De los 38 versículos de la sura Muhammad, 12 se parecen a otros versículos del Corán, a veces en todo salvo una palabra. Cada uno se compara palabra por palabra con sus parecidos, con las diferencias resaltadas, para no confundirlos al recitar de memoria.
Los que se niegan a creer, extravían [a la gente] del sendero de Dios y se oponen al Mensajero después de habérseles evidenciado la guía, no podrán perjudicar a Dios en nada y sus obras serán en vano.
Este descarrío es porque [los hipócritas] dijeron a quienes odian lo que Dios reveló [a Mujámmad]: “Les obedeceremos en algunos asuntos”. Pero Dios conoce sus secretos.
¿Por qué no viajan por el mundo y observan cómo terminaron sus antecesores? Dios los destruyó; y sepan que todos los que se niegan a creer tienen un destino similar.
¿Acaso no viajan por el mundo y observan cuál fue el final de sus antecesores? Eran más numerosos que ellos, más poderosos, y dejaron más vestigios en la Tierra. Pero de nada les valió lo que poseían.
No he enviado antes de ti sino a hombres que pertenecían a sus propias comunidades para que le transmitieran Mi revelación. ¿Por qué [quienes rechazan este mensaje] no viajan por el mundo y observan cómo fue que acabaron los pueblos de la antigüedad [que desmintieron a los Profetas]? La morada de la otra vida será mejor para quienes tienen temor de Dios. ¿Es que no van a reflexionar?
¿Acaso no han viajado por el mundo y observaron cuál fue el fin de quienes los precedieron? Eran más poderosos que ellos [y aun así fueron castigados], pues nadie puede huir de Dios, ni en los cielos ni en la Tierra. Él lo sabe todo y tiene poder sobre todas las cosas.
¿Acaso no viajan por el mundo y observan cuál fue el final de sus antecesores? Tenían más poder y dejaron más vestigios sobre la Tierra [que ustedes], pero Dios los castigó [destruyéndolos] por sus pecados, y nadie pudo protegerlos de Dios.
¿Acaso no han viajado por el mundo y visto cómo fue el final de los pueblos antiguos? Eran [imperios] más poderosos, cultivaron la tierra [en forma asombrosa] y tenían construcciones más avanzadas que las suyas. Sin embargo, cuando se les presentaron los Mensajeros con las evidencias, los desmintieron. Dios no fue injusto con ellos, sino que ellos lo fueron consigo mismos.
Dios introducirá a los creyentes que obran rectamente en jardines por donde corren ríos. En cambio, los que se niegan a creer gozarán transitoriamente y comerán como lo hacen los rebaños, pero tendrán el Infierno por morada.
¿Acaso los que se niegan a creer esperan que los sorprenda la Hora? Ya se evidenciaron algunas señales que indican su proximidad, y de nada les servirá creer cuando esta llegue.
Si vieras [qué terrible es] cuando los ángeles toman las almas de los que mueren habiéndose negado a creer, y les golpean sus rostros y sus espaldas, y les dicen: “Sufran el tormento del Infierno.
¡Oh, creyentes! Obedezcan a Dios, obedezcan al Mensajero y a aquellos de ustedes que tengan autoridad y conocimiento. Si realmente creen en Dios y en el Día del Juicio, cuando tengan discrepancias remítanlas al juicio de Dios y del Mensajero, porque en ello hay bien y es el camino correcto.
A los que rechazaron la verdad y los tomó la muerte siendo aún incrédulos, aunque ofrecieran como rescate todo el oro que hubiera en la Tierra, no les será aceptado. Ellos recibirán un castigo doloroso y no tendrán quién pueda socorrerlos.