wa-in khif'tum shiqāqa baynihimā fa-ib'ʿathū ḥakaman min ahlihi waḥakaman min ahlihā in yurīdā iṣ'lāḥan yuwaffiqi l-lahu baynahumā inna l-laha kāna ʿalīman khabīran
Traducción
Si temen la ruptura del matrimonio, apelen a un mediador de la familia de él y otro de la familia de ella. Si tienen el deseo íntimo de reconciliarse, Dios los ayudará a llegar a un acuerdo. Dios todo lo sabe y está bien informado1.
Notas
[1] Estos dos versículos enseñan la metodología de solución de conflictos dentro del matrimonio. Primero la exhortación, que es la comunicación, el diálogo comprensivo, la exposición de los argumentos y la clarificación de los asuntos. Si esta instancia falla, el segundo paso es dormir separados y no mantener relaciones sexuales; si eso falla, entonces el tercer paso es una separación temporal, como expresión de que el divorcio es una opción ante este problema. En caso de que nada de esto funcione, y la pareja no pueda solucionar los problemas por sí mismos, el Islam recomienda una ayuda externa, de los familiares, si son competentes, o de mediadores para intentar solucionar el problema. Si los esposos son sinceros y quieren solucionar el conflicto y reconciliarse, aceptan de buena fe esta ayuda externa.
El versículo 35 de la sura An-Nisa (4:35), sura medinense, se encuentra en el yuz 5, en la página 84 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
Escuchar el versículo 35 de la sura An-Nisa
78 recitaciones de 72 recitadores: elige una y sonará en el reproductor.
Todas las voces (78)
Tafsir del versículo 35
Al-Mujtasar
Tutores del esposo y de la esposa, si temen que las desavenencias entre ellos se transformen en hostilidad y animosidad, envíen un hombre honesto de la familia del esposo y un hombre honesto de la familia de la esposa a fin de decidir su separación, siendo preferible la reconciliación.
Si los dos árbitros consiguen la reconciliación y utilizan los medios más efectivos para obtenerla, Al-lah facilitará a los dos esposos la reconciliación y sus desavenencias desaparecerán. Nada de lo que se refiere a Sus siervos escapa a Al-lah y Él conoce aquello que está oculto en lo más profundo de sus corazones.
Se refieren a las aleyas 34 a 37 de la sura An-Nisa (página 84 del mushaf).
1. Se establece la autoridad y la responsabilidad del esposo, a causa de los deberes que Al-lah le ha impuesto, entre ellos el de usar sus bienes para mantener a su esposa.
2. Se advierte contra el maltrato y la injusticia contra la mujer, recordando al siervo el poder que Al-lah tiene sobre él.
3. Se advierte también contra los comportamientos viles como el orgullo, la jactancia, la avaricia, el ocultamiento del conocimiento y el hecho de no prevenir a las personas.
Otras traducciones del versículo 35
Y si teméis que los esposos se separen, designad un árbitro de la familia de él y otro de la familia de ella (para que medien intentando buscar una solución). Si ambos quieren la reconciliación, Al-lah la facilitará. Ciertamente, Al-lah tiene conocimiento de todas las cosas y está informado de todo.
Y si temen que los esposos se separen, designen un árbitro de la familia de él y otro de la familia de ella (para que medien intentando buscar una solución). Si ambos quieren la reconciliación, Al-lah la facilitará. Ciertamente, Al-lah tiene conocimiento de todas las cosas y está informado de todo.
Si teméis una ruptura entre los esposos, nombrad un árbitro de la familia de él y otro de la de ella. Si desean reconciliarse, Alá hará que lleguen a un acuerdo. Alá es omnisciente, está bien informado.
Las raíces de las palabras del versículo 35
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Dios prescribe respecto a [la herencia de] sus hijos: Al varón le corresponde lo mismo que a dos mujeres. Si las hijas son más de dos, les corresponderán dos tercios de la herencia. Si es hija única, le corresponde la mitad. A cada uno de los padres [del difunto] le corresponderá un sexto, si deja hijos; pero si no tiene hijos y le heredan solo sus padres, un tercio es para la madre. Si tiene hermanos, un sexto es lo que corresponde para la madre. Esto luego de cumplir con sus legados y pagar sus deudas. Ustedes ignoran quiénes pueden beneficiarlos más [en esta vida y en la otra], si sus padres o sus hijos [para dejar a unos más herencia que a otros], de ahí este precepto de Dios. Dios es Sabio, todo lo sabe.
Se prohíbe contraer matrimonio con una mujer casada. Es permitido con una esclava. Esta es la ley de Dios. Fuera de las prohibiciones, es lícito que busquen casarse pagando la dote correspondiente, pero con intención de matrimonio y no de fornicar. Es una obligación dar a la mujer la dote convenida una vez consumado el matrimonio. Pero no incurren en falta si después de haber cumplido con esta obligación legal, deciden algo distinto de mutuo acuerdo. Dios es Sabio, todo lo sabe.