aquellos que sigan al Mensajero y Profeta iletrado [Mujámmad], que se encuentra descrito en la Torá y el Evangelio1; [el Profeta] que les ordena el bien y les prohíbe el mal, les permite todo lo beneficioso y solo les prohíbe lo perjudicial, y les abroga los preceptos difíciles que pesaban sobre ellos [la Gente del Libro]. Y quienes crean en él, lo secunden, defiendan y sigan la luz que le ha sido revelada2, serán los bienaventurados”.
Notas
[1] Según la tradición islámica, este versículo alude a personas de entre la Gente del Libro que reconocían la autenticidad del Mensajero del Islam a partir de descripciones proféticas conservadas en sus propias Escrituras. Los comentaristas musulmanes han entendido estas alusiones como referencias a anuncios proféticos previos, transmitidos en la Torá y el Evangelio. Entre los pasajes bíblicos se encuentran Deuteronomio 18:18, Isaías 42 y los discursos sobre el Paráclito en el Evangelio de Juan (14:16; 16:7–12).
[2] El Sagrado Corán.
El versículo 157 de la sura Al-A’raf (7:157), sura mecana, se encuentra en el yuz 9, en la página 170 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 157
Al-Mujtasar
Ellos son los que siguen a Mujámmad r, el profeta iletrado que no sabe leer ni escribir, y quien es inspirado solo por Su Señor. El nombre y la descripción del Profeta y lo que se le ha revelado se encuentra en la Torá, revelada a Moisés u, y en el Evangelio, revelado a Jesús u. Mujámmad instruyó a las personas sobre lo que es bueno y correcto, y prohibió aquellas cosas que para las mentes sensatas son incorrectas: les permite la buena comida y bebida y las relaciones que no son perjudiciales, y hace ilícitas aquellas cosas que son malas. También abolió los difíciles mandamientos revelados como obligaciones para las comunidades anteriores, como tener que matar al que mató a otra persona accidentalmente. Los que creyeron en él de entre los Hijos de Israel y otros, lo respetaron, lo honraron y lo ayudaron contra los incrédulos que eran sus enemigos, siguiendo el Corán que se le había revelado, son los que triunfarán y alcanzarán sus anhelos.
Se refieren a las aleyas 156 a 159 de la sura Al-A’raf (página 170 del mushaf).
1. La Torá y los Evangelios contienen pruebas claras de que el profeta Mujámmad r sería enviado, y dan fe de la verdad de su mensaje.
2. La misericordia de Al-lah abarca todas las cosas, pero la misericordia de Al-lah hacia Sus siervos varía y aumenta según el nivel de su fe y de sus buenas acciones.
3. Una súplica puede ser general o específica, según las circunstancias. Moisés, en esta situación, elevó una súplica general.
4. De la justicia de Al-lah y la naturaleza justa de la narración en el Corán, se desprende la imparcialidad de Al-lah al mencionar los atributos de una nación o un pueblo. Ya que menciona los atributos reprochables de algunos de los Hijos de Israel, el lector podría asumir que estos atributos son generales y aplicables para todos ellos. Sin embargo, Al-lah menciona que entre ellos había un grupo que era recto, seguía la guía y guiaba a los demás.
Otras traducciones del versículo 157
(La decretaré) a quienes sigan al Mensajero (Muhammad), el profeta iletrado256 que les estaba mencionado en la Torá y en el Evangelio, quien les ordena el bien, les prohíbe el mal, les permite las cosas buenas, les prohíbe las dañinas y los libera de preceptos anteriores que pesaban sobre ellos (facilitándoles la práctica de la religión). Quienes crean, pues, en él, lo honren, lo ayuden y sigan la luz que le ha sido revelada (el Corán)serán los triunfadores».
Notas
[256] El profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— no sabía leer ni escribir; si hubiera sabido, sus contemporáneos habrían dudado sobre él —como prueba la aleya 48 de la sura 29— y habrían pensado que el Corán era obra suya en vez de una revelación de Al-lah.
(La decretaré) a quienes sigan al Mensajero (Muhammad), el Profeta iletrado256 que les estaba mencionado en la Torá y en el Evangelio, quien les ordena el bien, les prohíbe el mal, les permite las cosas buenas, les prohíbe las dañinas y los libera de preceptos anteriores que pesaban sobre ellos (facilitándoles la práctica de la religión). Quienes crean, pues, en él, lo honren, lo ayuden y sigan la luz que le ha sido revelada (el Corán) serán los triunfadores”.
Notas
[256] El profeta Muhammad —que Al-lah lo bendiga y le dé la paz— no sabía leer ni escribir; si hubiera sabido, sus contemporáneos habrían dudado sobre él —como prueba la aleya 48 de la sura 29— y habrían pensado que el Corán era obra suya en vez de una revelación de Al-lah.
a quienes sigan al Enviado, el Profeta de los gentiles, a quien ven mencionado en sus textos: en la Tora y en el Evangelio, que les ordena lo que está bien y les prohíbe lo que está mal, les declara lícitas las cosas buenas e ilícitas las impuras, y les libera de sus cargas y de las cadenas que sobre ellos pesaban. Los que crean en él, le sostengan y auxilien, los que sigan la Luz enviada abajo con él, ésos prosperarán.
Las raíces de las palabras del versículo 157
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Envié a cada nación un Mensajero [para que los exhortara a] adorar a Dios y a rechazar la idolatría. Algunos de los pueblos fueron guiados por Dios, y a otros se les decretó el extravío. ¡Viajen por el mundo y observen cual fue el destino de quienes desmintieron [Mis signos]!