wayasalūnaka ʿani l-rūḥi quli l-rūḥu min amri rabbī wamā ūtītum mina l-ʿil'mi illā qalīlan
Traducción
Te preguntan acerca del espíritu. Diles: “La naturaleza del espíritu es un asunto del que solo Dios tiene conocimiento1. No se les ha permitido acceder sino a una pequeña parte del inmenso conocimiento de Dios2”.
Notas
[1] El término ruh رُوح (espíritu) mencionado en este versículo es descrito en el texto árabe como procedente de una orden (amr) de Dios. Esto no implica que el espíritu sea parte de la esencia divina, sino que su creación ocurre por el mandato directo de Dios. En la teología islámica, el espíritu es una creación de Dios, honrada por Su atribución, pero no divina en sí misma. Esta aclaración es fundamental, ya que en ciertas corrientes místicas y gnósticas se sostiene la idea de que el alma o el espíritu serían una “chispa divina” o una parte del Creador. El islam rechaza esta concepción: La esencia de Dios no se fragmenta ni habita en Sus criaturas. Dios es absolutamente distinto y trascendente respecto de Su creación, y el espíritu humano, aunque noble, sigue siendo un ser creado dependiente de Dios.
[2] Todo conocimiento descubierto será siempre pequeño comparado con la dimensión de los secretos y misterios del universo, todos abarcados por el conocimiento del Creador, el Eterno. Porque Su conocimiento es infinito, mientras que la comprensión humana es limitada.
El versículo 85 de la sura Al-Isra (17:85), sura mecana, se encuentra en el yuz 15, en la página 290 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 73 recitadores.
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Tafsir del versículo 85
Al-Mujtasar
Mensajero, los incrédulos de la gente del Libro te preguntan acerca de la realidad del espíritu. Diles: “El espíritu es una creación de mi Señor, y el conocimiento que ustedes y toda la creación han recibido es ínfimo en comparación con el conocimiento de Al-lah”.
Se refieren a las aleyas 76 a 86 de la sura Al-Isra (página 290 del mushaf).
1. Estas aleyas demuestran cuán necesitado se encuentra el siervo de que Al-lah lo mantenga firme, y que siempre debe alabar con fervor a su Señor por mantenerlo firme en la fe.
2. Cuando la verdad se manifiesta, la falsedad se desvanece. La falsedad no se eleva, sino en momentos y lugares donde las personas de verdad se vuelven complacientes.
3. La cura que contiene el Corán incluye sanar los corazones de las dudas, la ignorancia, las ideas incorrectas, la desviación y los objetivos malignos.
4. Estas aleyas demuestran que, si alguien pregunta sobre un asunto que no le es beneficioso, es mejor evitar responderle y, en cambio, informarle sobre lo que sí necesita y guiarlo hacia lo que realmente lo beneficia.
Otras traducciones del versículo 85
Y te preguntan acerca del alma. Diles (¡oh, Muhammad!): «Es un asunto que solo mi Señor conoce y sobre el que apenas se os ha concedido conocimiento».
Y te preguntan acerca del alma. Diles (¡oh, Muhammad!): “Es un asunto que solo mi Señor conoce y sobre el que apenas se les ha concedido conocimiento”.
Te preguntan por el espíritu. Di: «El espíritu procede de la orden de mi Señor». Pero no habéis recibido sino poca ciencia.
Las raíces de las palabras del versículo 85
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Si todos los árboles que hay sobre la Tierra se convirtieran en plumas [para escribir] y el mar junto a otros siete mares se convirtieran en tinta, no bastarían para escribir las Palabras de Dios. Dios es Poderoso, Sabio.
Diles: “Si los mares fueran tinta para escribir las Palabras de mi Señor, se agotaría el agua de los mares antes de que se agotaran las Palabras de mi Señor, aunque se trajeran otros mares de tinta [equivalentes a los que existen]”.
Dios concede la sabiduría a quien quiere, y sepan que a quien le haya sido concedido este don ha recibido una gracia inmensa. Solo reflexionan los dotados de intelecto.
Dile [¡Oh, Mujámmad!] a quien sea enemigo del ángel Gabriel, que él es quien descendió la revelación a tu corazón con la anuencia de Dios, confirmando los mensajes anteriores, como guía y buena nueva para los creyentes.