Y revelé a Moisés el Libro, y después de él envié Mensajeros; y concedí a Jesús, el hijo de María, milagros evidentes, y lo fortalecí con el Espíritu Santo [el ángel Gabriel]1. ¿No es cierto acaso que cada vez que se les presentaba un Mensajero que no satisfacía sus deseos, se comportaban con soberbia, desmintiendo a unos y matando a otros?2
Notas
[1] La expresión “Espíritu Santo” (Ruh al-Qudus) en el Corán, no corresponde al concepto cristiano del Espíritu Santo como una de las personas de la Trinidad. En la teología islámica, esta expresión se entiende como una referencia al ángel Gabriel (Yibril), quien es encargado por Dios de transmitir la revelación y de asistir a los profetas.
[2] Ver Mateo 23:37, “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti!”
El versículo 87 de la sura Al-Baqara (2:87), sura medinense, se encuentra en el yuz 1, en la página 13 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
Escuchar el versículo 87 de la sura Al-Baqara
75 recitaciones de 69 recitadores: elige una y sonará en el reproductor.
Todas las voces (75)
Tafsir del versículo 87
Al-Mujtasar
Hemos revelado a Moisés u la Torá y hemos enviado después de él otros mensajeros. Hemos dado a Jesús hijo de María (‘Isa ibnu Mariam) signos claros que prueban la veracidad de su carácter de profeta, como el poder de hacer revivir a los muertos, el poder de sanar a los ciegos y los leprosos, y haber recibido el apoyo del ángel Gabriel (Yibril). ¡Pueblo de Israel!, cada vez que un mensajero llega enviado por Al‑lah para transmitirles órdenes que contradicen sus pasiones, ¿ustedes desprecian la verdad y se muestran arrogantes frente a estos mensajeros de Al‑lah, desmintiendo a algunos y asesinando a otros?
Se refieren a las aleyas 84 a 88 de la sura Al-Baqara (página 13 del mushaf).
1. Una de las formas de incredulidad más graves consiste en creer solo en una parte de lo que ha sido revelado por Al‑lah y descreer del resto. De hecho, aquel que así se comporta deifica su pasión.
2. Los judíos mostraron extrema obstinación, manipulación de la verdad y seguir solo sus propias pasiones, entre otras faltas.
3. Los siervos de Al‑lah recibieron de Él una inmensa gracia y misericordia, ya que Él no dejó de enviarles mensajeros y revelarles los libros que pueden guiarlos en el camino recto.
4. Al‑lah castiga a aquellos que rechazan la guía y se empecinan en desobedecer Sus órdenes, sellando sus corazones y negándoles Su misericordia. Por eso, ellos no se guían ni siguen la verdad.
Otras traducciones del versículo 87
Y, ciertamente, otorgamos el Libro (la Torá) a Moisés e hicimos que lo sucedieran (otros) mensajeros. Y concedimos a Jesús, hijo de María, claros milagros y lo respaldamos con el ángel Gabriel31. ¿Es que teníais que envaneceros cada vez que llegaba a vosotros un mensajero de Al-lah con lo que no deseabais y teníais que desmentir a unos y matar32 a otros?
Notas
[31] El ángel Gabriel es descrito literalmente en esta aleya como Ruh Al Qudus que significa «Espíritu Puro o Santo». Posiblemente, el concepto del Espíritu Santo en el cristianismo hacía también referencia al ángel Gabriel, pero, con el paso del tiempo y la distorsión de las Escrituras apareció el concepto de la Santísima Trinidad y se perdió el significado original de la expresión «Espíritu Santo». El ángel Gabriel goza de una elevada posición ante Al-lah y es el encargado de transmitir o llevar la revelación de Al-lah a los profetas.
[32] La misma Biblia da fe de este hecho: «¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que son enviados a ti!» (Mateo 23, 37).
Y, ciertamente, otorgamos el Libro (la Torá) a Moisés e hicimos que lo sucedieran (otros) mensajeros. Y concedimos a Jesús, hijo de María, claros milagros y lo respaldamos con el ángel Gabriel31. ¿Es que tenían que envanecerse cada vez que llegaba a ustedes un Mensajero de Al-lah con lo que no deseaban, y tenían que desmentir a unos y matar32 a otros?
Notas
[31] El ángel Gabriel es descrito literalmente en esta aleya como Ruh AlQudus que significa “Espíritu Puro o Santo”. Posiblemente, el concepto del Espíritu Santo en el cristianismo hacía también referencia al ángel Gabriel; pero, con el paso del tiempo y la distorsión de las Escrituras, apareció el concepto de la Santísima Trinidad y se perdió el significado original de la expresión “Espíritu Santo”. El ángel Gabriel goza de una elevada posición ante Al-lah y es el encargado de transmitir o llevar la revelación de Al-lah a los profetas.
[32] La misma Biblia da fe de este hecho: “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que son enviados a ti!” (Mateo 23, 37).
Dimos a Moisés la Escritura y mandamos enviados después de él. Dimos a Jesús, hijo de María, las pruebas claras y le fortalecimos con el Espíritu Santo. ¿Es que tenías que mostraros altivos siempre que venía a vosotros un enviado con algo que no deseabais? A unos les desmentisteis, a otros les disteis muerte.
Las raíces de las palabras del versículo 87
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Te he revelado [¡Oh, Mujámmad!] una inspiración Mía [el Corán]. Tú no conocías el Libro [revelado anteriormente] ni la fe [en sus detalles]. Entonces hice que fuera una luz con la que guío a quienes quiero, y tú [¡Oh, Mujámmad!] guías al sendero recto,
He revelado la Torá, en la que hay guía y luz. Los Profetas entregados [a la voluntad de Dios] juzgaban con ella entre los judíos. Lo mismo hicieron los rabinos y juristas en cumplimiento de su misión de custodiar el Libro de Dios y ser testigos de él [en sus enseñanzas]. No teman a la gente sino que tengan temor de Mí. No vendan Mis preceptos por un precio vil. Quienes no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado [por considerarlo inferior], ésos son los verdaderos incrédulos.
He venido para confirmar [las enseñanzas originales de] la Torá y para permitirles algunas de las cosas que les estaban prohibidas. He venido con un milagro de su Señor. Tengan temor de Dios y obedezcan.
Dios dirá: “¡Oh, Jesús hijo de María! Recuerda las bendiciones que te concedí a ti y a tu madre, cuando te fortalecí con el Espíritu Santo para que pudieras hablar a la gente desde la cuna y de adulto, y te enseñé la escritura, la sabiduría, la Torá y el Evangelio. Cuando modelaste con arcilla un pájaro con Mi anuencia, y luego soplaste en él y se convirtió en un pájaro real con Mi permiso, y curaste al ciego de nacimiento y al leproso con Mi permiso, y resucitaste al muerto con Mi permiso. Te protegí de los Hijos de Israel cuando te presentaste ante ellos con las evidencias, y los que negaron la verdad dijeron: “Esto es hechicería pura”.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
Entre los Mensajeros, distinguí a cada uno con un favor. Entre ellos hay a quienes Dios habló directamente, y otros a quienes elevó en grados. Y concedí a Jesús, hijo de María, las pruebas evidentes y lo fortalecí con el Espíritu Santo [el ángel Gabriel]. Pero si Dios hubiera querido, las naciones que los siguieron no hubieran combatido entre ellas tras habérseles presentado los Profetas y las evidencias; pero discreparon, y hubo entre ellos quienes creyeron en la verdad y quienes la rechazaron. Si Dios hubiera querido no se habrían combatido los unos a los otros, pero Dios obra según Su designio.
Le he revelado a Moisés el Libro [la Torá] después de haber destruido a las anteriores generaciones [de opresores]. En él hay luz, guía y misericordia para que reflexionen.
Concedí a Moisés el Libro, pero se opusieron a él, y de no ser porque tu Señor había decretado [retrasar el castigo hasta el Día del Juicio] ya los habría aniquilado. Ellos [los judíos] también dudan acerca del Corán.