¡Oh, creyentes! No digan [al Mensajero de Dios]: “Rá‘ina”, sino [que digan]: “Undhurna”1, y obedezcan [lo revelado]. Los que rechacen el mensaje recibirán un castigo doloroso.
Notas
[1] La palabra rá’ina راعنا en árabe significa literalmente “considéranos”, es decir, danos tiempo para oírte y escúchanos. Algunos judíos de Medina utilizaban la misma palabra, pero como un insulto. Por lo tanto, a los creyentes se les ordenó evitar esta expresión y en su lugar utilizar la palabra undhurna انظرنا, es decir, “espéranos [para poder comprender]”.
El versículo 104 de la sura Al-Baqara (2:104), sura medinense, se encuentra en el yuz 1, en la página 16 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 104
Al-Mujtasar
Al‑lah pide a los creyentes que pongan atención a las palabras que pronuncian y les dice: Creyentes, no digan ra’ina, es decir “considera nuestra situación”, ya que los judíos incurrieron en un juego de palabras al dirigirse al Profeta, utilizándolas en sentido figurado connotando frivolidad. Al‑lah prohíbe entonces utilizar este término y ordena a Sus servidores utilizar en su lugar el término ‘undhurna, es decir “espera a que comprendamos lo que nos dices”, ya que este segundo término expresa sin ambigüedad el sentido deseado. Aquellos que no crean en Al‑lah recibirán un castigo firme y doloroso.
Se refieren a las aleyas 102 a 105 de la sura Al-Baqara (página 16 del mushaf).
1. La ofensa de esos judíos hacia los profetas de Al‑lah al acusar a Salomón de haber practicado la hechicería, mientras que Al‑lah lo declaró inocente y desmintió sus acusaciones.
2. La hechicería tiene un efecto real sobre la razón y el cuerpo. Su práctica es ilícita.
3. No hay bien ni mal posible en el Reino de Al‑lah sin que Él lo sepa y lo permita.
4. El principio jurídico de “precaución (saddu dhara’i)” es una de las finalidades a las que apunta la legislación islámica. Este nos obliga a precavernos de pronunciar cualquier palabra o realizar cualquier acto que pueda sugerir algo incorrecto.
5. La gracia está en manos de Al‑lah, y con Su misericordia y Su sabiduría, la reserva para quien Él desea.
Otras traducciones del versículo 104
¡Oh, creyentes!, no digáis «ra’ina40» y decid (en su lugar) «undhurna», y escuchad (lo que se os ordena). Y quienes rechacen la verdad tendrán un castigo doloroso.
Notas
[40] Ra’ina es una palabra con doble sentido que puede significar o bien un insulto —sentido que usaban los judíos de la ciudad de Medina— o bien «préstanos atención» o «concédenos tiempo (para que podamos escucharte)»; mientras que la palabra undhurna tiene el mismo significado pero no se presta a malinterpretaciones ni puede entenderse como una falta de respeto.
¡Oh, creyentes!, no digan “ra’ina”40, y digan (en su lugar) “undhurna”, y escuchen (lo que se les ordena). Y quienes rechacen la verdad tendrán un castigo doloroso.
Notas
[40] Ra’ina es una palabra con doble sentido que puede significar o bien un insulto —sentido que usaban los judíos de la ciudad de Medina— o bien “préstanos atención” o “concédenos tiempo (para que podamos escucharte)”; mientras que la palabra undhurna tiene el mismo significado pero no se presta a malinterpretaciones ni puede entenderse como una falta de respeto.
¡Creyentes! ¡No digáis: «¡Raina!», sino «¡Unzurna!» y escuchad! los infieles tendrán un castigo doloroso.
Las raíces de las palabras del versículo 104
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Algunos judíos tergiversan el sentido de las palabras sacándolas de contexto, como cuando dicen: “Te oímos [y al mismo tiempo les dicen a otros], pero no te seguiremos en nada de lo que digas”. [O como cuando dicen:] “Óyenos tú, que no aceptamos oírte”. Te llaman con doble sentido en sus palabras ofendiendo la religión [de Dios]. Si hubieran dicho: “Te oímos y te seguiremos. Escúchanos y sé paciente con nosotros”, sería mejor para ellos y más correcto. Pero Dios los alejó de Su misericordia por negarse a aceptar la verdad, poco es lo que creen.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
¡Oh, creyentes! No malogren sus caridades haciendo alarde de ellas u ofendiendo, como aquel que contribuye para que la gente lo vea, pero [en realidad] no cree en Dios ni en el Día del Juicio Final. Su ejemplo es como el de una roca cubierta de tierra, a la cual le cae un aguacero que la deja al descubierto. Esas personas no obtendrán recompensa alguna por sus [buenas] obras, porque Dios no guía a la gente que se niega a reconocer la verdad.
¡Oh, creyentes! No tomen por confidentes a quienes no sean como ustedes, porque los que rechazan la verdad se esforzarán para corromperlos, porque desean verlos en la ruina. Ya han manifestado su odio con palabras, pero lo que ocultan sus corazones es peor aún. Les he mostrado las evidencias de su enemistad, para que reflexionen.
¡Oh, creyentes! No sean como los que niegan la verdad y dicen de sus hermanos cuando éstos salen de viaje o en una expedición militar [y mueren]: “Si se hubieran quedado no habrían muerto ni caído en batalla”, porque Dios hará que eso sea una angustia en sus corazones. Dios es Quien da la vida y la muerte. Dios ve todo lo que hacen.
¡Oh, creyentes! Quedan abolidas las costumbres [paganas preislámicas] de heredar a las mujeres como un objeto y de obligarlas a casarse y retenerlas por la fuerza para recuperar parte de lo que les habían dado, a menos que ellas cometan un acto de inmoralidad. En lugar de eso, traten amablemente a las mujeres en la convivencia. Y si algo de ellas les llegara a disgustar [sean tolerantes], puede ser que les desagrade algo en lo que Dios ha puesto un bien para ustedes.