَبَ لِى عَلَى ٱلْكِبَرِ إِسْمَٰعِيلَ وَإِسْحَٰقَ إِنَّ رَبِّى لَسَمِيعُ ٱلدُّعَآءِ ٣٩
39. ¡Alabado sea Dios!, Quien me agració en la vejez con [mis hijos] Ismael e Isaac. Mi Señor escucha bien las súplicas de quienes Lo invocan.
رَبِّ ٱجْعَلْنِى مُقِيمَ ٱلصَّلَوٰةِ وَمِن ذُرِّيَّتِى رَبَّنَا وَتَقَبَّلْ دُعَآءِ ٤٠
40. ¡Señor mío! Haz que tanto mis descendientes como yo seamos fervientes practicantes de la oración. ¡Señor nuestro! Concédeme esta súplica.
رَبَّنَا ٱغْفِرْ لِى وَلِوَٰلِدَىَّ وَلِلْمُؤْمِنِينَ يَوْمَ يَقُومُ ٱلْحِسَابُ ٤١
41. ¡Señor nuestro! Perdóname, así como a mis padres y a todos los creyentes el Día que se celebre el Juicio [Final]”.
وَلَا تَحْسَبَنَّ ٱللَّهَ غَٰفِلًا عَمَّا يَعْمَلُ ٱلظَّٰلِمُونَ إِنَّمَا يُؤَخِّرُهُمْ لِيَوْمٍ تَشْخَصُ فِيهِ ٱلْأَبْصَٰرُ ٤٢
42. No pienses [¡Oh, Mujámmad!] que Dios está distraído de lo que hacen los opresores1. Él solo está tolerándolos hasta que llegue el día en el que sus miradas quedarán paralizadas2.
Notas
[1] No es que el Mensajero de Dios r pensara que Dios estaba distraído de lo que hacían los pecadores, sino que es una ironía para que escuchen aquellos que niegan la fe y sepan que, aunque no sean castigados en esta vida, llegará el día en que abandonarán este mundo y tendrán que enfrentarse con Dios y rendir cuentas por sus malas acciones e incredulidad.
[2] El Día del Juicio Final será un día terrible; sus miradas estarán fijas y estáticas, porque el horror se habrá apoderado de ellos, no parpadearán ni se moverán del susto.