No fueron ustedes quienes les mataron [a sus enemigos] sino que fue Dios quien les dio muerte, y no fuiste tú [¡Oh, Mujámmad!] quien arrojó [el polvo que llegó a los ojos del enemigo en el combate], sino que fue Dios Quien lo hizo. Dios agracia así a los creyentes. Dios todo lo oye, todo lo sabe.
El versículo 17 de la sura Al-Anfal (8:17), sura medinense, se encuentra en el yuz 9, en la página 179 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 72 recitadores.
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Tafsir del versículo 17
Al-Mujtasar
Porque ustedes, creyentes, no mataron a los idólatras en el día de Báder con su poder y fuerza, sino que recibieron el apoyo de Al‑lah. Y tú, Profeta, no arrojaste arena a los idólatras, sino que fue Al-lah Quien hizo que aquella los alcanzara. Al-lah probó a los creyentes a través de la victoria sobre sus enemigos, a pesar de su pequeño número de combatientes y armas, para que fueran agradecidos con Él. Ciertamente, Al-lah escucha sus oraciones y lo que dicen, y conoce lo que hacen y lo que es mejor para ustedes.
Se refieren a las aleyas 17 a 25 de la sura Al-Anfal (página 179 del mushaf).
1. Aquellos con quienes Al-lah esté serán socorridos y se les dará la victoria, incluso sin son débiles o pocos en número, y Su apoyo y ayuda hacia ellos es de acuerdo a su fe y buenas acciones.
2. Se espera que el creyente tome los medios y precauciones necesarias para cumplir con las responsabilidades que Al-lah les ha instruido. Pero deben confiar en Al-lah y dejar el resultado en Sus manos.
3. Las aleyas muestran que Al-lah no impide a nadie la fe y la bondad excepto a quienes rechazan la fe con anterioridad.
4. Es bueno que a menudo el siervo Le ruegue a Al-lah con la oración: “¡Oh Tu que volteas los corazones! Mantén nuestros corazones firmes en Tu fe”.
5. Al-lah les ordena a los creyentes que no permitan que la desobediencia se extienda entre ellos, para que el castigo no llegue a todos.
Otras traducciones del versículo 17
Y no matasteis vosotros (al enemigo con vuestro propio poder en Badr), sino que fue Al-lah Quien lo hizo; y no fuiste tú (¡oh, Muhammad!) quien hizo que el puñado de tierra y guijarros que arrojaste llegase a los ojos del enemigo, sino que fue Al-lah Quien lo hizo (para derrotarlos) y para poner a los creyentes a prueba con los favores que recibían de parte de su Señor (la victoria y el botín). En verdad, Al-lah oye y conoce todas las cosas.
Y no mataron ustedes (al enemigo con su propio poder en Badr), sino que fue Al-lah Quien lo hizo; y no fuiste tú (¡oh, Muhammad!) quien hizo que el puñado de tierra y guijarros que arrojaste llegase a los ojos del enemigo, sino que fue Al-lah Quien lo hizo (para derrotarlos) y para poner a los creyentes a prueba con los favores que recibían de parte de su Señor (la victoria y el botín). En verdad, Al-lah oye y conoce todas las cosas.
No erais vosotros quienes les mataban, era Alá Quien les mataba. Cuando tirabas, no eras tú quien tiraba, era Alá Quien tiraba, para hacer experimentar a los creyentes un favor venido de Él. Alá todo lo oye, todo lo sabe.
Las raíces de las palabras del versículo 17
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
[Recuerden que] Dios los socorrió en muchas ocasiones, como el día de [la batalla de] Hunain, cuando ustedes se vanagloriaban de su superioridad numérica, pero de nada les valió y les resultó estrecha la Tierra [para escapar cuando los atacaron los idólatras] a pesar de su vastedad, y huyeron.
Pero cuando Saúl partió con sus soldados, les dijo: “Dios los pondrá a prueba con un río; quien beba de él hasta saciarse no será de los míos, pero quien no beba más que un sorbo en el cuenco de su mano o se abstenga, será de los míos”. Pero se saciaron de él, salvo unos pocos. Y cuando él y los que creían cruzaron el río, algunos dijeron: “Hoy no podremos contra Goliat y sus soldados”. En cambio, quienes tenían certeza de que comparecerían ante Dios exclamaron: “¡Cuántas veces, con el permiso de Dios, un grupo pequeño ha derrotado a grandes ejércitos!” Porque Dios está con los pacientes.
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
Si los testigos al escuchar [el testamento] lo cambian después de haber oído la voluntad [del testador], ellos son los que habrán cometido un pecado. Dios todo lo oye, todo lo sabe.