Cuando se les presenta un milagro dicen: “No creeremos hasta que se nos conceda lo mismo que les ha sido concedido a los Mensajeros de Dios”. Pero Dios sabe bien a quién confiar Su Mensaje. Los criminales serán humillados ante Dios y castigados severamente a causa de sus intrigas.
El versículo 124 de la sura Al-An’am (6:124), sura mecana, se encuentra en el yuz 8, en la página 143 del mushaf. Léelo en árabe con su transliteración, sus traducciones y su tafsir, y escúchalo recitado por 74 recitadores.
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Tafsir del versículo 124
Al-Mujtasar
Cuando alguno de estos líderes recibe una aleya o un signo que Al-lah revela a Su Profeta como prueba de su veracidad, dicen: “No lo aceptaremos hasta que Al-lah nos conceda la Profecía, tal como lo hizo anteriormente con esos profetas”.
Al-lah los refuta diciendo que Él sabe bien quién merece ser designado para llevar a cabo las tareas de la misión, y solo Él escoge personas de excelencia como profetas y mensajeros. Estos transgresores serán afligidos con desgracia y humillación debido a su arrogancia contra la verdad, y con un castigo severo debido a sus maquinaciones.
Se refieren a las aleyas 119 a 124 de la sura Al-An’am (página 143 del mushaf).
1. Todas las cosas, incluyendo los alimentos, originalmente son lícitos. Si la Ley no ha declarado algo como ilícito, entonces está permitido.
2. Cualquiera que diga algo acerca de la religión sin tener conocimiento, o que incite a las personas a hacer algo sin saber si está permitido o no, es un transgresor que no solo se perjudica a sí mismo sino también a otras personas al confundirlos.
3. El beneficio de un creyente no se limita a sí mismo, sino que también se extiende a otras personas.
Otras traducciones del versículo 124
Y si les llega (a los idólatras de La Meca) una prueba (de la veracidad del Profeta), dicen: «No creeremos hasta que recibamos lo que recibieron los mensajeros de Al-lah (hasta que los ángeles nos traigan un mensaje de Al-lah como el que han recibido los mensajeros)». Al-lah sabe bien a quién encomendar Su mensaje. Los idólatras que decían tales palabras serán humillados por Al-lah y recibirán un severo castigo por lo que conspiraban.
Y si les llega (a los idólatras de La Meca) una prueba (de la veracidad del Profeta), dicen: “No creeremos hasta que recibamos lo que recibieron los mensajeros de Al-lah (hasta que los ángeles nos traigan un mensaje de Al-lah como el que han recibido los mensajeros)”. Al-lah sabe bien a quién encomendar Su mensaje. Los idólatras que decían tales palabras serán humillados por Al-lah y recibirán un severo castigo por lo que conspiraban.
Cuando les viene un signo dicen: «No creeremos hasta que se nos dé tanto cuanto se ha dado a los enviados de Alá». Pero Alá sabe bien a quién confiar Su mensaje. La humillación ante Alá y un castigo severo alcanzarán a los pecadores por haber intrigado.
Las raíces de las palabras del versículo 124
Cada palabra con su raíz: ábrala para ver todos los versículos donde aparece.
Dicen quienes no creen que comparecerán ante Mí: “¿Por qué no descienden sobre nosotros los ángeles [con el Mensaje]; por qué no vemos directamente a nuestro Señor?” Se han considerado demasiado importantes a sí mismos y su insolencia es enorme.
Y dijeron también [desdeñando al Profeta]: “¿Por qué no le fue revelado este Corán [en lugar de a ti] a un hombre distinguido de alguna de las dos ciudades?” …
Cuando los que se niegan a creer te ven, se burlan de ti, y dicen: “Éste es quien desestima a nuestros ídolos”; sin embargo, son ellos los que, cuando es mencionado el Misericordioso, rechazan la verdad.