El versículo 174 de la sura Al Imran (3:174), sura medinense, se encuentra en el yuz 4, en la página 73 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 71 recitadores.
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Tafsir del versículo 174
Al-Mujtasar
Ellos regresaron sanos y salvos de Hamra‘al-Asad, con una inmensa recompensa de parte de Al-lah y una elevación de su rango por haber buscado Su complacencia obedeciéndole constantemente. Al-lah es el poseedor de un favor inmenso hacia Sus siervos.
Se refieren a las aleyas 174 a 180 de la sura Al Imran (página 73 del mushaf).
1. Conviene al creyente desoír las amenazas del demonio, ya que todo es competencia únicamente de Al-lah.
2. No conviene al siervo engañarse por el plazo que Al-lah le otorga a su vida. Le corresponde más bien apresurase en arrepentirse, antes de que se cumpla el término.
3. El avaro que se niega a dar de lo que Al-lah le ha otorgado solo se perjudica a sí mismo, privándose de beneficiarse de Al-lah el Generoso, el Gran Dador, y exponiéndose al castigo el Día de la Resurrección.
Otras traducciones del versículo 174
Y regresaron (a sus hogares) con la gracia y el favor de Al-lah sin haber sufrido daño alguno tras haber buscado la complacencia de Al-lah. Y Al-lah es dueño del favor inmenso.
Y regresaron (a sus hogares) con la gracia y el favor de Al-lah, sin haber sufrido daño alguno, tras haber buscado la complacencia de Al-lah. Y Al-lah es dueño del favor inmenso.
Y regresaron por una gracia y favor de Alá, sin sufrir mal. Buscaron la satisfacción de Alá. Y Alá es el Dueño del favor inmenso.
Las raíces de las palabras del versículo 174
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
¿Acaso Dios no es suficiente [como Protector] para Su siervo? Pero ellos [los idólatras] intentan atemorizarte con sus ídolos [a los cuales adoran] en lugar de Él. Y a quien Dios permite que se desvíe nadie lo podrá guiar. …
Los creyentes combaten por la causa de Dios. Los incrédulos, en cambio, combaten por la de los ídolos y la injusticia. ¡Combatan a los secuaces del demonio, y [sepan que] las artimañas del demonio son débiles!
Ellos fueron expulsados injustamente de sus hogares solo por haber dicho: “Nuestro Señor es Dios”. De no ser porque Dios frena a unos hombres [incrédulos] por medio de otros [creyentes], habrían sido arrasados monasterios, iglesias, sinagogas y mezquitas, en donde se recuerda frecuentemente el nombre de Dios. Dios socorre a quien se esfuerza denodadamente por Su religión. Dios es Fuerte, Poderoso.