Aunque les hubiera enviado ángeles o hecho que los muertos les hablaran, o hubiera reunido ante ellos a todas las naciones, no habrían creído a menos que Dios lo hubiera querido. Sin embargo, la mayoría de ellos lo ignora.
El versículo 111 de la sura Al-An’am (6:111), sura mecana, se encuentra en el yuz 8, en la página 142 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
Escuchar el versículo 111 de la sura Al-An’am
80 recitaciones de 74 recitadores: elige una y sonará en el reproductor.
Todas las voces (80)
Tafsir del versículo 111
Al-Mujtasar
Si les hubiera respondido al complacer sus demandas (enviándoles a los ángeles para que los vieran, y haciendo que los muertos dieran testimonio sobre la verdad de lo que trajiste, y reuniendo ante sus ojos todo lo que pidieron), aun así no habrían creído en lo que trajiste, a menos que Al-lah deseara guiarlos. Sin embargo, muchos de ellos lo ignoran y no recurren a Al‑lah para que los encamine.
Se refieren a las aleyas 111 a 118 de la sura Al-An’am (página 142 del mushaf).
1. Los siervos deben tener como objetivo principal seguir la verdad, buscarla en las formas que Al-lah ha enseñado, ponerla en práctica, pedir la asistencia del Señor y no confiarse únicamente en las fuerzas o habilidades propias.
2. Para ser justos con la minoría creyente y conocedora, el Corán atribuye la ignorancia y el extravío a la mayoría de la creación.
3. Es una costumbre en la creación de Al-lah la aparición de enemigos, de entre los humanos y los genios, para los profetas y sus seguidores, porque la verdad se reconoce a través de la falsedad, que es su opuesto.
4. El Corán es auténtico en sus narraciones y justo en sus leyes. No se encontrará nada contrario a la realidad en sus narraciones y nada contrario a la verdad se encontrará en sus leyes.
Otras traducciones del versículo 111
Y si hiciéramos que los ángeles descendieran sobre ellos, les hablaran los muertos (para informarles de la verdad) y reuniésemos todas las cosas (que solicitan) ante sus ojos, no creerían a menos que Al-lah quisiera; no obstante, la mayoría de ellos ignoran (la verdad).
Y si hiciéramos que los ángeles descendieran sobre ellos, les hablaran los muertos (para informarles de la verdad) y reuniésemos todas las cosas (que solicitan) ante sus ojos, no creerían, a menos que Al-lah quisiera; no obstante, la mayoría de ellos ignoran (la verdad).
Aunque hubiéramos hecho que los ángeles descendieran a ellos, aunque les hubieran hablado los muertos, aunque hubiéramos juntado ante ellos todas las cosas, no habrían creído, a menos que Alá hubiera querido. Pero la mayoría son ignorantes.
Las raíces de las palabras del versículo 111
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Cuando se les presenta un milagro dicen: “No creeremos hasta que se nos conceda lo mismo que les ha sido concedido a los Mensajeros de Dios”. Pero Dios sabe bien a quién confiar Su Mensaje. Los criminales serán humillados ante Dios y castigados severamente a causa de sus intrigas.
Dicen quienes no creen que comparecerán ante Mí: “¿Por qué no descienden sobre nosotros los ángeles [con el Mensaje]; por qué no vemos directamente a nuestro Señor?” Se han considerado demasiado importantes a sí mismos y su insolencia es enorme.
Antes de ti [también] fueron desmentidos otros Mensajeros. Ellos soportaron con paciencia que los desmintieran y hostigaran hasta que les llegó Mi auxilio. Porque no hay poder que pueda alterar [el cumplimiento de] las promesas de Dios. Te he relatado las historias de los Mensajeros [para consolar tu corazón].
Aleyas de formulación parecida
Comparten una secuencia de palabras con esta aleya: útil para distinguirlas al memorizar.
Salvo que agregues: “¡Si Dios quiere!” Pero si te olvidas de mencionar a tu Señor, invoca su nombre y reza diciendo: “Ruego a mi Señor que me guíe a la vía más recta”.
Estaríamos mintiendo acerca de Dios si volviéramos a su religión después de que Dios nos ha salvado de ella, y no volveremos a ella salvo que fuera la voluntad de Dios, nuestro Señor. Su conocimiento lo abarca todo y a Dios nos encomendamos. ¡Señor nuestro! Juzga entre nosotros y nuestro pueblo, Tú eres el mejor de los jueces”.
Entonces [fueron llevados ante José para ser registrados, y] empezó por el equipaje de ellos antes que el de su hermano [Benjamín], de donde sacó la copa. Así se lo inspiré a José. No habría podido quedarse con su hermano [de otra forma], pues así era la ley del rey, excepto que Dios así lo hubiera querido. Elevo en grados a quien quiero [a través del conocimiento], pero por encima de todo sabio está El que todo lo sabe.