que invocan a Dios de pie, sentados o recostados, que meditan1 en la creación de los cielos y la Tierra, y dicen: “¡Señor nuestro! No has creado todo esto sin un sentido. ¡Glorificado seas! Presérvanos del castigo del Fuego.
Notas
[1] Éstas son las personas que se benefician de las señales del universo, porque no se detienen en el límite de los parámetros físicos que pueden ver; sino que ven más allá, ven el poder que creó el universo y lo hace funcionar. Ellos usan sus ojos, oídos e intelecto y siguen la guía de los versículos del Corán, los cuales ayudan a que los ojos, los oídos y el intelecto adquieran el estado más sublime que un ser humano puede alcanzar: la certeza en la fe.
El versículo 191 de la sura Al Imran (3:191), sura medinense, se encuentra en el yuz 4, en la página 75 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 71 recitadores.
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Tafsir del versículo 191
Al-Mujtasar
Estos hombres recuerdan a Al-lah en todo momento: cuando están de pie, sentados o acostados. Reflexionan sobre la cuestión de la creación de los cielos y la Tierra diciendo: Señor, Tú no has creado toda esta inmensidad en vano, ya que es inconcebible que Tú puedas actuar en vano. Sálvanos del castigo del Fuego facilitándonos las buenas obras y preservándonos de las malas.
Se refieren a las aleyas 187 a 194 de la sura Al Imran (página 75 del mushaf).
1. Los sabios corruptos de la Gente del Libro pueden reconocerse por las siguientes características: el ocultamiento del conocimiento, el sometimiento a las pasiones, y la adulación hacia aquellos que tienen una creencia desviada y un mal comportamiento.
2. Reflexionar acerca de la creación de Al-lah de los cielos y la Tierra, y al paso del tiempo, nos hace más conscientes de la grandeza de Al-lah y nos conduce a entregarnos totalmente a Él.
3. La invocación a Al-lah y la sumisión desde el corazón figuran entre las expresiones más perfectas de la devoción.
Otras traducciones del versículo 191
esos que recuerdan y mencionan a Al-lah (al rezar) de pie, sentados y recostados y meditan sobre la creación de los cielos y la tierra, y dicen: «¡Señor nuestro, no has creado todo esto en vano!, ¡gloria a ti!, ¡protégenos del castigo del fuego (dándonos éxito en el cumplimiento de Tus mandatos)!
esos que recuerdan y mencionan a Al-lah (al rezar) de pie, sentados y recostados, y meditan sobre la creación de los cielos y la tierra, y dicen: “¡Señor nuestro, no has creado todo esto en vano!, ¡gloria a ti!, ¡protégenos del castigo del fuego (dándonos éxito en el cumplimiento de Tus mandatos)!
que recuerdan a Alá de pie, sentados o echados, y que meditan en la creación de los cielos y de la tierra:«¡Señor! No has creado todo esto en vano ¡Gloria a Ti! ¡Presérvanos del castigo del Fuego!».
Las raíces de las palabras del versículo 191
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
No invoques a nada ni nadie junto con Dios. Nadie tiene derecho a ser adorado salvo Él. Todo ha de perecer excepto Su rostro. Suyo es el juicio y ante Él comparecerán.
Cuando hayan terminado la oración recuerden a Dios de pie, sentados o recostados. Y cuando estén fuera de peligro hagan la oración [normalmente]. La oración ha sido prescrita a los creyentes para ser realizada en horarios específicos.
En la creación de los cielos y de la Tierra, la sucesión de la noche y el día, el barco que surca el mar para provecho de la gente, el agua que Dios hace descender del cielo con la que da vida a la tierra árida, en la que diseminó toda clase de criaturas, y en la dirección de los vientos y el control de las nubes que están entre el cielo y la tierra, en todo ello hay signos para quienes razonan.