Si no lo socorren [al Mensajero], sepan que Dios [no necesita de ustedes, pues ya] lo auxilió aquella vez que los incrédulos lo expulsaron [de La Meca], cuando, estando en la caverna con su compañero [Abu Báker]1, le dijo: “No te entristezcas, pues Dios está con nosotros”. Entonces, Dios hizo descender Su sosiego sobre él [Abu Báker], los socorrió con un ejército [de ángeles] que ellos no veían, y dispuso que la palabra de los incrédulos se desvaneciera, y que la palabra de Dios sea la que prevalezca. Dios es Poderoso, Sabio.
Notas
[1] Abu Bakr fue el mejor amigo del Mensajero de Dios r y el mejor de los Sahábah. Fue elegido Califa de los musulmanes tras la muerte del Profeta. Murió en el mes de Yumada Al-Ájir del año 13 de la Hégira, con la misma edad que el Mensajero de Dios, 63 años.
El versículo 40 de la sura At-Tawba (9:40), sura medinense, se encuentra en el yuz 10, en la página 193 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 40
Al-Mujtasar
Si ustedes, creyentes, no socorren al Mensajero r ni responden a su llamado a luchar por la causa de Al‑lah, sepan que Al-lah ya lo socorrió una vez antes que ustedes estuvieran con él, cuando los idólatras lo expulsaron de La Meca con Abu Bakr as-Siddiq, y ambos se escondieron de los incrédulos que los perseguían en la cueva de Zaur. En esa ocasión, el Mensajero de Al-lah r le dijo a su compañero Abu Bakr, quien tenía miedo de que los idólatras los descubrieran, que no se preocupara, porque Al‑lah estaba con ellos, protegiéndolos y ayudándolos. Al-lah envió Su consuelo y sosiego al corazón de Su Mensajero, y envió ángeles que ellos no veían para socorrerlos, desacreditando así la palabra de los idólatras, y enalteciendo la palabra de Al-lah al apoyar Su religión. Al-lah es Altísimo en Su esencia, poder y fuerza (nada puede vencerlo) y es Sabio en Sus planes, decretos y leyes.
Se refieren a las aleyas 37 a 40 de la sura At-Tawba (página 193 del mushaf).
1. Hay prácticas que van en contra de la ley revelada, que continúan sin ser rechazadas, a las que las personas dejan de verlas como incorrectas y pueden incluso comenzar a pensar que son buenas prácticas.
2. No obedecer al llamado para luchar es uno de los pecados mayores.
3. El consuelo y seguridad que Al-lah envía a los corazones es una de las bendiciones de Al-lah para Su siervo en momentos de dificultad y temor, cuando los corazones se sienten confundidos. Este es enviado de acuerdo al entendimiento que la persona tiene sobre la naturaleza de su Señor, y su confianza en Su promesa verdadera, y en función de su fe y valentía.
4. Incluso los siervos más creyentes sienten aflicción, especialmente cuando temen perder algo por el bien general.
Otras traducciones del versículo 40
Si no apoyáis (a Muhammad), (sabed que Al-lah lo auxiliará, pues) Él ya lo ayudó cuando quienes rechazaban la verdad lo expulsaron (de La Meca), y el (Profeta) se hallaba solamente en compañía de su amigo (Abu Bakr) en la cueva308. Entonces (Muhammad) le dijo a este: «No te aflijas, Al-lah está con nosotros». Entonces, Al-lah hizo que el sosiego descendiera sobre él y sobre su compañero, y envió soldados (ángeles) que no podíais ver. Y Al-lah derrotó la incredulidad de quienes rechazaban la verdad e hizo que Su mensaje de unicidad triunfara. Y Al-lah es Poderoso y Sabio.
Notas
[308] Tras un intento fallido de los idólatras de La Meca de asesinar al profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—, este recibió la orden de emigrar a Medina, y lo hizo con su buen amigo Abu Bakr —que Al-lah esté complacido con él—, quien sería el primer califa del islam tras la muerte del profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—. El resto de los creyentes había emigrado con anterioridad y esperaban la pronta llegada de su Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—. Este se refugió con su amigo Abu Bakr en la cueva de Zaur, cerca de La Meca, durante tres días, pues eran perseguidos por quienes habían intentado asesinarlo. Los incrédulos no fueron capaces de encontrarlos porque Al-lah dispuso que una araña tejiera una tela en la entrada de la cueva para hacerles creer que nadie habría podido entrar en ella sin haberla roto.
Si no apoyan (a Muhammad), (sepan que Al-lah lo auxiliará, pues) Él ya lo ayudó cuando quienes rechazaban la verdad lo expulsaron (de La Meca), y el (Profeta) se hallaba solamente en compañía de su amigo (Abu Bakr) en la cueva308. Entonces (Muhammad) le dijo a este: “No te aflijas, Al-lah está con nosotros”. Entonces, Al-lah hizo que el sosiego descendiera sobre él y sobre su compañero, y envió soldados (ángeles) que no podían ver. Y Al-lah derrotó la incredulidad de quienes rechazaban la verdad e hizo que Su mensaje de unicidad triunfara. Y Al-lah es Poderoso y Sabio.
Notas
[308] Tras un intento fallido de los idólatras de La Meca de asesinar al Profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—, este recibió la orden de emigrar a Medina, y lo hizo con su buen amigo Abu Bakr —que Al-lah esté complacido con él—, quien sería el primer califa del Islam tras la muerte del Profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—. El resto de los creyentes había emigrado con anterioridad y esperaban la pronta llegada de su Profeta —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz—. Este se refugió con su amigo Abu Bakr en la cueva de Zaur, cerca de La Meca, durante tres días, pues eran perseguidos por quienes habían intentado asesinarlo. Los incrédulos no fueron capaces de encontrarlos porque Al-lah dispuso que una araña tejiera una tela en la entrada de la cueva, para hacerles creer que nadie habría podido entrar en ella sin haberla roto.
Si le negáis auxilio, Alá sí que le auxilió cuando, expulsado por los infieles, con un solo compañero, le decía a éste estando los dos en la cueva: «¡No estés triste! ¡Alá está con nosotros!» Alá hizo descender sobre él Su sakina y le reforzó con legiones invisibles a vuestros ojos. Alá puso Su Palabra por encima de la palabra de los infieles.. Alá es poderoso, sabio.
Las raíces de las palabras del versículo 40
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
De Abu Bakr As-Siddiq, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Miré a los pies de los incrédulos idólatras cuando estábamos escondidos en la cueva de ellos que iban a nuestro acecho. Y dije: ‘¡Oh Mensajero de Al-lah, si uno de ellos mirara bajo sus pies, nos vería!’ Él me dijo: ‘Abu Bakr, ¿cuál…
Se los invita a contribuir por la causa de Dios, pero entre ustedes hay quienes se muestran avaros. El avaro solo se perjudica a sí mismo. Porque Dios es el Rico y ustedes son los pobres. Si no creen, Dios los cambiará por otro pueblo que no será como ustedes.
No es apropiado para la gente de Medina, ni para los beduinos que viven en los alrededores, que no marchen con el Mensajero de Dios, ni que prefieran sus propias vidas por encima de la suya. Eso es porque cada vez que sufren sed, cansancio o hambre en la causa de Dios, o pisan un territorio provocando temor en los incrédulos, o infligen alguna pérdida al enemigo, se les registra como una buena obra. Dios no deja que se pierda la recompensa de los que hacen el bien.
No deben salir a combatir todos los creyentes en una expedición. Que, de cada región, algunos se queden para estudiar la religión y así puedan exhortar a su gente cuando regresen, para que tengan cuidado [de caer en la ignorancia].