De los 29 versículos de la sura Al-Fath, 11 se parecen a otros versículos del Corán, a veces en todo salvo una palabra. Cada uno se compara palabra por palabra con sus parecidos, con las diferencias resaltadas, para no confundirlos al recitar de memoria.
Él es Quien hizo descender el sosiego en los corazones de los creyentes para aumentarles fe a la fe que ya tenían. A Dios pertenecen los ejércitos de los cielos y de la Tierra; y Dios lo sabe todo, es Sabio.
[Dios] introducirá por toda la eternidad a los creyentes y a las creyentes en jardines por donde corren ríos, y les perdonará sus pecados. Este es un éxito grandioso ante Dios.
Dios les recompensará por su testimonio con jardines por los que corren ríos, en los que estarán por toda la eternidad. Ésa es la recompensa de los que hacen el bien.
Lo he revelado [al Corán] con la verdad y lo he protegido para que así les llegue. No te he enviado [¡Oh, Mujámmad!] sino como albriciador y amonestador.
[¡Oh, Mujámmad!] Los beduinos que no participaron [del viaje a La Meca y del pacto de Hudaibiiah] dirán: “Nos mantuvieron ocupados nuestros bienes materiales y nuestras familias, pídele a Dios que nos perdone”. Pero solo dicen con sus lenguas lo que no sienten sus corazones. Diles: “Si Dios quisiera perjudicarlos o beneficiarlos, nadie podría impedirlo. Dios sabe lo que hacen”.
A Dios pertenece cuanto hay en los cielos y la Tierra. Lo que manifiesten en público y lo que oculten en privado, Dios les pedirá cuentas por ello; Dios perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere. Dios es sobre toda cosa Poderoso.
A Dios pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, Él crea lo que quiere, agracia a quien quiere con hijas mujeres y a quien quiere con hijos varones,
¿Acaso no sabes que a Dios pertenece el reino de los cielos y de la Tierra? Castiga a quien quiere y perdona a quien quiere. Dios es sobre toda cosa Poderoso.
Dicen judíos y cristianos: “Somos hijos de Dios y sus predilectos”. Diles: “Si así fuera, ¿por qué los castigará por los pecados que cometen? Ustedes son como el resto de la humanidad, seres creados por Él. Dios perdona a quien quiere y castiga a quien quiere. A Dios pertenece el reino de los cielos y de la tierra, y todo lo que existe entre ambos, y ante Él compareceremos [para que nos juzgue por nuestras acciones]”.
No hay nada que reprochar al ciego, al lisiado y al enfermo [que no participan en las expediciones militares]. Quien obedezca a Dios y a Su Mensajero, Él lo introducirá en jardines por donde corren ríos. Pero a quien deserte, Dios le dará un castigo doloroso.
Estas son las leyes de Dios. A quien obedezca a Dios y a Su Mensajero, Él lo introducirá en jardines donde corren ríos, donde vivirá por toda la eternidad. Éste es el éxito supremo.
Sepan que aun cuando los que se negaron a creer los hubieran combatido [en Hudaibiiah], habrían huido vencidos, pues no hubieran encontrado quién los protegiera ni los defendiera.
Él es Quien les envió a Su Mensajero con la guía y la práctica de adoración verdadera, para que prevalezca sobre todas las demás. Dios es suficiente como testigo.
Él es Quien envió a Su Mensajero con la guía y la religión verdadera para que llegue a prevalecer sobre toda religión [falsa], aunque esto disguste a los idólatras.