Sé muy bien lo que dicen de ti [¡Oh, Mujámmad!]. Pero tú no puedes forzarlos a creer, solo exhórtalos con el Corán, que quien tema Mi amenaza recapacitará.
El versículo 45 de la sura Qaf (50:45), sura mecana, se encuentra en el yuz 26, en la página 520 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 45
Al-Mujtasar
Sé bien lo que dicen los negadores. Mensajero, no los obligues a aceptar la fe. Tú eres solo un divulgador de lo que Al-lah te ha ordenado que comuniques. Así que recuérdales mediante el Corán, al que teme Mi advertencia y a los incrédulos, así como al pecador, porque el temeroso es el que recibe los consejos y recordatorios.
Se refieren a las aleyas 50:36 a 51:6 (página 520 del mushaf).
1. Prestar atención a los sucesos históricos es el camino de aquellos que tienen corazones consientes.
2. La creación del universo por parte de Al-lah en seis días se debe a la sabiduría que solo Al-lah conoce, tal vez una de ellas es explicar la práctica de hacer las cosas gradualmente.
3. La falta de respeto de los hebreos al describir a Al-lah con el cansancio después de haber creado los cielos y la tierra. Esto representa incredulidad.
Otras traducciones del versículo 45
Nos sabemos bien lo que dicen (quienes niegan la verdad), y tú (Muhammad) no puedes obligarlos (a que acepten la fe). Exhorta, pues, con el Corán a quien tema la amenaza de Mi castigo.
Nosotros sabemos bien lo que dicen (quienes niegan la verdad), y tú (Muhammad) no puedes obligarlos (a que acepten la fe). Exhorta, pues, con el Corán a quien tema la amenaza de Mi castigo.
Sabemos bien lo que dicen... ¡No debes tú forzarles! ¡Amonesta, más bien, por el Corán a quien tema Mi amenaza!
Aleyas relacionadas con la aleya 45
Citadas por Ibn Kazir en su explicación de esta aleya
[¡Oh, Mujámmad!] Puede que te haga ver parte de lo que les tengo reservado [a los incrédulos como castigo], o que te haga morir antes de ello. Tú solo tienes el deber de transmitir el Mensaje, y ante Mí comparecerán.
No es tu responsabilidad [¡Oh, Mujámmad!] que la gente decida seguir la guía [una vez que se la has enseñado], porque Dios guía a quien quiere.
Toda caridad que den es en su propio beneficio, pero no den caridad a menos que sea anhelando el rostro de Dios. Lo que hagan de bien les será recompensado sin mengua alguna.