El versículo 1 de la sura Al-Bayyina (98:1), sura medinense, se encuentra en el yuz 30, en la página 598 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 1
Al-Mujtasar
Los incrédulos, los judíos, los cristianos y los idólatras, no van a romper su consenso y acuerdo sobre la incredulidad, hasta que les llegue una prueba clara y una evidencia manifiesta.
Se refieren a las aleyas 96:13 a 98:5 (página 598 del mushaf).
1. La Noche del Decreto goza de una mayor virtud que el resto de las noches del año.
2. La sinceridad en la adoración es una de las condiciones para su aceptación.
3. La incredulidad es el peor rasgo, mientras que la fe en Al-lah es el atributo más puro y elevado.
4. El temor de Al-lah es un medio para alcanzar Su complacencia.
Otras traducciones del versículo 1
Quienes rechazaron la verdad de entre los que recibieron las Escrituras (los judíos y los cristianos), así como los idólatras, no iban a abandonar (el extravío en el que se hallaban) hasta recibir una evidencia (de la verdad):
Quienes rechazaron la verdad de entre los que recibieron las Escrituras (los judíos y los cristianos), así como los idólatras, no iban a abandonar (el extravío en el que se hallaban) hasta recibir una evidencia (de la verdad):
Los que no creen, tanto gente de la Escritura como asociadores, no podían renunciar hasta que les viniera la prueba clara:
Las raíces de las palabras del versículo 1
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Quienes se negaron a seguir la verdad, sean Gente del Libro o idólatras, serán castigados eternamente en el fuego del Infierno. Ellos son lo peor entre todos los seres creados.
Los incrédulos de entre la Gente del Libro, y los idólatras, no desean que el Señor agracie a los creyentes con ninguna bondad, pero Dios distingue con Su misericordia a quien Él quiere, porque Dios es el poseedor del favor inmenso.
Él es Quien hizo que los que se negaron a creer de la Gente del Libro abandonaran sus hogares en el primer destierro. Ustedes no creían que ellos saldrían, y ellos pensaban que sus fortalezas los protegerían de Dios. Pero Dios los sorprendió de donde menos lo esperaban. Infundió terror en sus corazones, y comenzaron a destruir sus casas con sus propias manos y con las manos de los creyentes. Reflexionen sobre ello, ¡oh, gente que razona!
¿Acaso no observas cuando los hipócritas dicen a sus hermanos de la Gente del Libro que se negaron a creer: “Si son expulsados, saldremos con ustedes, y jamás obedeceremos a nadie que los quiera dañar. Y si los combaten, los socorreremos”? Dios es testigo de que mienten.