wala-in sa-altahum man khalaqa l-samāwāti wal-arḍa layaqūlunna l-lahu quli l-ḥamdu lillahi bal aktharuhum lā yaʿlamūna
Traducción
Si les preguntas [a los idólatras]: “¿Quién creó los cielos y la Tierra?” Responderán: “¡Dios!” Diles: “¡Alabado sea Dios!” Pero la mayoría de la gente lo ignora1.
Notas
[1] Que esa afirmación implica que deberían adorar solo a Dios y apartarse de toda idolatría.
El versículo 25 de la sura Luqman (31:25), sura mecana, se encuentra en el yuz 21, en la página 413 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 25
Al-Mujtasar
Mensajero, si les preguntas a estos idólatras: “¿Quién creó los cielos y quién creó la Tierra?”, dirán: “Al-lah los creó”. Diles: “Alabado sea Al-lah, que ha hecho claras las evidencias”. Sin embargo, la mayoría de ellos no sabe quién merece todas las alabanzas, debido a su propia ignorancia.
Diles: “Si los mares fueran tinta para escribir las Palabras de mi Señor, se agotaría el agua de los mares antes de que se agotaran las Palabras de mi Señor, aunque se trajeran otros mares de tinta [equivalentes a los que existen]”.
Te preguntan acerca del espíritu. Diles: “La naturaleza del espíritu es un asunto del que solo Dios tiene conocimiento. No se les ha permitido acceder sino a una pequeña parte del inmenso conocimiento de Dios”.
Si les preguntas [a los que se niegan a creer y adoran ídolos] quién creó los cielos y la Tierra, te responderán sin duda: “Los creó el Poderoso, el Sabio”.
Si les preguntas [a los idólatras:] “¿Quién creó los cielos y la Tierra?” Te responderán: “¡Dios!” Diles: “¿Acaso no han pensado qué es aquello que invocan en vez de Dios? ¿Si Dios quisiera azotarme con algún daño, acaso sus ídolos me podrían librar de él? ¿O si deseara Dios cubrirme con Su misericordia, podrían ellos impedirlo?” Diles: “Me es suficiente con Dios. Quienes de verdad confíen en Dios, que se encomienden a Él”.
Si les preguntas [a los idólatras] quién hace descender agua del cielo con la que da vida a la tierra muerta [por la sequía], responderán: “¡Dios!” Di: “¡Todas las alabanzas pertenecen a Dios!” Pero la mayoría [de la gente] no razona.
Si les preguntas [a los idólatras] quién creó los cielos y la Tierra, y sujetó al Sol y a la Luna [a una órbita], responderán: “¡Dios!” ¿Cómo, entonces, es que se desvían [del monoteísmo]?
Dios les expone un ejemplo [para que reflexionen]: ¿Puede equipararse un [incrédulo] esclavo [de sus pasiones] que carece de todo poder, con [un creyente] a quien le he concedido un sustento generoso y hace caridades en privado y en público? [¿Cómo pueden entonces comparar al Creador con los seres creados?] ¡Alabado sea Dios! La mayoría de la gente no reflexiona.
Dios da un ejemplo sobre [la idolatría:] ¿Acaso son iguales un hombre que tiene muchos amos asociados que discrepan entre sí, y un hombre al servicio de un solo amo? ¡Alabado sea Dios! [No se equiparan] Pero la mayoría de los seres humanos lo ignoran.