إِنَّ فِى خَلْقِ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ وَٱخْتِلَٰفِ ٱلَّيْلِ وَٱلنَّهَارِ لَـَٔايَٰتٍ لِّأُو۟لِى ٱلْأَلْبَٰبِ ١٩٠
190. En la creación de los cielos y de la Tierra, y en la sucesión de la noche y el día, hay signos para los dotados de intelecto,
خواتيم سورة آل عمران (190 إلى 200)
Los últimos versículos de la sura Al Imran (190 a 200) se encuentra en el Corán: Sura Al Imran (3), versículos 190 a 200. Lea el texto árabe con su traducción y su explicación, y escúchelo versículo a versículo.
Reglas del tayuid
إِنَّ فِى خَلْقِ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ وَٱخْتِلَٰفِ ٱلَّيْلِ وَٱلنَّهَارِ لَـَٔايَٰتٍ لِّأُو۟لِى ٱلْأَلْبَٰبِ ١٩٠
190. En la creación de los cielos y de la Tierra, y en la sucesión de la noche y el día, hay signos para los dotados de intelecto,
ٱلَّذِينَ يَذْكُرُونَ ٱللَّهَ قِيَٰمًا وَقُعُودًا وَعَلَىٰ جُنُوبِهِمْ وَيَتَفَكَّرُونَ فِى خَلْقِ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ رَبَّنَا مَا خَلَقْتَ هَٰذَا بَٰطِلًا سُبْحَٰنَكَ فَقِنَا عَذَابَ ٱلنَّارِ ١٩١
191. que invocan a Dios de pie, sentados o recostados, que meditan1 en la creación de los cielos y la Tierra, y dicen: “¡Señor nuestro! No has creado todo esto sin un sentido. ¡Glorificado seas! Presérvanos del castigo del Fuego.
[1] Éstas son las personas que se benefician de las señales del universo, porque no se detienen en el límite de los parámetros físicos que pueden ver; sino que ven más allá, ven el poder que creó el universo y lo hace funcionar. Ellos usan sus ojos, oídos e intelecto y siguen la guía de los versículos del Corán, los cuales ayudan a que los ojos, los oídos y el intelecto adquieran el estado más sublime que un ser humano puede alcanzar: la certeza en la fe.
رَبَّنَآ إِنَّكَ مَن تُدْخِلِ ٱلنَّارَ فَقَدْ أَخْزَيْتَهُۥ وَمَا لِلظَّٰلِمِينَ مِنْ أَنصَارٍ ١٩٢
192. ¡Señor nuestro! A quien condenes al Fuego lo habrás deshonrado, porque los opresores no tendrán quién los auxilie.
رَّبَّنَآ إِنَّنَا سَمِعْنَا مُنَادِيًا يُنَادِى لِلْإِيمَٰنِ أَنْ ءَامِنُوا۟ بِرَبِّكُمْ فَـَٔامَنَّا رَبَّنَا فَٱغْفِرْ لَنَا ذُنُوبَنَا وَكَفِّرْ عَنَّا سَيِّـَٔاتِنَا وَتَوَفَّنَا مَعَ ٱلْأَبْرَارِ ١٩٣
193. ¡Señor nuestro! Hemos oído a quien convocaba a la fe, diciendo: ‘Crean en su Señor’, y creímos. ¡Señor nuestro! Perdona nuestros pecados, borra nuestras malas acciones y, al morir, reúnenos con los piadosos.
رَبَّنَا وَءَاتِنَا مَا وَعَدتَّنَا عَلَىٰ رُسُلِكَ وَلَا تُخْزِنَا يَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ إِنَّكَ لَا تُخْلِفُ ٱلْمِيعَادَ ١٩٤
194. ¡Señor nuestro! Concédenos lo que has prometido a través de Tus Mensajeros y no nos humilles el Día de la Resurrección. Tú no faltas a Tu promesa”.
فَٱسْتَجَابَ لَهُمْ رَبُّهُمْ أَنِّى لَآ أُضِيعُ عَمَلَ عَٰمِلٍ مِّنكُم مِّن ذَكَرٍ أَوْ أُنثَىٰ بَعْضُكُم مِّنۢ بَعْضٍ فَٱلَّذِينَ هَاجَرُوا۟ وَأُخْرِجُوا۟ مِن دِيَٰرِهِمْ وَأُوذُوا۟ فِى سَبِيلِى وَقَٰتَلُوا۟ وَقُتِلُوا۟ لَأُكَفِّرَنَّ عَنْهُمْ سَيِّـَٔاتِهِمْ وَلَأُدْخِلَنَّهُمْ جَنَّٰتٍ تَجْرِى مِن تَحْتِهَا ٱلْأَنْهَٰرُ ثَوَابًا مِّنْ عِندِ ٱللَّهِ وَٱللَّهُ عِندَهُۥ حُسْنُ ٱلثَّوَابِ ١٩٥
195. Su Señor les respondió sus súplicas diciendo: “No dejaré de recompensar ninguna de sus obras, sean hombres o mujeres, descienden el uno del otro. A los que emigraron, fueron expulsados de sus hogares, padecieron dificultades por Mi causa, lucharon y cayeron, les perdonaré sus faltas y los introduciré en jardines por donde corren ríos”. Ésta es la recompensa que Dios les concederá. Dios posee la más hermosa recompensa.
لَا يَغُرَّنَّكَ تَقَلُّبُ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ فِى ٱلْبِلَٰدِ ١٩٦
196. No te dejes engañar por la opulencia y los viajes de negocios de los que niegan la verdad,
مَتَٰعٌ قَلِيلٌ ثُمَّ مَأْوَىٰهُمْ جَهَنَّمُ وَبِئْسَ ٱلْمِهَادُ ١٩٧
197. porque es solo un disfrute temporal. Pero finalmente su destino será el Infierno. ¡Qué pésima morada!
لَٰكِنِ ٱلَّذِينَ ٱتَّقَوْا۟ رَبَّهُمْ لَهُمْ جَنَّٰتٌ تَجْرِى مِن تَحْتِهَا ٱلْأَنْهَٰرُ خَٰلِدِينَ فِيهَا نُزُلًا مِّنْ عِندِ ٱللَّهِ وَمَا عِندَ ٱللَّهِ خَيْرٌ لِّلْأَبْرَارِ ١٩٨
198. En cambio, quienes hayan tenido temor de su Señor vivirán eternamente en jardines por donde corren ríos, es la acogida que Dios les ha preparado. Lo que Dios tiene reservado para los virtuosos es superior al éxito de los incrédulos en esta vida.
وَإِنَّ مِنْ أَهْلِ ٱلْكِتَٰبِ لَمَن يُؤْمِنُ بِٱللَّهِ وَمَآ أُنزِلَ إِلَيْكُمْ وَمَآ أُنزِلَ إِلَيْهِمْ خَٰشِعِينَ لِلَّهِ لَا يَشْتَرُونَ بِـَٔايَٰتِ ٱللَّهِ ثَمَنًا قَلِيلًا أُو۟لَٰٓئِكَ لَهُمْ أَجْرُهُمْ عِندَ رَبِّهِمْ إِنَّ ٱللَّهَ سَرِيعُ ٱلْحِسَابِ ١٩٩
199. Entre la Gente del Libro hay quienes creen en Dios y en lo que ha sido revelado a ustedes y a ellos. Son humildes ante Dios, y no venden la palabra de Dios a vil precio. Ellos serán recompensados por su Señor. Dios es rápido en ajustar cuentas.
يَٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ ٱصْبِرُوا۟ وَصَابِرُوا۟ وَرَابِطُوا۟ وَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ لَعَلَّكُمْ تُفْلِحُونَ ٢٠٠
200. ¡Oh, creyentes! Tengan paciencia, perseverancia, defiéndanse y tengan temor de Dios, que así tendrán éxito.
3:190. La creación de los cielos y la Tierra a partir de la nada, así como la sucesión de la noche y el día, cuyas duraciones varían, sin duda son pruebas claras dirigidas a aquellos provistos de razón. Esta les indica quién es el Creador del Universo, el Único que merece ser adorado.
3:191. Estos hombres recuerdan a Al-lah en todo momento: cuando están de pie, sentados o acostados. Reflexionan sobre la cuestión de la creación de los cielos y la Tierra diciendo: Señor, Tú no has creado toda esta inmensidad en vano, ya que es inconcebible que Tú puedas actuar en vano. Sálvanos del castigo del Fuego facilitándonos las buenas obras y preservándonos de las malas.
3:192. Señor, a aquellas de Tus criaturas que haces entrar en el Infierno, las humillas y las desenmascaras el Día de la Resurrección. Los injustos no tendrán quién los socorra y los salve del castigo y la condena de Al-lah.
3:193. Señor, hemos escuchado a un hombre llamar a la fe (el profeta Mujámmad r) diciendo: Crean en Al-lah, su Señor y Único Al-lah. Hemos creído en ello y hemos seguido su legislación. Oculta nuestros pecados y no nos expongas. No nos castigues por nuestros pecados y haznos morir como personas piadosas, facilitándonos la realización de buenas obras y preservándonos de las malas.
3:194. Señor, danos también la guía y la victoria en este mundo, aquellas que nos prometiste por medio de Tus mensajeros, y no nos humilles el Día de la Resurrección haciéndonos entrar al Infierno. Señor, Tú eres generoso y no faltas a Tu promesa.
3:195. Su señor respondió a sus ruegos diciendo: No dejaré de recompensarlos por sus obras, grandes o pequeñas, hechas por un hombre o una mujer, ya que en materia de religión ambos son iguales. Aquellos que han migrado por Al-lah después de haber sido expulsados de sus hogares por los incrédulos, que han atravesado dificultades por obedecer a su Señor, han combatido por la causa de Al-lah y arriesgado sus vidas para que la palabra de Al-lah sea escuchada, a ellos los perdonaré y borraré sus pecados el Día de la Resurrección. A modo de recompensa, los haré entrar en Jardines por donde corren ríos. Al-lah es poseedor de retribuciones hermosas que no tienen comparación.
3:196. Profeta, no te dejes engañar ni entristecer por la libertad de desplazamiento de los incrédulos, por su hegemonía ni por la prosperidad de sus negocios ni la abundancia de su sustento.
3:197. Este mundo no es más que un goce efímero; el destino de los incrédulos, el Día de la Resurrección, será el Infierno, y qué peor lecho para ellos que el Fuego.
3:198. En cuanto a aquellos que temen a su Señor, acatan Sus mandamientos y respetan lo que Él ha prohibido, tendrán jardines por donde corren ríos, donde habitarán eternamente; tal es la retribución dispuesta por Al-lah para ellos. La recompensa que Al-lah tiene reservada para Sus siervos piadosos es mucho mejor que los placeres terrenales con los cuales se complacen los incrédulos.
3:199. No toda la Gente del Libro es igual, puesto que hay entre ellos quienes creen en Al-lah y siguen la verdad y la guía que Él ha revelado, así como las enseñanzas que contienen Sus libros. No hacen distinción alguna entre los mensajeros de Al-lah, son sumisos y humildes ante Él con la esperanza de recibir Sus favores. Además, no cambian las aleyas de Al-lah por beneficios mundanales. Quienes reúnen estas características tendrán una recompensa inmensa de su Señor. Al-lah es rápido para pedir cuentas por las obras realizadas y también es rápido para retribuir en consecuencia.
3:200. Ustedes que creen en Al-lah y siguen a Su Mensajero, sean perseverantes en el cumplimiento de los preceptos de la Legislación y pacientes frente a las desgracias que los golpean en este mundo. Procuren ser más pacientes que los incrédulos y hagan lo necesario para que no sean ellos más pacientes que ustedes, luchen constantemente por la causa de Al-lah y teman a Al-lah, acaten Sus mandamientos y respeten lo que Él ha prohibido. Podrán obtener así lo que desean, es decir, escapar del Fuego y entrar al Paraíso.
Recita de memoria la continuación. Aleya siguiente: