Entre los Mensajeros, distinguí a cada uno con un favor. Entre ellos hay a quienes Dios habló directamente, y otros a quienes elevó en grados. Y concedí a Jesús, hijo de María, las pruebas evidentes y lo fortalecí con el Espíritu Santo [el ángel Gabriel]. Pero si Dios hubiera querido, las naciones que los siguieron no hubieran combatido entre ellas tras habérseles presentado los Profetas y las evidencias; pero discreparon, y hubo entre ellos quienes creyeron en la verdad y quienes la rechazaron. Si Dios hubiera querido no se habrían combatido los unos a los otros, pero Dios obra según Su designio.
El versículo 253 de la sura Al-Baqara (2:253), sura medinense, se encuentra en el yuz 3, en la página 42 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 253
Al-Mujtasar
Entre estos mensajeros que te hemos mencionado, hemos favorecido a algunos en relación a otros en lo que se refiere a la Revelación, el número de adeptos y el rango. Hay a quienes Al‑lah habló directamente, como Moisés, otros a quienes elevó en rango, como Mujámmad r, quien fue enviado a toda la humanidad, con quien la profecía fue sellada y su pueblo fue favorecido en relación a los otros. Hemos dado a Jesús, hijo de María, milagros claros que prueban su carácter de profeta, como devolver la vida a los muertos y curar a los ciegos y los leprosos. Además, hemos hecho que Gabriel le dé sostén y le dé fuerza para realizar el designio de Al‑lah. Si Al‑lah lo hubiera querido, aquellos que vivieron después de los profetas no se habrían matado los unos a los otros luego de haber recibido los signos claros. Pero se enfrentaron y se dividieron. Algunos creyeron en Al‑lah y otros no creyeron en Él. Si Al‑lah hubiera querido, no hubieran combatido entre ellos, pero Al‑lah hace Su voluntad. Él guía a quien Él desea hacia la fe con Su misericordia y Su gracia, y extravía a quien Él desea con Su justicia y Su sabiduría.
Se refieren a las aleyas 253 a 256 de la sura Al-Baqara (página 42 del mushaf).
1. Al‑lah favoreció a algunos de Sus mensajeros y profetas en relación a otros según Su conocimiento y Su sabiduría.
2. La aleya evoca el atributo divino de la palabra, pero este debe interpretarse de manera acorde a Su divinidad y majestad. Él habló a algunos de sus mensajeros, como Moisés y Mujámmad.
3. La fe, la guía, la incredulidad y el extravío, todos están bajo la voluntad de Al‑lah y Su poder. Él dispone de una inmensa sabiduría y si Él lo hubiera querido, habría guiado a todas las personas.
4. La aleya del Trono (ayatul-kursi) es la aleya más importante del Libro de Al‑lah, ya que afirma de manera impactante el Señorío, la Divinidad de Al‑lah y Sus diferentes atributos divinos.
5. Abrazar el Islam y seguir su camino debe ser un acto intencional y voluntario, ya que no puede haber imposición de adoptar la religión de Al‑lah.
6. Aferrarse al Libro de Al‑lah y a la Sunna de Su Mensajero es el mejor medio para obtener la felicidad en este mundo y el éxito en el Más Allá.
Otras traducciones del versículo 253
De entre estos mensajeros, favorecimos a algunos por encima de otros; a unos les habló Al-lah directamente y a otros les concedió una alta distinción. Y otorgamos a Jesús, hijo de María, pruebas claras (de que era un siervo de Al-lah y Su mensajero), y lo fortalecimos con el ángel Gabriel. Y si Al-lah hubiera querido, las generaciones posteriores no se habrían enfrentado entre sí tras haber recibido pruebas evidentes de la verdad (las aleyas de Al-lah); mas discreparon: algunos creyeron y otros negaron la verdad. Y si Al-lah hubiera querido, no se habrían enfrentado, pero Al-lah hace lo que quiere.
De entre estos mensajeros, favorecimos a algunos por encima de otros; a unos les habló Al-lah directamente y a otros les concedió una alta distinción. Y otorgamos a Jesús, hijo de María, pruebas claras (de que era un siervo de Al-lah y Su Mensajero), y lo fortalecimos con el ángel Gabriel. Y si Al-lah hubiera querido, las generaciones posteriores no se habrían enfrentado entre sí tras haber recibido pruebas evidentes de la verdad (las aleyas de Al-lah); mas discreparon: algunos creyeron y otros negaron la verdad. Y si Al-lah hubiera querido, no se habrían enfrentado, pero Al-lah hace lo que quiere.
Éstos son los enviados. Hemos preferido a unos más que a otros. A alguno de ellos Alá ha hablado. Y a otros les ha elevado en categoría. Dimos a Jesús, hijo de María, las pruebas claras, y le fortalecimos con el Espíritu Santo. Si Alá hubiera querido, los que les siguieron no habrían combatido unos contra otros, después de haber recibido las pruebas claras. Pero discreparon: de ellos, unos creyeron y otros o. Si Alá hubiera querido, no habrían combatido unos contra otros. Pero Alá hace lo que quiere.
Las raíces de las palabras del versículo 253
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Y revelé a Moisés el Libro, y después de él envié Mensajeros; y concedí a Jesús, el hijo de María, milagros evidentes, y lo fortalecí con el Espíritu Santo [el ángel Gabriel]. ¿No es cierto acaso que cada vez que se les presentaba un Mensajero que no satisfacía sus deseos, se comportaban con soberbia, desmintiendo a unos y matando a otros?
Observa cómo he agraciado a unos sobre otros [con bienes materiales en este mundo], pero en la otra vida la distinción será mayor [entre los que creen y los que no creen].