El versículo 130 de la sura Al Imran (3:130), sura medinense, se encuentra en el yuz 4, en la página 66 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 71 recitadores.
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Tafsir del versículo 130
Al-Mujtasar
Ustedes que creen en Al-lah y siguen a Su Mensajero, absténganse de tomar intereses sobre los capitales que prestan. Teman a Al-lah acatando Sus mandatos y respetando lo que Él ha prohibido, y podrán obtener así lo que desean de bueno en este mundo y en el Más Allá.
Se refieren a las aleyas 122 a 132 de la sura Al Imran (página 66 del mushaf).
1. Es importante recordar a las personas los favores recibidos y las calamidades que sufren a modo de lección.
2. Una de las mejores formas de obtener el apoyo de Al-lah, Su misericordia y Su clemencia, consiste en mantenerse piadoso y hacer prueba de perseverancia cuando el combate se presenta.
3. Todo está en manos de Al-lah. Él decide y juzga como quiere. El verdadero creyente se encomienda a Al-lah y se somete a Su juicio.
4. Los pecados, de los cuales la usura forma parte, implican que Al-lah nos pueda abandonar a nuestra suerte, particularmente en situaciones difíciles.
5. La prohibición de practicar la usura aparece entre las aleyas que relatan la Batalla de Uhud, para que tengamos conciencia de la universalidad de las leyes del Islam, ya que hace alusión a ciertas reglas dentro de pasajes centrados en otras temáticas.
Otras traducciones del versículo 130
¡Oh, creyentes!, no os beneficiéis de la usura doblando y multiplicando los intereses. Y temed a Al-lah para que podáis prosperar (y triunfar).
¡Oh, creyentes!, no se beneficien de la usura doblando y multiplicando los intereses. Y teman a Al-lah para que puedan prosperar (y triunfar).
¡Creyentes! ¡No usureéis, doblando una y otra vez! ¡Y temed a Alá! Quizás, así, prosperéis.
Las raíces de las palabras del versículo 130
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
¡Oh, creyentes! No estafen ni usurpen injustamente, sino que comercien de mutuo acuerdo. No se maten a ustedes mismos. Dios es Misericordioso con ustedes.
¡Oh, creyentes! No digan [al Mensajero de Dios]: “Rá‘ina”, sino [que digan]: “Undhurna”, y obedezcan [lo revelado]. Los que rechacen el mensaje recibirán un castigo doloroso.
¡Oh, creyentes! No malogren sus caridades haciendo alarde de ellas u ofendiendo, como aquel que contribuye para que la gente lo vea, pero [en realidad] no cree en Dios ni en el Día del Juicio Final. Su ejemplo es como el de una roca cubierta de tierra, a la cual le cae un aguacero que la deja al descubierto. Esas personas no obtendrán recompensa alguna por sus [buenas] obras, porque Dios no guía a la gente que se niega a reconocer la verdad.
¡Oh, creyentes! No tomen por confidentes a quienes no sean como ustedes, porque los que rechazan la verdad se esforzarán para corromperlos, porque desean verlos en la ruina. Ya han manifestado su odio con palabras, pero lo que ocultan sus corazones es peor aún. Les he mostrado las evidencias de su enemistad, para que reflexionen.
¡Oh, creyentes! No sean como los que niegan la verdad y dicen de sus hermanos cuando éstos salen de viaje o en una expedición militar [y mueren]: “Si se hubieran quedado no habrían muerto ni caído en batalla”, porque Dios hará que eso sea una angustia en sus corazones. Dios es Quien da la vida y la muerte. Dios ve todo lo que hacen.