وَلِكُلٍّ دَرَجَٰتٌ مِّمَّا عَمِلُوا۟ وَمَا رَبُّكَ بِغَٰفِلٍ عَمَّا يَعْمَلُونَ ١٣٢
132. Cada uno será retribuido conforme a lo que hizo, tu Señor no está desatento a lo que hacen.
Reglas del tayuid
وَلِكُلٍّ دَرَجَٰتٌ مِّمَّا عَمِلُوا۟ وَمَا رَبُّكَ بِغَٰفِلٍ عَمَّا يَعْمَلُونَ ١٣٢
132. Cada uno será retribuido conforme a lo que hizo, tu Señor no está desatento a lo que hacen.
وَرَبُّكَ ٱلْغَنِىُّ ذُو ٱلرَّحْمَةِ إِن يَشَأْ يُذْهِبْكُمْ وَيَسْتَخْلِفْ مِنۢ بَعْدِكُم مَّا يَشَآءُ كَمَآ أَنشَأَكُم مِّن ذُرِّيَّةِ قَوْمٍ ءَاخَرِينَ ١٣٣
133. Tu Señor es Opulento y Misericordioso. Si quisiera, los exterminaría y los remplazaría, del mismo modo que los hizo surgir a ustedes como descendencia de otro pueblo.
إِنَّ مَا تُوعَدُونَ لَـَٔاتٍ وَمَآ أَنتُم بِمُعْجِزِينَ ١٣٤
134. Lo que se les ha prometido ocurrirá [con toda certeza], y no podrán escapar de ello.
قُلْ يَٰقَوْمِ ٱعْمَلُوا۟ عَلَىٰ مَكَانَتِكُمْ إِنِّى عَامِلٌ فَسَوْفَ تَعْلَمُونَ مَن تَكُونُ لَهُۥ عَٰقِبَةُ ٱلدَّارِ إِنَّهُۥ لَا يُفْلِحُ ٱلظَّٰلِمُونَ ١٣٥
135. Diles: “¡Oh, pueblo mío! Obren como les plazca, que yo también obraré [pero acorde a lo que Dios ordena]. Pronto sabrán quién recibirá el mejor destino. Dios no concede el éxito a los opresores.
وَجَعَلُوا۟ لِلَّهِ مِمَّا ذَرَأَ مِنَ ٱلْحَرْثِ وَٱلْأَنْعَٰمِ نَصِيبًا فَقَالُوا۟ هَٰذَا لِلَّهِ بِزَعْمِهِمْ وَهَٰذَا لِشُرَكَآئِنَا فَمَا كَانَ لِشُرَكَآئِهِمْ فَلَا يَصِلُ إِلَى ٱللَّهِ وَمَا كَانَ لِلَّهِ فَهُوَ يَصِلُ إِلَىٰ شُرَكَآئِهِمْ سَآءَ مَا يَحْكُمُونَ ١٣٦
136. Y destinaban para Dios una parte de la cosecha y del ganado, que Él mismo ha creado [y otra parte para sus ídolos], y decían: “Esto es para Dios y esto para nuestros ídolos”. Pero lo que ellos destinaban para sus ídolos no lo compartían con Dios, mientras que lo que habían destinado para Dios, sí lo compartían con sus ídolos. ¡Con qué mal criterio juzgaban!
وَكَذَٰلِكَ زَيَّنَ لِكَثِيرٍ مِّنَ ٱلْمُشْرِكِينَ قَتْلَ أَوْلَٰدِهِمْ شُرَكَآؤُهُمْ لِيُرْدُوهُمْ وَلِيَلْبِسُوا۟ عَلَيْهِمْ دِينَهُمْ وَلَوْ شَآءَ ٱللَّهُ مَا فَعَلُوهُ فَذَرْهُمْ وَمَا يَفْتَرُونَ ١٣٧
137. Así es como a muchos de los idólatras, sus falsas divinidades les hicieron creer que era bueno que mataran a sus propios hijos, para así llevarlos a la perdición y confundirles su religión. Pero si Dios hubiera querido no lo habrían hecho; aléjate de ellos y de sus mentiras.
Recita de memoria la continuación. Aleya siguiente: