إِنَّ وَلِـِّۧىَ ٱللَّهُ ٱلَّذِى نَزَّلَ ٱلْكِتَٰبَ وَهُوَ يَتَوَلَّى ٱلصَّٰلِحِينَ ١٩٦
196. Mi protector es Dios, Quien reveló el Libro1. Él es Quien protege a los justos.
Notas
[1] El Sagrado Corán.
Reglas del tayuid
إِنَّ وَلِـِّۧىَ ٱللَّهُ ٱلَّذِى نَزَّلَ ٱلْكِتَٰبَ وَهُوَ يَتَوَلَّى ٱلصَّٰلِحِينَ ١٩٦
196. Mi protector es Dios, Quien reveló el Libro1. Él es Quien protege a los justos.
[1] El Sagrado Corán.
وَٱلَّذِينَ تَدْعُونَ مِن دُونِهِۦ لَا يَسْتَطِيعُونَ نَصْرَكُمْ وَلَآ أَنفُسَهُمْ يَنصُرُونَ ١٩٧
197. Los que ustedes invocan en vez de Dios no pueden auxiliarlos ni auxiliarse a ellos mismos.
وَإِن تَدْعُوهُمْ إِلَى ٱلْهُدَىٰ لَا يَسْمَعُوا۟ وَتَرَىٰهُمْ يَنظُرُونَ إِلَيْكَ وَهُمْ لَا يُبْصِرُونَ ١٩٨
198. Cuando ustedes los invocan pidiendo guía, no los oyen. Pareciera que los miran, pero en realidad no los ven.
خُذِ ٱلْعَفْوَ وَأْمُرْ بِٱلْعُرْفِ وَأَعْرِضْ عَنِ ٱلْجَٰهِلِينَ ١٩٩
199. [¡Oh, Mujámmad!] Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo en forma ignorante.
وَإِمَّا يَنزَغَنَّكَ مِنَ ٱلشَّيْطَٰنِ نَزْغٌ فَٱسْتَعِذْ بِٱللَّهِ إِنَّهُۥ سَمِيعٌ عَلِيمٌ ٢٠٠
200. Si sientes que el demonio te susurra, refúgiate en Dios. Él todo lo oye, todo lo sabe.
إِنَّ ٱلَّذِينَ ٱتَّقَوْا۟ إِذَا مَسَّهُمْ طَٰٓئِفٌ مِّنَ ٱلشَّيْطَٰنِ تَذَكَّرُوا۟ فَإِذَا هُم مُّبْصِرُونَ ٢٠١
201. Los piadosos, cuando el demonio les susurra, recuerdan a su Señor y entonces pueden ver con claridad.
وَإِخْوَٰنُهُمْ يَمُدُّونَهُمْ فِى ٱلْغَىِّ ثُمَّ لَا يُقْصِرُونَ ٢٠٢
202. Pero los demonios persisten en mantener a sus secuaces en el extravío, y no se cansan de hacerlo.
وَإِذَا لَمْ تَأْتِهِم بِـَٔايَةٍ قَالُوا۟ لَوْلَا ٱجْتَبَيْتَهَا قُلْ إِنَّمَآ أَتَّبِعُ مَا يُوحَىٰٓ إِلَىَّ مِن رَّبِّى هَٰذَا بَصَآئِرُ مِن رَّبِّكُمْ وَهُدًى وَرَحْمَةٌ لِّقَوْمٍ يُؤْمِنُونَ ٢٠٣
203. Cuando no se le revela [al Profeta Mujámmad] un nuevo versículo, le dicen [en tono burlón]: “¿Por qué no has inventado uno?” Diles: “Solo sigo lo que mi Señor me revela. Éste [Corán] es un milagro de su Señor, guía y misericordia para la gente que cree en él”.
وَإِذَا قُرِئَ ٱلْقُرْءَانُ فَٱسْتَمِعُوا۟ لَهُۥ وَأَنصِتُوا۟ لَعَلَّكُمْ تُرْحَمُونَ ٢٠٤
204. Cuando el Corán sea leído, escúchenlo con atención y guarden silencio para que se les tenga misericordia.
وَٱذْكُر رَّبَّكَ فِى نَفْسِكَ تَضَرُّعًا وَخِيفَةً وَدُونَ ٱلْجَهْرِ مِنَ ٱلْقَوْلِ بِٱلْغُدُوِّ وَٱلْـَٔاصَالِ وَلَا تَكُن مِّنَ ٱلْغَٰفِلِينَ ٢٠٥
205. Recuerda a tu Señor en tu interior con sometimiento y temor, e invócalo con voz baja por la mañana y por la tarde. No seas de los indiferentes.
إِنَّ ٱلَّذِينَ عِندَ رَبِّكَ لَا يَسْتَكْبِرُونَ عَنْ عِبَادَتِهِۦ وَيُسَبِّحُونَهُۥ وَلَهُۥ يَسْجُدُونَ ٢٠٦
206. [Los ángeles] que están junto a tu Señor no tienen ninguna soberbia que les impida adorarlo, Lo glorifican y se prosternan ante Él1.
[1] Al llegar a este pasaje, el lector ha de prosternarse como símbolo de humildad por el privilegio de servir y honrar a Dios.
Recita de memoria la continuación. Aleya siguiente: