Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: “¡Oh, hijos de Israel! Yo soy el Mensajero que Dios les ha enviado para corroborar la Torá y anunciar a un Mensajero que vendrá después de mí llamado Ahmad”1. Pero cuando les mostró los milagros, dijeron [con incredulidad manifiesta]: “¡Esto es pura hechicería!”
Notas
[1] Ahmad, “el que más alaba”, uno de los nombres del Profeta Mujámmad, es la traducción casi exacta del griego períklytos. La profecía aquí pronunciada está confirmada en el Evangelio de Juan donde figura el término parákletos (“consolador” o “defensor”), que habría de venir después de Jesús. Se considera que parákletos es una deformación de períklytos, que es la forma griega del nombre arameo Mauhamana. El arameo era la lengua que hablaba Jesús, y en la que fueron redactados los textos originales —hoy perdidos— de los Evangelios. Dada la proximidad fonética entre períklytos y parákletos, no es de extrañar que el traductor —o un escribano posterior— confundiera ambos términos. Tanto el término arameo Mauhamana como el griego períklytos significan lo mismo que los dos nombres del último Profeta, Mujámmad y Ahmad, derivados ambos del verbo hamida (“alabar”) y del sustantivo hamd (“alabanza”). Pero incluso en el supuesto de que el texto original hablara efectivamente del parákletos, el pasaje es igualmente aplicable al Profeta Mujámmad, que es “una misericordia para todos los seres” (21:107) y “amable y misericordioso con los creyentes” (9:128).
El versículo 6 de la sura As-Saf (61:6), sura medinense, se encuentra en el yuz 28, en la página 552 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 6
Al-Mujtasar
Recuerda, Mensajero, cuando Jesús, hijo de María u dijo: “¡Hijos de Israel! Yo soy el mensajero de Al-lah. Él me envió a ustedes para confirmar la Torá que fue revelada antes de mí. No soy nuevo entre los mensajeros. He venido a dar la buena noticia de un mensajero que vendrá después de mí, cuyo nombre es Ahmad”. Cuando Jesús trajo la evidencia que demostraba su veracidad, ellos dijeron: “Sin duda esto es magia, y nunca te seguiremos”.
Se refieren a las aleyas 6 a 14 de la sura As-Saf (página 552 del mushaf).
1. Los mensajes anteriores albriciaron sobre la llegada de nuestro profeta r.
2. El empoderamiento de la religión es una práctica divina.
3. La fe y la lucha por la causa de Al-lah son medios para entrar en el Paraíso.
4. La recompensa de Al-lah al creyente es a veces inmediata, mientras que otras veces toma más tiempo.
Otras traducciones del versículo 6
Y (recuerda) cuando Jesús, hijo de María, dijo: «¡Oh, hijos de Israel!, yo soy realmente un mensajero de Al-lah enviado a vosotros para confirmaros el mensaje de la Torá (que os anuncia mi llegada); y vengo con la buena noticia de la venida de un mensajero que me sucederá llamado Ahmad1041». Y cuando este(Muhammad) les llegó con pruebas evidentes, (los judíos y los idólatras) dijeron: «Esto no es sino purahechicería».
Notas
[1041] Este es uno de los nombres que recibe el profeta Muhammad — la paz de Al-lah esté con él—.
Y (recuerda) cuando Jesús, hijo de María, dijo: “¡Oh, hijos de Israel!, yo soy realmente un Mensajero de Al-lah enviado a ustedes para confirmarles el mensaje de la Torá (que les anuncia mi llegada); y vengo con la buena noticia de la venida de un Mensajero que me sucederá llamado Ahmad1041”. Y cuando este (Muhammad) les llegó con pruebas evidentes, (los judíos y los idólatras) dijeron: “Esto no es sino pura hechicería”.
Notas
[1041] Este es uno de los nombres que recibe el Profeta Muhammad –la paz de Al-lah esté con él–.
Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: «¡Hijos de Israel! Yo soy el que Alá os ha enviado, en confirmación de la Tora anterior a mí, y como nuncio de un Enviado que vendrá después de mí, llamado Ahmad». Pero, cuando vino a ellos con las pruebas claras, dijeron: «¡Esto es manifiesta magia!»
Las raíces de las palabras del versículo 6
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Quien se aparte de las enseñanzas del Mensajero después de habérsele evidenciado la guía, y siga otro camino distinto al de los creyentes, lo abandonaré y lo ingresaré al Infierno. ¡Y qué mal destino!
aquellos que sigan al Mensajero y Profeta iletrado [Mujámmad], que se encuentra descrito en la Torá y el Evangelio; [el Profeta] que les ordena el bien y les prohíbe el mal, les permite todo lo beneficioso y solo les prohíbe lo perjudicial, y les abroga los preceptos difíciles que pesaban sobre ellos [la Gente del Libro]. Y quienes crean en él, lo secunden, defiendan y sigan la luz que le ha sido revelada, serán los bienaventurados”.
Dios celebró un pacto con los Profetas, diciéndoles: “Les concedo el Libro y la sabiduría, pero cuando se les presente un Mensajero que confirme lo que se les ha revelado, crean en él y préstenle auxilio. ¿Asumen tal compromiso?” Respondieron: “Sí, nos comprometemos”. Dijo Dios: “Entonces sean testigos, que Yo también atestiguaré con ustedes”.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
He venido para confirmar [las enseñanzas originales de] la Torá y para permitirles algunas de las cosas que les estaban prohibidas. He venido con un milagro de su Señor. Tengan temor de Dios y obedezcan.
Jesús, hijo de María, rezó: “¡Oh Dios, [te imploro porque Tú eres] nuestro señor! Haz que descienda una mesa servida del cielo que sea para nosotros un acontecimiento festivo, tanto para los primeros como para los últimos [de nuestra nación], y un milagro proveniente de Ti. Concédenos Tu favor, pues Tú eres el mejor proveedor”.
[Recuerden] cuando Moisés dijo a su pueblo: “¡Pueblo mío! ¿Por qué me maltratan a pesar de saber que soy el Mensajero que Dios les ha enviado?” Cuando [su pueblo] se alejó [del Mensaje], Dios desvió sus corazones [alejándolos de la guía]. Dios no guía a los perversos.
Di [¡Oh, Mujámmad!]: “¡Oh, gente! Soy el Mensajero de Dios para todos ustedes. A Él pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, nada ni nadie merece ser adorado salvo Él, da la vida y la muerte”. Crean en Dios y en Su Mensajero y Profeta iletrado que cree en Dios y en Sus palabras, síganlo, pues así estarán bien guiados.
¡Creyentes! Socorran [la religión de] Dios como lo hicieron los discípulos de Jesús, el hijo de María, cuando les dijo: “¿Quiénes me socorrerán en la causa de Dios?” Los discípulos respondieron: “Seremos los socorredores de [la religión de] Dios”. Pero un grupo de los Hijos de Israel creyó [en la profecía de Jesús] y otro grupo rechazó su Mensaje. Entonces di Mi apoyo a los creyentes y así vencieron a sus enemigos.