[1] Referencia a cuando ‘Abdullah Ibn Umm Maktum, que era ciego, interrumpió al Profeta r que estaba predicando el Islam a los nobles de la tribu de Quraish.
El versículo 2 de la sura Abasa (80:2), sura mecana, se encuentra en el yuz 30, en la página 585 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 2
Al-Mujtasar
Debido a la llegada de ‘Abdullah Ibn Umm Maktum que vino pidiendo guía. Era ciego y llegó cuando el Mensajero r estaba ocupado con los líderes de los idólatras, con la esperanza de que ingresaran al Islam.
Se refieren a las aleyas 1 a 40 de la sura Abasa (página 585 del mushaf).
1. La reprimenda de Al-lah a Su Profeta con respecto a '‘Abdullah Ibn Umm Maktum prueba que el Corán proviene de Al-lah.
2. Se debe prestar especial atención a los que buscan conocimiento y guía.
3. Los horrores del Día del Juicio serán tan severos, que el ser humano solo se preocupará por sí mismo; incluso los profetas dirán: “Solo estoy preocupado por mí mismo, ¡solo estoy preocupado por mí mismo!”
Otras traducciones del versículo 2
al ciego cuando este se presentó ante él1116.
Notas
[1116] Estas aleyas fueron reveladas después de que el Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—se molestara porque un ciego creyente que quería hacerle una consulta lo interrumpió cuando él estaba exhortando a uno de los líderes idólatras de La Meca para que aceptara el islam. El profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— hizo caso omiso del ciego y continuó exhortando al poderoso líder. Al-lah lo reprocha aquí por dicha acción, lo que constituye una prueba contra los argumentos de quienes opinan que el profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— es el autor del Corán; pues no tendría sentido que él se reprochara a sí mismo una acción como esta.
al ciego cuando este se presentó ante él1116.
Notas
[1116] Estas aleyas fueron reveladas después de que el Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— se molestara porque un ciego creyente que quería hacerle una consulta lo interrumpió cuando él estaba exhortando a uno de los líderes idólatras de La Meca para que aceptara el Islam. El Profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— hizo caso omiso del ciego y continuó exhortando al poderoso líder. Al-lah lo reprocha aquí por dicha acción, lo que constituye una prueba contra los argumentos de quienes opinan que el Profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— es el autor del Corán; pues no tendría sentido que él se reprochara a sí mismo una acción como esta.
porque el ciego vino a él.
Hadices que citan este versículo
Un hadiz cita este versículo; su texto está en árabe.