[El recorrido entre las colinas de] As-Safa y Al-Marwah es un rito establecido por Dios. Quien realice la peregrinación mayor o la peregrinación menor a La Casa [Sagrada de La Meca], sepa que no incurre en falta por realizar el recorrido ritual entre ambas. Y quien voluntariamente haga el bien, sepa que Dios es agradecido [cuando recompensa], conocedor [de las intenciones y actos].
El versículo 158 de la sura Al-Baqara (2:158), sura medinense, se encuentra en el yuz 2, en la página 24 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 69 recitadores.
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Tafsir del versículo 158
Al-Mujtasar
Los montes cercanos a La Meca conocidos como As-Safa y Al-Marwah son centrales en los ritos establecidos por la religión. No obra mal quien realiza el camino (as-sa’i) entre estos dos montes de La Meca a fin de cumplir con los ritos de la peregrinación mayor (al-Hayy) o la peregrinación menor (al-’umrah). El hecho de negar que este rito sea un pecado, da seguridad a los musulmanes que se abstenían de realizarlo pensando que se trataba de un rito pagano heredado de la yahiliah (la época de la idolatría pre-islámica). De esta manera, Al‑lah afirma que este rito forma parte de los ritos de la peregrinación mayor y que Él reconocerá, aceptará y recompensará los actos voluntarios de adoración hechos para Él. Él conoce a aquellos que hacen el bien y merecen ser recompensados.
Se refieren a las aleyas 154 a 163 de la sura Al-Baqara (página 24 del mushaf).
1. La prueba es un precepto decretado por Al‑lah para Sus servidores. Él promete grandes retribuciones a aquellos que soporten pacientemente las pruebas y les dice que pueden esperar los más nobles rangos.
2. Se prescribe efectuar el recorrido entre los montes As-Safa y Al-Marwah para aquellos que realicen la peregrinación mayor o la peregrinación menor.
3. Entre los pecados más grandes y los más duramente castigados se encuentra el hecho de callar la verdad revelada por Al‑lah, inducir a la gente al error y extraviarla de la guía traída por los mensajeros.
Otras traducciones del versículo 158
En verdad, (realizar el recorrido entre las colinas de) As-Safa y AlMaruah53 es uno de los rituales (de la religión de) Al-lah. Quien realice la peregrinación mayor del hajj a la Kaaba o la peregrinación menor del ‘umrah54 no comete ningún pecado si efectúa el recorrido entre ellas55. Y quien lleve a cabo buenas acciones de manera voluntaria, (que sepa que) Al-lah es Agradecido y Omnisciente.
Notas
[53] El origen de dicho recorrido tiene lugar en una de las pruebas que Al-lah puso a Abraham. Al-lah le ordenó dejar a su esposa Agar junto con su hijo Ismael, de meses, en un valle árido cerca de las inmediaciones de La Meca. Cuando a Agar se le acabó el agua, se puso a recorrer el espacio entre las dos colinas para ver si desde lo alto de estas podía divisar agua o ayuda para su hijo. Cuando regresó junto a su hijo, vio que a los pies de él había brotado un manantial. El agua que brotó formó un pozo que existe hasta nuestros días, del que aún beben los peregrinos. Los peregrinos realizan el mismo recorrido entre ambas colinas siete veces, rememorando la acción de Agar.
[54] La peregrinación del hajj (o hayy) tiene lugar en unas fechas determinadas según el calendario islámico, sus ritos llevan varios días en ejecutarse e incluyen varios lugares; mientras que la peregrinación menor del ‘umrah puede efectuarse en cualquier momento del año, y sus ritos —que consisten fundamentalmente en la circunvalación alrededor de la Kaaba y el recorrido entre las dos colinas— pueden completarse en un par de horas. La peregrinación del hajj es el quinto pilar del islam, y es obligatorio, al menos una vez en la vida, para todos aquellos musulmanes que disponen de los medios necesarios para realizarlo.
[55] En la época previa al islam, las dos colinas albergaban divinidades que los habitantes de la ciudad de Medina solían adorar y, una vez convertidos estos al islam, temían seguir realizando el recorrido entre ellas. Esta aleya descendió para tranquilizarlos. De hecho, el recorrido entre las dos colinas es un rito obligatorio tanto en la peregrinación mayor del hajj como en la menor o ‘umrah.
En verdad, (realizar el recorrido entre las colinas de) As-Safa y Al Maruah53 es uno de los rituales (de la religión de) Al-lah. Quien realice la peregrinación mayor del Hayy a la Kaaba o la peregrinación menor del ‘Umrah54, no comete ningún pecado si efectúa el recorrido entre ellas55. Y quien lleve a cabo buenas acciones de manera voluntaria, (que sepa que) Al-lah es Agradecido y Omnisciente.
Notas
[53] El origen de dicho recorrido tiene lugar en una de las pruebas que Al-lah puso a Abraham. Al-lah le ordenó dejar a su esposa Agar junto con su hijo Ismael, de meses, en un valle árido cerca de las inmediaciones de La Meca. Cuando a Agar se le acabó el agua, se puso a recorrer el espacio entre las dos colinas para ver si desde lo alto de estas podía divisar agua o ayuda para su hijo. Cuando regresó junto a su hijo, vio que a los pies de él había brotado un manantial. El agua que brotó formó un pozo que existe hasta nuestros días, del que aún beben los peregrinos. Los peregrinos realizan el mismo recorrido entre ambas colinas siete veces, rememorando la acción de Agar.
[54] La peregrinación del Hayy se realiza en unas fechas determinadas según el calendario islámico, sus ritos llevan varios días en ejecutarse e incluyen varios lugares; mientras que la peregrinación menor del ‘Umrah puede efectuarse en cualquier momento del año, y sus ritos —que consisten fundamentalmente en la circunvalación alrededor de la Kaaba y el recorrido entre las dos colinas— pueden completarse en un par de horas. La peregrinación del Hayy es el quinto pilar del Islam, y es obligatorio, al menos una vez en la vida, para todos aquellos musulmanes que disponen de los medios necesarios para realizarlo.
[55] En la época previa al Islam, las dos colinas albergaban divinidades que los habitantes de la ciudad de Medina solían adorar y, una vez convertidos estos al Islam, temían seguir realizando el recorrido entre ellas. Esta aleya descendió para tranquilizarlos. De hecho, el recorrido entre las dos colinas es un rito obligatorio tanto en la peregrinación mayor del Hayy como en la menor o ‘Umrah.
Safa y Marwa figuran entre los ritos prescritos por Alá. Por eso, quien hace la peregrinación mayor a la Casa o la menor, no hace mal en dar las vueltas alrededor de ambas. Y si uno hace el bien espontáneamente, Alá es agradecido, omnisciente.
Las raíces de las palabras del versículo 158
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