wala-in sa-altahum man nazzala mina l-samāi māan fa-aḥyā bihi l-arḍa min baʿdi mawtihā layaqūlunna l-lahu quli l-ḥamdu lillahi bal aktharuhum lā yaʿqilūna
Traducción
Si les preguntas [a los idólatras] quién hace descender agua del cielo con la que da vida a la tierra muerta [por la sequía], responderán: “¡Dios!” Di: “¡Todas las alabanzas pertenecen a Dios!” Pero la mayoría [de la gente] no razona1.
Notas
[1] El razonamiento lógico es que si es Dios Quien les concede las gracias y favores, es solo a Él que deberían adorar y agradecer, siendo monoteístas y abandonando la adoración y el agradecimiento a sus ídolos, santos y vírgenes.
El versículo 63 de la sura Al-Ankabut (29:63), sura mecana, se encuentra en el yuz 21, en la página 403 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
Escuchar el versículo 63 de la sura Al-Ankabut
78 recitaciones de 72 recitadores: elige una y sonará en el reproductor.
Todas las voces (78)
Tafsir del versículo 63
Al-Mujtasar
Mensajero, si les preguntaras a los idólatras: “¿Quién es el que hace que la lluvia descienda del cielo y, por consiguiente, hace que la tierra estéril recobre vida?”, ellos definitivamente dirán: “Al-lah”. Mensajero, diles: “Toda alabanza pertenece a Al-lah, que ha hecho clara la evidencia en tu contra”. Sin embargo, la mayoría de ellos no lo entenderá, porque si lo entendieran no adorarían ídolos que no los benefician ni los perjudican.
Se refieren a las aleyas 53 a 63 de la sura Al-Ankabut (página 403 del mushaf).
1. Un incrédulo que solicita que el castigo se adelante está probando su insensatez.
2. La puerta de la emigración para proteger la práctica del Islam está abierta.
3. La virtud de la paciencia y la confianza en Al-lah.
4. Reconocer el señorío de Al-lah sin reconocer Su derecho único a ser adorado no le otorga a una persona la salvación y la verdadera fe.
Otras traducciones del versículo 63
Y si les preguntas Quién hace descender la lluvia del cielo y revive la tierra tras su muerte, dirán que es Al-lah. Di: «¡Alabado sea Al-lah!»; pero la mayoría de ellos no razonan.
Y si les preguntas Quién hace descender la lluvia del cielo y revive la tierra tras su muerte, dirán que es Al-lah. Di: “¡Alabado sea Al-lah!”; pero la mayoría de ellos no razonan.
Si les preguntas: «¿Quién hace bajar agua del cielo, vivificando con ella la tierra después de muerta?», seguro que dicen: «¡Alá!» Di: «¡Alabado sea Alá!» No, la mayoría no comprenden.
Las raíces de las palabras del versículo 63
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Si les preguntas [a los idólatras]: “¿Quién creó los cielos y la Tierra?” Responderán: “¡Dios!” Diles: “¡Alabado sea Dios!” Pero la mayoría de la gente lo ignora.
Dios da un ejemplo sobre [la idolatría:] ¿Acaso son iguales un hombre que tiene muchos amos asociados que discrepan entre sí, y un hombre al servicio de un solo amo? ¡Alabado sea Dios! [No se equiparan] Pero la mayoría de los seres humanos lo ignoran.
Dios les expone un ejemplo [para que reflexionen]: ¿Puede equipararse un [incrédulo] esclavo [de sus pasiones] que carece de todo poder, con [un creyente] a quien le he concedido un sustento generoso y hace caridades en privado y en público? [¿Cómo pueden entonces comparar al Creador con los seres creados?] ¡Alabado sea Dios! La mayoría de la gente no reflexiona.
En la creación de los cielos y de la Tierra, la sucesión de la noche y el día, el barco que surca el mar para provecho de la gente, el agua que Dios hace descender del cielo con la que da vida a la tierra árida, en la que diseminó toda clase de criaturas, y en la dirección de los vientos y el control de las nubes que están entre el cielo y la tierra, en todo ello hay signos para quienes razonan.