El versículo 171 de la sura Al Imran (3:171), sura medinense, se encuentra en el yuz 4, en la página 72 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 71 recitadores.
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Tafsir del versículo 171
Al-Mujtasar
Esperan, además de sus deleites presentes, una inmensa recompensa de Al-lah, y saben que Al-lah no invalida la retribución de aquellos que creen en Él. Al-lah les dará plena retribución por sus obras y añadirá gran favor de Su parte.
Se refieren a las aleyas 166 a 173 de la sura Al Imran (página 72 del mushaf).
1. Al-lah pone a prueba a Sus siervos a fin de que el verdadero creyente se distinga del hipócrita y que se diferencie el sincero del mentiroso.
2. La elevada condición de la lucha por la causa de Al-lah, así como la recompensa de Al-lah por ello.
3. Se acentúa el mérito de los Compañeros y la elevación de su rango en este mundo y en el Más Allá: ellos pusieron, en efecto, sus bienes y sus personas al servicio de la causa de Al-lah.
Otras traducciones del versículo 171
Se alegran por las gracias y favores que Al-lah les ha concedido y porque Al-lah no deja a los creyentes sin recompensa;
Se alegran por las gracias y favores que Al-lah les ha concedido y porque Al-lah no deja a los creyentes sin recompensa;
alegres por una gracia y favor de Alá y porque Alá no deja de remunerar a los creyentes.
Las raíces de las palabras del versículo 171
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
No es apropiado para la gente de Medina, ni para los beduinos que viven en los alrededores, que no marchen con el Mensajero de Dios, ni que prefieran sus propias vidas por encima de la suya. Eso es porque cada vez que sufren sed, cansancio o hambre en la causa de Dios, o pisan un territorio provocando temor en los incrédulos, o infligen alguna pérdida al enemigo, se les registra como una buena obra. Dios no deja que se pierda la recompensa de los que hacen el bien.
Dijeron [sorprendidos]: “¿Eres tú José?” Respondió: “Yo soy José y éste es mi hermano [Benjamín]. Dios nos ha agraciado [con el reencuentro]. Quienes tengan temor de Dios y sean pacientes [ante las adversidades], sepan que Dios no dejará de recompensar a los que hacen el bien”.