Yabir ibn ʿAbd Allah al-Ansari, cuyo padre cayó en Uhud, es uno de los Compañeros que más hadices transmitieron. Durante la excavación del foso, invitó al Profeta ﷺ a una modesta comida; el Profeta ﷺ convidó a todos los combatientes, y fueron mil los que comieron hasta saciarse mientras la olla seguía llena (al-Bujari 4102). Yabir ibn Samura es otro Compañero que transmitió muchos hadices.
Yabir (Jabir) es el participio activo de jabara, «colocar un hueso, reparar lo que está roto», y en sentido figurado «sacar a alguien de la pobreza, consolarlo» (raíz j-b-r): yabir es, pues, el que repara, consuela y levanta. En árabe se dice jabara jatirahu, «reparó su corazón», es decir, lo consoló. De la misma raíz procede al-Yabbar, uno de los nombres de Allah, que el Corán menciona entre Sus nombres más bellos (59:23).
Él es Al-lah, no hay otra divinidad salvo Él, el Soberano Supremo, el Santísimo, el Salvador, el Dispensador de seguridad, el Custodio [de la fe], el Todopoderoso, el Dominador y el Soberbio. ¡Glorificado sea Dios! Está por encima de las divinidades que Le asocian.
Así fue el pueblo de ‘Ad, negaron los signos de su Señor y desobedecieron a Sus Mensajeros, y siguieron a aquellos que se oponen a la verdad con arrogancia y prepotencia.