ʿUmar ibn al-Jattab, llamado al-Faruq, abrazó el islam en La Meca y fue el segundo califa, del año 13 al 23 de la hégira. Ibn Masʿud decía: «No hemos dejado de ser fuertes desde que ʿUmar abrazó el islam» (al-Bujari 3684), y el Profeta ﷺ le dijo: «Nunca te encuentra Satanás por un camino sin tomar otro distinto del tuyo» (al-Bujari 3683).
ʿUmar pertenece a la raíz ʿ-m-r de la vida (ʿumr, «la duración de la vida») y de la acción de poblar y hacer prosperar una tierra (ʿimara). Los gramáticos árabes lo consideran una forma derivada de ʿAmir, «el que vive mucho, el que hace prosperar», y el Lisan al-ʿArab explica que se llamaba ʿAmr a un niño, de la misma raíz, «con la esperanza de que viviera». El nombre ʿUmar no figura en el Corán, pero sí la palabra ʿumur, «la vida».
Di [¡Oh, Mujámmad!]: “Si Dios no hubiera querido, yo no les habría recitado [el Corán] y no lo hubieran conocido jamás. Viví toda mi vida entre ustedes antes de la revelación. ¿Acaso no van a reflexionar?”
Y al pueblo de Zamud le envié [como Profeta] a su hermano Sálih, quien les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Adoren a Dios, pues no existe otra divinidad salvo Él. Él los creó de la tierra y los hizo vivir en ella. Imploren Su perdón y arrepiéntanse, porque mi Señor está próximo [cuando Lo invocan] y responde sus súplicas”.